viernes, 10 de agosto de 2018

Descubren el motivo por el que es eficaz la inmunoterapia en tipos de cáncer pulmonar

BARCELONA.- Un equipo de investigadores ha descifrado el motivo por el que la inmunoterapia es efectiva en determinados cánceres de pulmón y ha concluido que aquellos tumores que presentan una huella epigenética concreta responden "muy bien" a la quimioterapia en comparación a los que carecen de ella.

Los tumores con huella epigenética son aquellos que están afectados por el ambiente y la historia del individuo, que influyen sobre la expresión de los genes, concretamente en el conjunto de la transmisión de los caracteres adquiridos de una generación a otra.
Según el director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer (PEBC) del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge, Manel Esteller, las conclusiones del trabajo ahondan en un "prometedor camino" de cara al futuro tratamiento del cáncer.
Ha indicado, en este sentido, que estos resultados serán la clave para aplicar la terapia más adecuada a cada paciente y así poder alargar y mejorar su calidad de vida y disminuir el impacto de la toxicidad de su tratamiento.
La investigación, financiada por la Obra Social La Caixa, forma parte de un ensayo clínico que se inició hace dos años y en el que han participado cien pacientes. Sus conclusiones se han publicado en la revista 'The Lancet Respiratory Medicine'.
Este estudio clínico ha mostrado un patrón que permite predecir la respuesta de la inmunoterapia en el cáncer de pulmón con el anticuerpo anti-PD-1, la inmunoterapia más usada en oncología.
Esta huella, a la que los expertos han llamado EPIMMUNE, se encuentra en un tercio de los cánceres de pulmón y presenta un enriquecimiento en los linfocitos T y B.
Sin embargo, los pacientes que no responden a la terapia ni a los tratamientos estándar, presentan un microambiente tumoral "frío" con células inhibidoras de la inmunidad, ha señalado el investigador.
Según ha argumentado, nuestras células de defensa, como estos dos linfocitos, pueden actuar contra las células cancerosas, pero hay diversos tipos de tumores contra los cuales la inmunoterapia es ineficaz.
En este sentido, los expertos han advertido de la importancia de conocer previamente si un tumor va a ser o no sensible a la inmunoterapia, considerando que los fármacos no están exentos de efectos secundarios y que son caros.
Además, el trabajo se está centrando en los tumores de colon y de pulmón, "por su elevada incidencia", y en los de páncreas y cerebro "por su alta mortalidad".
"Ahora queremos extender este tipo de estudio epigenético a otros tipos tumorales y a otras inmunoterapias, como por ejemplo, usando anticuerpos anti-PD-L1 o anti-CTCLA4", ha detallado el líder del ensayo.
Los investigadores han recordado que cada año mueren en España 100.000 personas por cáncer, una afección causada por alteraciones genéticas, pero también por alteraciones epigenéticas, y que los cánceres hereditarios representan solo un 10 % del total, mientras que el otro 90 % son tumores esporádicos.
"Lo que si está claro es que la contribución epigenética es muy importante en la formación de tumores esporádicos", han concluido.

jueves, 9 de agosto de 2018

Científicos chinos diseñan un nanorobot capaz de estrangular los tumores

PEKÍN.- Cientifícos chinos han diseñado, a través de nanotecnología y plegando moléculas de ADN en un proceso similar a la papiroflexia, lo que denominan "el caballo de Troya", más delgado que 1/4000 de un cabello y que libera "asesinos" para combatir tumores cancerígenos, informó el medio oficial Xinhua.

Toda la sangre, el oxígeno y la energía se transmiten a las células cancerosas a través de los vasos sanguíneos, por lo que el objetivo es bloquear, con este nanorobot, los vasos que alimentan los tumores para eliminarlos.
Ding Baoquan, investigador del Centro Nacional chino de Nanociencia y Tecnología (NCNST), dobló un ADN monocatenario de un fago (tipo de virus) en forma de hoja rectangular para después colocar cuatro moléculas de trombina (enzima de coagulación en el plasma sanguíneo) en la misma y enrollar todo.
En la interfaz, a través de fragmentos de ADN de proteína nucleolina, se instalaron bloqueos, formando un nanorobot o "caballo de Troya", con un diámetro de 19 nanómetros y unos 90 de largo. Una vez inyectado, el "caballo de Troya" viaja a través de los vasos sanguíneos y solo los tumores tienen "la llave" para abrir los bloqueos.
Una vez liberadas, las moléculas de trombina se encargan de atraer plaquetas y proteína de fibrinógeno para formar un gran trombo o coágulo en el vaso sanguíneo y cortar el suministro de sangre, logrando así aislar al tumor. Una vez finalizada la tarea el nanorobot puede eliminarse sin problema.
En un experimento con ocho ratones con melanoma, en tres de ellos el tumor desapareció, prolongándose su vida de 20,5 días a 45, sin encontrarse metástasis ni resto del cáncer en ellos.
Los investigadores han llevado a cabo experimentos controlados con el nanorobot en más de 200 ratones con melanoma, cáncer de mama, cáncer de ovario y cáncer de pulmón primario, resultando efectivo para eliminar el tumor en la mayoría de los casos.

martes, 26 de junio de 2018

El hospital 'Vall d'Hebron' descubre cómo eliminar las células durmientes del cáncer


BARCELONA.-Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han descubierto cómo eliminar las células tumorales durmientes, causantes de resistencia a los tratamientos y de recaídas de pacientes aparentemente curados, en una investigación que publica 'The Journal of Clinical Investigation'.

El trabajo ha sido liderado por el investigador del Grupo de Células Madre y Cáncer del VHIO Héctor G. Palmer, mientras que la primera autora es Isabel Puig, del mismo grupo, que han descubierto una nueva diana terapéutica que podría ayudar a eliminar estas células resistentes a los fármacos y responsables de las recaídas, el llamado factor epigenético TET2.
Palmer ha explicado que este descubrimiento, que abre la posibilidad de desarrollar fármacos contra las recaídas del cáncer, ha sido posible tras diez años de investigación, en la que han colaborado la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Fundación Fero, el Instituto de Salud Carlos III, Ciberonc y Cellex.
El investigador ha recordado que un tumor está formado por células alteradas que crecen y se multiplican de forma continua e incontrolada, pero que existen mecanismos moleculares que son capaces de imponerse a este crecimiento obligando a algunas de estas células a entrar en latencia.
Hasta ahora, según el investigador, la mayoría de los fármacos frenan el crecimiento de los tumores matando a las células que proliferan y no aquellas que están dormidas, entre otras cosas, porque son indetectables y permanecen en el organismo como semillas, dispersándose por el cuerpo y siendo resistentes a los tratamientos.
Por motivos aún desconocidos, en un momento determinado estas células durmientes se despiertan, actúan como células madre, regeneran el tumor original y se propagan a nuevos órganos, lo que se conoce como metástasis.
"Para los pacientes es importante confiar en que los tratamientos funcionarán y que, en caso de buena respuesta, la enfermedad no volverá a aparecer, pero hasta ahora esta es una promesa que no se les puede hacer, lo que genera a los pacientes angustia, pensando que pueden recaer en el futuro", según Palmer.
Para identificar y aislar las células durmientes, Palmer ha dicho que ha sido determinante la actividad del factor epigenético TET2.
"Este factor actúa como si fuera un director de orquesta que conduce con precisión la actividad del genoma para que se recoja ordenadamente y obliga a la célula a dormirse sin perder todo su futuro potencial maligno", ha detallado el oncólogo.
El trabajo ha servido para demostrar que la eliminación artificial de TET2 sirve para matar a todas las células tumorales durmientes, convirtiéndose por tanto en una nueva diana terapéutica.
"Desde que identificamos TET2 como el talón de Aquiles de las células durmientes, estamos desarrollando nuevos fármacos para bloquear su actividad enzimática. Estos fármacos permitirán eliminar las células resistentes de los tumores y prevenir futuras recaídas" ha asegurado Palmer.
La investigación llevada a cabo con estas células durmientes no solo ha servido para identificar a TET2 como posible diana, sino que también ha permitido definir un biomarcador para identificar estas células durmientes y resistentes a los tratamientos.
Según Palmer, "TET2 es un enzima que oxida el genoma tumoral dejando una huella (la 5-hidroximetilcitosina o 5hmC) que puede medirse con técnicas convencionales de laboratorio. Nosotros hemos demostrado que una alta actividad de TET2 implica altos niveles de 5hmC y una mayor posibilidad de resistir a los tratamientos y de que los pacientes recaigan".
"Detectando las células con 5hmC podemos predecir si un paciente resistirá a los tratamientos y si recaerá", ha dicho Palmer.
Los datos de la investigación han demostrado que las células tumorales durmientes están en diferentes tipos de cáncer como los de colon, mama, pulmón, glioblastoma, melanoma y otros.

martes, 12 de junio de 2018

Investigadores españoles han frenado la metástasis cerebral con una sustancia extraída del cardo

MADRID.- El gran problema actual del cáncer es la metástasis, que se produce cuando las células salen del tumor primario y empiezan a diseminarse a otros órganos. Hoy la tasa de muerte asociada a la enfermedad se explica principalmente por esta causa. Esto es así porque normalmente las terapias van dirigidas al tumor original y las metástasis no siempre responden de la misma forma.

La metástasis cerebral es uno de los grandes retos de la oncología al ser considerada intratable en la mayoría de los pacientes. Se estima que entre el 10% y el 40% de los tumores primarios genera metástasis en el cerebro, lo que empeora su pronóstico.
Ahora, un nuevo estudio publicado en Nature Medicine muestra cómo la administración en pacientes con este tipo de lesiones en el cerebro de silibinina –una sustancia natural que se encuentra en el cardo mariano– reduce las lesiones sin causar efectos indeseados, tal como recoge El Español.
Manuel Valiente, jefe del grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha liderado este ensayo preliminar, de uso compasivo, que supone una prueba de concepto de que este compuesto podría ser una nueva alternativa para tratar la metástasis cerebral.
"No tenemos las mismas estrategias para atacar la metástasis que para abordar el tumor primario", explica Valiente. "Con este terapia hemos demostrado que podemos tratar con éxito cualquier tipo de metástasis cerebral, independientemente del tumor inicial que la generó", añade.
De momento, los avances en su tratamiento son escasos y se siguen tratando con cirugía o radioterapia. Es cierto que en los últimos años han aparecido algunas alternativas dentro de las terapias dirigidas o la inmunoterapia, pero el porcentaje de pacientes que se puede beneficiar de ellas es del 20% en el mejor de los casos.
"En muchas ocasiones se ha considerado el cerebro como un santuario para la metástasis porque muchos de los medicamentos que tenemos hasta ahora no pueden entrar. Una vez que la célula metastásica ha llegado allí, el tratamiento es complicado", apunta Valiente.
El 'truco' para crecer en el cerebro
El trabajo del CNIO abre una nueva vía. En él los investigadores han analizado cómo una célula de cáncer de pulmón, mama o melanoma es capaz de crecer en uno de los órganos más diferentes respecto a su composición y función, como es el cerebro. La hipótesis es que estas células necesitan un mecanismo de adaptación para colonizar.
"Debe haber un proceso de adaptación de esa célula cancerígena para crecer en un ambiente que es tan diferente", subraya Valiente. Mientras que en los estadios más iniciales de la metástasis el cerebro todavía no se ha modificado, en las fases más avanzadas se han alterado diferentes componentes, como los astrocitos, que son células del sistema nervioso central.
"De una manera sencilla, la célula cancerígena 'engaña' al astrocito para que favorezca su crecimiento", afirma Valiente. "Hemos testado qué valor tendría cortar esa 'ayuda extra' que le proporcionan los astrocitos alterados y hemos visto que cuando 'apagamos' ese cambio, la célula cancerígena empieza a sufrir. De hecho hay una reducción de la metástasis".
Tal y como muestra este trabajo, la activación del gen STAT3 –muy ligado al desarrollo del cáncer– ocurre de manera notable en estos astrocitos reactivos. Cuando se elimina el gen de esos astrocitos, la viabilidad de las metástasis en el cerebro se ve comprometida. A partir de ahí, el grupo de Valiente utilizó una nueva estrategia de cribado de fármacos desarrollada por ellos mismos y denominada METPlatform.
Esta herramienta analiza el comportamiento de cientos de compuestos de manera simultánea sobre las células metastáticas. Así los expertos vislumbraron la eficacia de la silibinina, cuya capacidad antitumoral había sido establecida previamente por Joaquim Bosch, del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de Gerona y autor también de este estudio.
"En 2016 reportamos respuestas cerebrales en dos pacientes sin más opciones de tratamiento al recibir silibinina, pero desconocíamos cómo funcionaba. Gracias a este nuevo trabajo hoy entendemos su mecanismo de acción en el cerebro", indica Bosch.
Resultados favorables, pero con cautela
Los expertos primero consiguieron resultados exitosos bloqueando el gen con silibinina en ratones y luego llevaron a cabo un pequeño estudio en 18 pacientes con carcinoma de pulmón y metástasis cerebrales en los que se autorizó el uso compasivo de este fármaco en combinación con el tratamiento estándar.
El 75% reaccionó positivamente a nivel de las metástasis cerebrales, tres de ellos (20%) mostraron una respuesta total y 10 (55%) una respuesta parcial. La supervivencia media se situó en 15,5 meses mientras que en el grupo control fue de cuatro meses.
"Tras los buenos resultados obtenidos, ahora queremos hacer un ensayo clínico más grande para confirmar estos resultados en más pacientes de una manera controlada", puntualiza Valiente, que se mantiene cauto al respecto. Los investigadores llevan meses intentando ponerlo en marcha pero no han encontrado la financiación necesaria para hacerlo.
"El objetivo es que el cáncer deje de ser una enfermedad mortal y eso pasa por controlar la metástasis. Pero hay que ser conscientes de que aunque alargamos la supervivencia del paciente, aún no curamos el cáncer", puntualiza Valiente.
En el futuro, los científicos pretenden analizar si estos resultados se podrían usar en otro tipo de patología que afecte al cerebro, ya que muchas de las enfermedades neurodegenerativas –como alzhéimer o párkinson– han descrito este tipo de astrocito.

lunes, 4 de junio de 2018

Una técnica de inmunoterapia logra eliminar el cáncer en una paciente con metástasis

LONDRES.-Un tratamiento de inmunoterapia con células T ha conseguido, por primera vez, eliminar por completo las células cancerígenas de una paciente con cáncer de mama, según publicó este lunes la revista científica Nature.

El investigador responsable del estudio Steven A. Rosenberg, del Instituto Nacional de Salud en Bethesda (Maryland, EEUU), y sus compañeros, aislaron y reactivaron células T específicas del cáncer de una sola paciente cuyo tumor de mama, en estado de metástasis, estaba progresando a pesar de varias líneas de terapia.
Estas células T reactivadas eliminaron todas las lesiones producidas por la metástasis, dejando a la paciente libre de la enfermedad.
Los autores explican con detalle en el artículo de Nature las características moleculares de estas células cancerosas dirigidas, lo que les ha permitido estimar altas probabilidades de éxito de esta terapia en otros pacientes oncológicos.
Sin embargo, apuntan a que esto "debería confirmarse con ensayos clínicos más grandes y controlados".
Según los expertos, este avance ofrece nuevas posibilidades de tratamiento para estados avanzados de la enfermedad en los que las terapias habituales habían fracasado hasta ahora.
Existen dos tipos de inmunoterapias para tratar el cáncer, la primera activa las células T, responsables de coordinar la respuesta inmune celular, dentro del cuerpo del paciente a través de anticuerpos inyectados.
En la segunda, las células T se extraen de la sangre o tumor del paciente y solo las que reconocen el tumor son cultivadas y después inyectadas de nuevo en el cuerpo del enfermo.
El éxito de estas terapias varía mucho entre los tipos de cáncer y, hasta la fecha, los ensayos clínicos de la primera modalidad de inmunoterapia habían fracasado para tratar el cáncer de mama.

viernes, 25 de mayo de 2018

Lo que se está ocultando a los usuarios de los móviles: su salud puede peligrar / Vicenç Navarro *

La revista estadounidense The Nation, que goza de gran prestigio en el mundo intelectual de EEUU por su rigor y por su actitud crítica hacia la “sabiduría convencional del país”, publicó un artículo (“How Big Wireless Made Us Think That Cell Phones Are Safe: A Special Investigation”, The Nation, 29.03.18) de un enorme interés que está causando un gran debate en aquel y otros países, debate que lamentablemente no se ha dado en España. 

En este artículo sus autores, Mark Hertsgaard y Mark Dowie, detallan cómo la industria de los móviles (cell phones) ha sistemáticamente menospreciado la evidencia de que los móviles pueden producir cáncer de cerebro en los seres humanos que los utilizan. 

Y documentan que, debido al gran poder de esta industria y su gran influencia sobre organismos nacionales e internacionales como el gobierno de EEUU, gran número de los gobiernos de los países de la Unión Europea, la Comisión Europea e, incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS), se está minimizando el riesgo que la utilización de tales móviles tiene para la salud de la población, y muy en particular para la salud de niños y niñas y adolescentes (aconsejo la lectura de este artículo, del cual extraigo la mayor parte de datos presentados en este ensayo).

La historia parece repetirse: recuerden lo que pasó con el tabaco y con las energías no renovables
Es de sobras conocido que la industria tabacalera jugó un papel clave en negar primero y trivializar después la evidencia de los impactos negativos en la salud de la gente (incluyendo la producción de cáncer de pulmón) al fumar tabaco. 

Tal campaña retrasó el reconocimiento de este daño durante varias décadas, aplazando con ello las medidas públicas de intervención para disminuir y eliminar el enorme perjuicio causado por el tabaco en la salud de la población. Una situación semejante ocurrió con la utilización del carbón, petróleo y gas, cuyas industrias productivas y distribuidoras negaron (y algunas continúan negando) que la utilización de tales sustancias estuvieran elevando el nivel del calentamiento del planeta a niveles alarmantes. 

En ambos caso, sin embargo, la evidencia científica acumulada ha ido dando la razón a los que ya hace años alertaron de los perjuicios que el consumo de tales sustancias podría generar en la salud del planeta y de su población. Parece que, según apunta este artículo, algo semejante podría estar ocurriendo ahora con los teléfonos móviles. Hay evidencia de que su utilización puede tener efectos nocivos, incluyendo la generación de cánceres de cerebro en el lado donde se utiliza el móvil.

Cómo comenzó a notarse que podía haber un problema con los móviles
La historia comenzó cuando se introdujeron y se permitió su uso en el mercado estadounidense en 1983. Diez años más tarde, 1993, había seis subscripciones a móviles por cada 100 habitantes en EEUU. Era el inicio de una enorme expansión. Fue en este año, sin embargo, cuando un ciudadano David Reynard llevó a los tribunales a la NEC American Company alegando que la utilización del móvil había causado a su mujer el cáncer de cerebro que había adquirido. Cuando el caso apareció en los medios, incluyendo en la televisión, creó una enorme alarma y el valor de tales compañías en la bolsa bajó en picado.

Fue entonces que la industria respondió y creó, dos años más tarde, el Wireless Technology Research Project (WTR), el centro de investigación más grande (financiado con 28 millones de dólares) para investigar la seguridad (safety) en la utilización de los móviles. La creación de tal agencia privada de investigación fue acogida con grandes reservas por parte de la comunidad científica, pues es de sobras conocido que cuando tales institutos de investigación están financiados por las industrias que se benefician de la venta de los productos analizados tienen escasa credibilidad, ya que sus estudios casi siempre acaban avalando los puntos de vista de las empresas que los financian.

La predecible respuesta de la industria del móvil
La experiencia de lo que ocurrió con el tabaco y con las “energías no renovables” enseñó a las industrias que, frente a la evidencia científica que cuestiona la salubridad de sus productos es aconsejable no negar tal evidencia pero en su lugar señalar que la evidencia no es suficientemente concluyente. 

Así, frente a cada estudio que presenta evidencia que sí que crean alteraciones biológicas como cánceres, la industria presenta otros tantos que no muestran tal evidencia, creando así la impresión de que no se puede llegar a una conclusión. Así, según el artículo, cuando el investigador Henry Lai analizó 326 estudios realizados entre 1990 y 2005, vio que un 56% mostraban que había un efecto biológico en el usuario como resultado de la radicación producida por el móvil, pero a la vez señalaba que un 44% concluyeron que no lo había. 

Pero cuando Lai recategorizó los estudios según estuvieran o no financiados por la industria, dichos porcentajes variaron: un 67% de los estudios financiados de forma independiente encontraron un efecto biológico, mientras que tan solo el 28% de los estudios financiados por la industria llegaron a la misma conclusión. Tal estudio fue replicado y publicado en la revista Environmental Health Perspectives, la cual concluyó que los estudios financiados por la industria eran 2,5 veces menos favorables a la tesis de daño que los no financiados por la industria.

El objetivo de la industria era y es mostrar que la evidencia del daño que podría causarse no es definitiva
Ahora bien, lo importante para la industria es promover la opinión de que la evidencia no es concluyente. Pero en cualquier caso, cabe resaltar, como señalan los autores del artículo, que las compañías de seguros no han querido asegurar a las compañías de producción y distribución de móviles en cuanto a daños biológicos (cáncer o cambios genéticos) producidos por los móviles se refiere.

Como bien reconocen los autores del artículo citado, no hay pruebas definitivas de tal daño. En realidad, su artículo no está orientado a presentar la evidencia existente sobre tal daño, sino a cómo la industria del móvil está oponiéndose a que se informe objetivamente a la población, pues lo que es fundamental es que se sepa que hay un riesgo frente al cual la población puede protegerse. 

Citan así a la Dra. Annie Sasco, la ex directora de epidemiología para la prevención del cáncer del Instituto Nacional de Salud e Investigación Sanitaria del Estado francés, la que ha indicado que “la ausencia de evidencias concluyentes de que una nueva tecnología pueda tener efectos nocivos no significa que no haya ausencia de riesgo”. De ahí que, en base a que exista tal riesgo, Francia haya tomado toda una serie de medidas para proteger a los grupos más vulnerables como la infancia y la adolescencia. Y medidas semejantes han sido tomadas en el Reino Unido.

En EEUU, sin embargo, la enorme influencia de un grupo industrial (que incluye nombres tan notables como Apple, AT&T, Motorola, Ericsson, Nokia, Samsung, Sony, GSMA y Deutsche Telekom) sobre el gobierno federal explica que su agencia reguladora, la Federal Communications Commission, no haya favorecido la adopción de medidas correctivas –como ha aconsejado la Academia Americana de Pediatría-, como la de prevenir el efecto nocivo en los niños y mujeres embarazadas.

La evidencia es que el móvil puede ser un factor de riesgo para la salud y esto no se comunica
Hoy 95 de cada 100 adultos en EEUU tienen un móvil, en una industria que solo en 2016 tuvo unas ventas de 440.000 millones de dólares en el mundo. Y los gobiernos y organismos internacionales han sido especialmente pasivos en cuanto a este tema. La Organización Mundial de la Salud clasificó por fin el móvil como un “posible” carcinógeno humano en 2011, aun cuando tal organización conocía de esta circunstancia desde mucho antes. 

En realidad, había estado estudiando desde 1996 los efectos nocivos de los campos magnéticos de origen eléctrico, habiendo establecido para ello el estudio Interphone (financiado con 24 millones de dólares, de los cuales 4,7 millones venían de la industria de los móviles). Este estudio había ya indicado que las personas que hacían un uso muy elevado de los móviles tenían un 80% más de probabilidades de contraer glioma que los usuarios que los utilizaban con menor frecuencia.

Es urgente y necesario, pues, que la información que exista sea transmitida a la población y que el Estado tome las medidas necesarias para proteger la salud de la población, pues esta es su función más importante. Ni que decir tiene que el móvil es un instrumento de gran valor y utilidad. Pero es una responsabilidad esencial que se informe a la población de los riesgos que puede conllevar, y que los Estados tomen las medidas pertinentes para prevenirlos. No se trata de prohibir la utilización de tales aparatos para la mayoría de la población sino que las empresas que los fabrican informen a la población de los riesgos a su salud que su utilización implica, y que los Estados establezcan medidas preventivas para minimizar el daño e incluso evitarlo. Y esto tampoco se está haciendo. 

Pasos que se han estado tomando en España y en varios países
Una de las instituciones que ha prestado mayor atención a este tema ha sido la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. En su resolución 1815 “Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y su efecto en el medioambiente” de 2011 alertó del peligro del gran incremento de los distintos grados de los campos electromagnéticos. Y ello incluía desde Internet hasta los teléfonos móviles. Según la misma resolución, se deberían averiguar ya los niveles de tolerancia del cuerpo humano en la exposición a dichos campos, y también los niveles y grupos vulnerables a tal exposición, indicando ya entonces lo que la evidencia científica ha señalado repetidamente: los niños y niñas y adolescentes.

En España, los parlamentos vasco y navarro han pedido a sus gobiernos que apliquen tal resolución (que tiene recomendaciones concretas), petición que ha sido desoída. En 2013, el Defensor del Pueblo Vasco también pidió al Departamento de Salud que implementara medidas para reducir los niveles de emisión de radiofrecuencias en las escuelas.

El parlamento navarro también pidió en 2014 la aplicación de la resolución del Consejo de Europa, lo cual solicitó no solo al gobierno navarro, sino también al español, pidiendo que se aplicaran tales recomendaciones, hecho totalmente ignorado por el último también, mostrando su bien conocida insensibilidad hacia la defensa del usuario y del consumidor. El Estado español es de los que ha dado menos atención a la prevención ante riesgos de la salud creados por la utilización de los móviles.

En Francia en cambio, y como indiqué al principio, el Estado tomó medidas en 2015 que prohibió la utilización de redes Wifi y teléfonos inalámbricos en los espacios utilizados para la actividad y descaso de los infantes por debajo de 3 años. Y en 2016 el Estado estableció los límites de exposición (según la intensidad de los campos electromagnéticos) para la salud de los trabajadores, sobre todo para las mujeres embarazadas.

En Italia, en 2017, el tribunal italiano de Ivrea reconocía una relación causal entre el uso del teléfono móvil y el tumor cerebral (el primer tribunal del mundo en reconocer este vínculo causal). 

Una última observación
En medio del entusiasmo creado por la revolución digital se están olvidando los costes de toda supuesta revolución, ocultando a la población los riesgos de los aparatos realizados y promovidos por tal revolución.  Es sorprendente el silencio de los medios sobre el enorme riesgo que tales instrumentos aparatos, como los móviles, suponen para la población. En realidad, podrían tomarse ya medidas que podrían reducir sensiblemente tales daños. Pero el anteponer los intereses comerciales de las empresas a los derechos y necesidades humanos está haciendo un daño enorme. 

La constante ocultación de información a los usuarios, en muchas ocasiones en complicidad con el poder político puesto a su servicio, es una de las causas de que puede que nos enfrentemos a una de las crisis más importantes en el tiempo que vivimos. Tendría que haber una movilización popular que forzara a los Estados a tomar medidas que podrían prevenir tal crisis. Que ello ocurra depende primordialmente de la voluntad política de los que se llaman a sí mismos “representantes de la ciudadanía”. 

Invito a la ciudadanía a que se movilice para que sus representantes hagan algo, porque no es un tema menor. Sepa el lector que es probable que sus representantes, tanto a nivel nacional como europeo, estén ya recibiendo información para mostrar la seguridad y la falta de riesgo de lo que venden las empresas. De ahí la urgencia de que oigan también la voz de la población, que es a la que en definitiva representan.


(*) Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pompeu Fabra


¿Por qué la supervivencia al cáncer es hasta un 180% mayor en otros países que en España?

MADRID.- El cáncer ha dejado de ser una sentencia de muerte. La supervivencia de los pacientes en España ya alcanza el 53% a los cinco años del diagnóstico, una cifra similar a la del resto de países europeos ricos. Sin embargo, en 2016 todavía se registraron 113.000 fallecimientos por tumores en España. Un análisis realizado por Materia, comparando las cifras españolas con las de los países líderes mundiales en cada tipo de tumor, sugiere márgenes de mejora enormes, no siempre reales, recoge hoy el diario El País

La supervivencia a los cinco años al cáncer de pulmón es casi un 144% mayor en Japón que en España. También es un 8,6% mayor en cáncer de próstata y casi un 6% mayor en cáncer de mama en EE UU. Y Corea del Sur pulveriza los resultados españoles con supervivencias mucho mayores en el caso del cáncer de estómago (un 150% más), de recto (un 20% más) y de colon (casi un 14% más).
Las causas de estas diferencias a veces abismales son múltiples. El presidente de la Sociedad Europea de Oncología Clínica, Josep Tabernero, señala factores políticos, como los programas de diagnóstico precoz de cáncer colorrectal que se están implantando en todas las comunidades autónomas. 
Las pruebas consisten en un test de sangre oculta en heces, que se hace en casa y se lleva al centro de salud. Si el test da positivo, al paciente se le realiza una colonoscopia para descartar pólipos. Solo País Vasco, Navarra, La Rioja y Comunidad Valenciana garantizan el acceso a este cribado a toda la población en riesgo, según denunció la asociación de pacientes EuropaColon. La cobertura nacional de los programas de cribado era solo del 38% en diciembre de 2016, según los datos de la Red Española de Cribado del Cáncer.
Tabernero subraya también otro factor, esta vez sociológico. “Solo el 30% de la población hace caso y acude a los programas de cribado. Es triste. La gente tiene miedo a saber”, afirma el médico, director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología, en Barcelona. 
El cáncer colorrectal es el tumor maligno más frecuente en España, con más de 34.000 casos diagnosticados al año, y es la segunda causa de muerte por cáncer. Los programas de cribado podrían reducir la mortalidad un 35% y salvar hasta 4.000 vidas al año en España, según los cálculos de la Asociación Española Contra el Cáncer.
La comparativa internacional ofrece cifras sorprendentes. La supervivencia al cáncer de esófago a los cinco años es un 177% mayor en Japón que en España. La explicación, en este caso, es diferente. “Los tumores de esófago y estómago son muchísimo más frecuentes en Asia por factores genéticos. En Corea del Sur y Japón se ha llevado a cabo una política muy activa de prevención y diagnóstico precoz, con gastroscopias de manera rutinaria. En nuestro entorno no hay ningún programa de cribado, porque no es coste-efectivo”, apunta Tabernero. En 2017 se detectaron 8.284 casos de cáncer de estómago y 2.239 de esófago en España.
Casi el 33% de las personas con cáncer de pulmón en Japón viven al menos cinco años después del diagnóstico, frente al 21% de EE UU y al 13,5% de España. “En Japón existen más casos de cáncer de pulmón no relacionado con el tabaco y por eso los resultados de supervivencia son mejores”, explica Bartomeu Massuti, jefe de Oncología del Hospital General de Alicante. 
“En Estados Unidos, en general, las diferencias hay que atribuirlas a la mayor disponibilidad de fármacos y tecnología: cirugías especializadas y técnicas diagnósticas más complejas”, añade Massuti, secretario del Grupo Español de Cáncer de Pulmón.
El oncólogo pone sobre la mesa un problema denunciado por muchos especialistas consultados: la organización de la sanidad en España. “Es necesario concentrar los recursos en centros de referencia. Las posibilidades de curación son más altas si hay centralización y especialización, ahora que tenemos diagnósticos más precisos”, sostiene.
“España tiene un sistema público de salud que es aberrante, porque tiene 17 sistemas, lo que crea inequidades y situaciones grotescas. Puede ocurrir que en una región un fármaco se apruebe y en otra no. Es como tener 17 países”, lamenta Miguel Martín, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
Pablo Menéndez es el director científico del Campus Clínic-UB del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, en Barcelona. “En pediatría y tumores raros, la descentralización de la sanidad nos mata”, coincide. 
“¿Cuál es la experiencia de los oncólogos infantiles en sitios donde solo ven ocho casos al año? Que todos los niños vayan a Madrid y lo pague el Estado es más coherente y barato que hacer un centro en cada comunidad”, resume. 
La supervivencia a los cinco años de los tumores cerebrales infantiles es un 20% superior en Suecia que en España.
La epidemióloga Núria Malats, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, también critica la descentralización. "En el caso del cáncer de páncreas observamos que hay una heterogeneidad brutal en el tratamiento y en el diagnóstico. Hay que regularizar todo. Deberían existir centros de referencia en algunas comunidades autónomas", opina. "Falta voluntad política, por ejemplo para invertir más en investigación", se queja. La supervivencia a los cinco años con un cáncer de páncreas es un 56% mayor en Australia que en España.
La presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica, Ruth Vera, destaca la necesidad de mejorar los registros de tumores en España. El estudio de referencia internacional de supervivencia al cáncer, el Concord-3, se publicó este enero con datos de 71 países tomados hasta 2014. 
Miembros de la UE como Bélgica, Irlanda, Polonia, Portugal y los países nórdicos ofrecieron los datos del 100% de su población. Sin embargo, en España no existe un registro nacional del cáncer y los datos utilizados, provinciales o autonómicos, solo cubrían al 20% de los ciudadanos. 
Los registros españoles no incluían las cifras de Madrid y Barcelona —las ciudades con los mejores hospitales—, por lo que sus datos de supervivencia podrían estar sesgados a la baja. “Nos faltan registros hospitalarios de cáncer”, zanja Vera, jefa del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra.
El oncólogo Josep Tabernero, pese a todo, es optimista y hace un llamamiento a mirar hacia atrás. El presidente de los oncólogos europeos todavía pasa consulta un día a la semana. "Cuando empecé en 1988 la supervivencia global en cáncer era del 30%. Yo he visto un cambio brutal".

La sanidad española ya no es de las 10 mejores del mundo: cae al puesto 19


MADRID.- De estar entre los diez primeros al puesto 19. Esa ha sido la significante caída que ha sufrido la atención sanitaria en España en tan solo un año según un estudio publicado por la revista The Lancet y recoge Redacción Médica.

El portal se hace eco de una investigación que mide la calidad del sistema sanitario de los 195 Estados del mundo mediante la comparación de datos de 32 causas de muerte curables con una atención médica adecuada, como la tuberculosis o el tétanos, para adjudicar una puntuación de 0 a 100.

Las cifras de 2016 sitúan a España, con sus 92 puntos, en el puesto número 19 lo que supone un descenso de diez posiciones respecto a la estadística de 2015.

Las naciones que encabezan la tabla son Islandia, Noruega y Holanda, mientras que a la cola se quedan la República Centroafricana, Somalia y Guinea-Bissau. En la clasificación, España se encuentra por delante de Francia y Grecia. Del otro lado, Andorra, Italia e Irlanda superan al SNS coordinado por Dolors Montserrat.

La llamativa diferencia puede tener su explicación en que, en este nuevo trabajo, The Lancet toma más variables para establecer la puntuación. Además, hay que tener en cuenta que la media global ha aumentado considerablemente debiéndose, principalmente, a las mejoras sanitarias de las zonas del África subsahariana y del sudeste asiático.

En el caso de España, la peor puntuación la obtiene el parámetro que mide la atención al cáncer de piel, con un 57; seguido de cáncer de cervis, con un 60, y testicular, con un 79 sobre 100. 

Por el contrario, enfermedades como el tétanos, la diabetes, la apendicitis o las hernias son resueltas dentro del SNS de la mejor forma posible, pues se valoran con los cien puntos posibles.

lunes, 21 de mayo de 2018

Un sistema de enfriamiento previene la caída del cabello que provoca la quimioterapia

MADRID.- Un sistema de enfriamiento del cuero cabelludo aplicado durante las sesiones de quimioterapia evita la caída del cabello como consecuencia del tratamiento, con una efectividad de entre el 40 y un 90 por ciento dependiendo del tipo de fármaco utilizado (antraciclinas o taxanos).

La pérdida del pelo es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia más traumático para los pacientes de cáncer.
De hecho, entre un 8 y un 10 % de éstos se niegan a recibir quimioterapia o la abandonan, ha señalado en rueda de prensa Carmen Yélamos, psicooncóloga y especialista en psicología clínica de GenesisCare.
El procedimiento, que también es efectivo en ceja y pestañas, se aplica mediante un gorro de silicona por el que circula un líquido refrigerante que se conecta a una máquina que mantiene la temperatura óptima.
De esta manera, el cuero cabelludo alcanza una temperatura de entre 19 y 21 grados a nivel de la piel provocando que los tóxicos de la quimioterapia no lleguen o lo hagan en un bajo porcentaje a las células del folículo piloso.
Provoca un doble efecto: por una parte reduce el aporte sanguíneo por vasoconstricción de los vasos sanguíneos (cierre parcial) y, además, produce un cierre de la membrana celular al paso de cualquier tóxico que le llegue.
“Produce una citoprotección frente a los quimioterápicos”, ha señalado el doctor César Sebastián, presidente de Oncobel, la empresa que ha implantado en España el sistema, denominado Paxman.
El procedimiento se inventó en 1997 en Gran Bretaña y se fue depurando hasta que en abril de 2017 obtuvo la certificación de la FDA (Food and Drug Administration) de Estados Unidos, que admite su plena eficacia y seguridad.
En España está disponible desde 2012 en algunos hospitales privados y centros especializados, aunque también se ha aplicado en uno público (Hospital de Orense), a través de una fundación.
En esos seis años se han tratado casi 300 pacientes, de los que un 90 % son mujeres y un 10 % hombres, esos últimos mayores de 60 años casi todos ellos.
El doctor José Luis González Larriba, jefe de sección de oncología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha explicado que el cabello se pierde a las dos o tres semanas de empezar el primer ciclo de quimioterapia y se prolonga hasta seis meses después de terminar.
El tratamiento incrementa el tiempo que el paciente debe permanecer en la sesión de quimioterapia, pues el gorro se coloca aproximadamente media hora antes de la infusión del medicamento y se mantiene hasta hora y media después de acabar el proceso.
Es imprescindible empezar el tratamiento desde la primera sesión de quimio y solo puede utilizarse en tumores sólidos. En el caso de los niños no es aplicable ya que el tipo de cáncer que padecen suele ser líquido (leucemias y linfomas).
Para que sea más efectivo se recomienda que el cabello esté previamente mojado y es muy importante que el gorro esté bien ajustado.
El doctor González Larriba ha asegurado que este procedimiento no aumenta la incidencia de metástasis en cuero cabelludo y tampoco disminuye la eficacia de la quimioterapia.
La pérdida del pelo como consecuencia de la quimioterapia “no es un problema estético, es psicológico”, ya que “puede afectar durante un año y medio de la vida de un paciente y puede ser devastador”, ha advertido la doctora Escarlata López, jefa de servicio de oncología radioterápica de la Fundación Jiménez Díaz.
El tratamiento no cuesta más que una peluca de pelo natural y no se cobra si no funciona, ha asegurado el doctor Sebastián.

Desarrollan una retina artificial para personas ciegas

BARCELONA.- Investigadores de tres centros científicos catalanes están ultimando el desarrollo de una prótesis de retina para implantar en personas ciegas y devolverles la visión cuyo prototipo prevén poder probar en cerdos enanos el próximo otoño.

Según ha explicado el director del Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), Gabby Silberman, el avance tecnológico lo están desarrollando conjuntamente científicos del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE), del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotrecnología (ICN2) y oftalmólogos de la Clínica Barraquer.
Los investigadores están utilizando materiales de dos dimensiones, como el grafeno, que permiten fabricar sensores muy pequeños, para conectarlos a los estímulos visuales de personas con problemas de visión.
Hasta ahora las prótesis de retina que se han implantado en personas apenas permiten recuperar la visión de luces y sombras e imágenes muy poco definidas, pero este nuevo tipo de implante, que permite hacer sensores mucho más pequeños y multiplicar su número, esperan que pueda dar una visión mucho más efectiva y detallada.
De momento, según Silberman, ya han hecho pruebas ‘in vitro’ del implante de retina en laboratorios con retinas de ratones y en otoño esperan poder hacer implantes ‘in vivo’ en cerdos enanos, cuyo aparato ocular es mucho más parecido al humano.
Ahora están desarrollando el prototipo para adaptarlo al ojo del cerdo para hacer con él las pruebas de eficiencia de esta “retina artificial”.
Silberman ha puesto esta investigación como ejemplo de colaboración entre los centros científicos que agrupa el BIST, que, además del ICFO, el IFAE y el ICN2, son el Centro de Regulación Genómica (CRG), el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), el Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ) y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC).
Según el director del BIST, cada vez es más necesaria e imprescindible la colaboración entre diferentes disciplinas científicas para poder llevar a cabo investigaciones punteras y desarrollar nuevas tecnologías.

Un grupo de investigadores españoles descifra cómo funciona el genoma de la leucemia


BARCELONA.- Investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS han descifrado cómo funciona el genoma completo de la leucemia linfática crónica, el tipo de leucemia más frecuente, lo que abre la puerta a desarrollar nuevos tratamientos contra este cáncer.

El estudio, que publica este lunes la revista ‘Nature Medicine’ y ha sido coordinado por el jefe del grupo de Epigenómica Biomédica del IDIBAPS y profesor de la Universidad de Barcelona, Iñaki Martín-Subero, ha proporcionado un mapa en alta resolución de las funciones del genoma y supone una nueva aproximación a la investigación molecular del cáncer.
Según Martín-Subero, la comparación del mapa de la leucemia con el mapa de las células sanas ha revelado cientos de regiones que cambian su funcionalidad en la leucemia, lo que ayuda a comprender mejor la enfermedad y a desarrollar nuevas terapias.
Hasta ahora, los estudios moleculares de la leucemia, y de otros tipos de cáncer, se habían centrado en analizar moléculas de sólo una capa de información, que proporcionaba una visión parcial y no permitía dibujar un mapa preciso de las funciones del genoma.
“Este es un estudio sin precedentes en la investigación genómica del cáncer -en el que han participado 51 investigadores de 23 centros de 6 países- y subraya la importancia de integrar diferentes capas de información molecular para comprender mejor la enfermedad”, ha dicho el director de Investigación del Hospital Clínic y catedrático de Medicina de la UB, Elías Campo, coautor del estudio.
Usando técnicas de secuenciación de última generación y herramientas de biología computacional avanzadas, han podido hacer un mapa detallado del funcionamiento del genoma de la leucemia.
“Conocer la secuencia del genoma -según Martín-Subero- no era suficiente para saber cómo funciona; para conocer sus funciones y su regulación era necesario el análisis integrador de múltiples capas epigenéticas”.
La investigadora del IDIBAPS Renée Beekman ha detallado: “el reto mas importante al que nos enfrentamos una vez generados los datos era cómo analizar e integrar tantas capas de información”, para lo que contaron con la colaboración del Centro de Computación de Barcelona.
“Han sido tres años intensos de análisis informáticos para poder completar el mapa funcional de la leucemia“, ha destacado Beekman.
Los investigadores han podido identificar con precisión regiones con funciones especificas, como las zonas oscuras del genoma, conocidas como ‘ADN basura‘, pero que en realidad contienen multitud de regiones esenciales para que el genoma funcione.
“De manera similar a un mapa geográfico, donde se representan pueblos, montañas o ríos -ha explicado Martín-Subero-, hemos podido cartografiar por primera vez el mapa completo de las funciones del genoma de la leucemia, definiendo genes activos, genes inactivos, regiones que no contienen genes pero controlan su expresión o grandes desiertos inactivos del genoma”.
“En total -ha concretado- hemos identificado que el mapa del genoma contiene un total de 12 funciones diferentes“.
“También hemos podido observar cómo cambia el mapa de la leucemia en comparación con el mapa de las células sanas, y como las leucemias son capaces de crear una infraestructura molecular muy eficiente para crecer sin control. Por así decirlo, donde antes había un desierto, las células de cáncer crean núcleos industriales“, ha puesto como ejemplo Beekman.
Martín-Subero ha añadido: “además, descubrimos que tan sólo tres familias de proteínas parecen estar encargadas de dicho cambio. Siguiendo con la metáfora, se podría decir que tan sólo tres empresas se encargan de construir y mantener todas las industrias”, por lo que la acción de estas tres familias de proteínas puede ser inhibida con fármacos que ya se están desarrollando.
En este sentido, Elías Campo ha apuntado que “quizás este es el aspecto translacional mas importante del estudio, ya que ofrece una perspectiva terapéutica mediante la cual se puedan revertir las alteraciones funcionales en la leucemia”.
“Este mapa tan completo no sólo nos permite comprender mejor la leucemia a nivel molecular, si no que también ofrece una gran fuente de información para otros investigadores para hallar un mejor tratamiento para los pacientes“, ha concluido Martín-Subero.

jueves, 19 de abril de 2018

Crean un "tatuaje biomédico" capaz de detectar tumores

ZÜRICH.- Científicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) han desarrollado un "tatuaje biomédico" que, colocado debajo de la piel, permite detectar cuatro tipos de cáncer muy extendidos en su etapa precoz, antes de que los test convencionales permitan descubrir la enfermedad.
Un equipo liderado por el doctor Martin Fussenegger, del Departamento de Biosistemas de la EPFZ, ha desarrollado ese sensor, que cambia de color -de allí su denominación de "tatuaje"- y da la alerta frente a indicios de cáncer de la próstata, del pulmón, del colon y de mama, los más comunes.
La investigación se ha realizado por ahora con ratones y en piel de cerdo, y los participantes reconocen que deberá pasar un tiempo considerable -al menos diez años- antes de que el producto se encuentre listo para circular en el mercado.
El EPFZ indicó que para avanzar en esa dirección se requiere continuar con pruebas clínicas y de desarrollo que son particularmente laboriosas y costosas, y que el grupo de investigación no puede costear.
Citado en un comunicado del EPFZ, Fussenegger consideró que el concepto de "tatuaje biomédico" también sería aplicable a otras enfermedades de evolución gradual, como patologías degenerativas y desórdenes hormonales.
Sobre la manera en que funciona el método, explicó que el sensor se compone de un red genetica que se coloca en las células humanas y que se encapsula en un implante, que consigue medir la tasa de calcio en la sangre.
Cuando esa tasa supera un límite establecido durante un periodo prolongado se activan una serie de señales que generan la producción de pigmento endógeno en las células genéticamente modificadas, lo que a su vez provoca que el lunar originado por la sonda oscurezca, dando así la alerta al portador.
Fussenegger sostuvo que el lunar "no significa que la persona va a morir pronto", sino todo lo contrario, ya que una detección precoz de la enfermedad aumenta la posibilidad de supervivencia.
En el caso del cáncer de mama, sólo una de cuatro mujeres afectadas tiene posibilidades de cura si el mal ha sido detectado tardíamente, frente al 98 % en caso de que se detecte muy rápidamente.
En el caso del cáncer de próstata, la tasa de cura es actualmente del 32 % y en el de colon de 11 %.

miércoles, 18 de abril de 2018

Denuncian en España falta de transparencia de los fármacos contra el cáncer

MADRID.- Los tratamientos para el cáncer son uno de los grupos de medicamentos con precios más altos y que más ingresos generan para la industria farmacéutica, si bien hay una "importante" inversión pública en las fases de investigación y en los ensayos clínicos de muchos de los fármacos, según el informe Los medicamentos para el cáncer: altos precios y desigualdad, publicado por la campaña No es Sano

Y es que, el "imparable" crecimiento de los precios de los medicamentos oncológicos, que se han duplicado en solo diez años, está teniendo un impacto directo en los sistemas de salud de todo el mundo, incrementando el gasto farmacéutico y limitando su acceso en muchos países. En España, algunas de las terapias más empleadas para tratar tumores alcanzan los 30.000, 40.000 y hasta 100.000 euros por paciente al año.
Unos precios "inasumibles" para el sistema sanitario, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez es mayor el número de casos diagnosticados, que pasará de 247.000 en 2015 a 315.000 en 2035, casi un treinta por ciento más, según las previsiones.
A este respecto, Farmaindustria aclara a través de un comunicado que "el coste que suponen los medicamentos contra el cáncer para la sanidad pública está en torno al 10% del gasto farmacéutico en España. En 2014, de los 61.947 millones de euros de gasto sanitario total del conjunto del Sistema Nacional de Salud, sólo 1.656 correspondieron al gasto farmacéutico en oncología". 
Y añade: "Es un coste que se ha mantenido estable desde 2009 en términos relativos, a pesar del aumento de la incidencia registrado en estos años -y por tanto al mayor número de pacientes tratados- y pese a que en esos años se han incorporado más de 40 nuevos antitumorales". 
En dicho comunicado, Farmaindustria recuerda un estudio que sitúa el gasto de los fármacos contra el cáncer en el 35% del gasto sanitario en oncología.
Esta situación, tal y como han recordado expertos de la campaña, se debe a un sistema de propiedad intelectual que deja en manos de las compañías farmacéuticas la fijación de los precios de los fármacos y a un marco regulatorio poco transparente que beneficia a la industria en detrimento del interés público.
El actual sistema de patentes pretende garantizar la recuperación de los recursos invertidos en investigación, pero la realidad es que no podemos conocer esos costes porque son secretos y los datos que se publicitan no tienen en cuenta la inversión pública. Esta "falta de transparencia" da lugar a que la industria fije los precios de los fármacos arbitrariamente, en función de la capacidad del mercado de cada país.
Por su parte, Farmaindustria recuerda que "el sistema de patentes ha logrado a lo largo de los años garantizar la inversión en I+D en un ámbito de tan alto riesgo como el de los medicamentos, y genera, una vez que finaliza la protección del nuevo medicamento, una gran reducción del precio que permite a su vez liberar recursos para atender otras necesidades y también para financiar la innovación".
Una "opacidad" a la que hay que añadir el hecho de que las negociaciones con las administraciones públicas están sujetas a acuerdos de confidencialidad que impiden hacer público cuánto se paga por los medicamentos.
En este sentido, el informe destaca que en España "no es posible" acceder a los acuerdos de precios fijados entre el Gobierno y la industria para estos fármacos de uso hospitalario y, dado que el peso presupuestario recae sobre las comunidades autónomas, este secretismo llega a provocar que los ya altos precios sean además diferentes entre regiones e, incluso, entre hospitales, poniendo en "peligro" los recursos finitos del sistema sanitario y obligando a recortar de otras partidas "muy necesarias", como la contratación de personal médico, el cuidado y la atención a los pacientes o los equipos para diagnosticar enfermedades.
En cuanto a los precios de los medicamentos de prescripción financiados por el Sistema Nacional de Salud, Farmaindustria subraya que "son fijados por la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos, adscrita al MSSSI, en la que participan representantes de los ministerios de Sanidad, de Economía y de Hacienda, además de seis representantes de otras tantas CCAA".

Casos concretos de fármacos

En concreto, el estudio analiza cuatro casos concretos de algunos de los fármacos clave para el tratamiento del cáncer que generan "enormes ingresos" a las compañías que los comercializan y que destacan por una "importante" inversión pública en su fase de desarrollo.
La investigación de trastuzumab, para cáncer de mama, fue apoyada en gran parte por filántropos y fundaciones y casi el 50% de los ensayos clínicos se realizaron con presupuesto de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro. "Hoy es uno de los productos estrella de Roche y ha generado más de 60.000 millones en ventas desde su comercialización", ha destacado.
En los casos de alemtuzumab (Sanofi) y bevacizumab (Roche), otros dos fármacos estudiados, el informe revela que el 70% y el 50% de los ensayos clínicos, respectivamente, han sido financiados por universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.
Asimismo, el estudio analiza las nuevas inmunoterapias, las terapias CAR-T. Se trata de nuevos tratamientos que modifican las propias células del sistema inmunitario del paciente para que detecte y destruya a las células causantes del cáncer. 
Recientemente, se ha aprobado la comercialización en Estados Unidos de 'Kymriah' (Novartis) y 'Yescarta' (Gilead) con precios de salida que superan los 380.000 euros (475.000 dólares) en el primer caso y los 300.000 (373.000 dólares) en el segundo.
Una vez más, gran parte de la investigación que ha dado lugar a estas terapias proviene de recursos públicos, más de 242 millones de euros (300 millones de dólares) solo en Estados Unidos, y más del 60 por ciento de los ensayos clínicos se han financiado a través de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.
Para Farmaindustria, "abordar la cuestión del precio de un determinado fármaco desde posicionamientos meramente ideológicos y simplistas es tratar de generar un debate que no se ajusta a la realidad del sector ni a los estándares internacionales de I+D de la industria farmacéutica innovadora".
 Como subraya en el comunicado, la investigación y desarrollo de un medicamento "es un proceso largo, arriesgado y costoso. Puede tardar hasta 14 años y suponer una inversión de más de 2.400 millones de euros". 
Sólo una de cada 10.000 moléculas inicialmente investigadas llegan finalmente a convertirse en medicamentos. "Más allá del gasto inmediato que pueda suponer financiar un medicamento, en el medio y largo plazo supone una inversión que genera un retorno mucho mayor, tanto para el paciente como para la sociedad en su conjunto en términos de aumento de la esperanza de vida y de la calidad de los años vividos", por ejemplo.
Asimismo, los casos de alemtuzumab y bevacizumab reflejan, además, algunas de las muchas estrategias comerciales a las que recurre la industria para maximizar beneficios.
De hecho, alemtuzumab multiplicó su precio por 15, hasta los 58.0000 euros, en un año. El fármaco, destinado en un principio a tratar un tipo de leucemia, fue retirado por la empresa y lanzado de nuevo con otro nombre y otro fin: tratar la esclerosis múltiple entrando así en un nuevo mercado cuyos medicamentos son más caros.
Bevacizumab, por su parte, es un fármaco utilizado en diferentes tipos de cáncer, cuyas ventas, desde 2004, superan ya los 61.000 millones de euros. Este medicamento demostró también su efectividad en el tratamiento de un tipo de ceguera. "La compañía Genentech/Roche, en vez de solicitar la inclusión de esta enfermedad en el listado de indicaciones del medicamento, decidió crear uno nuevo a partir de bevacizumab, con similares resultados, pero con otro nombre y un precio 100 veces mayor", han dicho desde No es Sano.
Por todo ello, ha solicitado una bajada en los precios de los medicamentos y que estos se fijen a partir de los costes reales de investigación y producción, no con criterios arbitrarios; y conocer el precio real de los medicamentos que estamos pagando a través del sistema sanitario y transparencia en las negociaciones con la industria farmacéutica.
Del mismo modo, ha solicitado más financiación pública para la investigación en cáncer (con datos abiertos y accesibles que estén al servicio de otras investigaciones); más control de los precios de los medicamentos en los que se han invertido fondos públicos y cambios en el modelo de gestión de la propiedad intelectual para que las patentes no sean el único incentivo; y la puesta en marcha de regulaciones que controlen y sancionen los abusos de competencia, como volver a patentar fármacos antiguos, 'evergreening' o el bloqueo a la entrada en el mercado de medicamentos genéricos y biosimilares.

Un tratamiento contra el cáncer de pulmón reduce en un 51% el riesgo de muerte

NUEVA YORK.- Un nuevo tratamiento contra el cáncer de pulmón consigue reducir en un 51% el riesgo de muerte del paciente, según informó la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer.

La nueva terapia, consistente en la combinación de un fármaco con quimioterapia, mostró reducir más de la mitad las posibilidades de fallecimiento en comparación con el tratamiento que únicamente utiliza la quimioterapia para pacientes con metástasis no escamosa y células que no son pequeñas.
El fármaco, probado por la compañía Merck en 616 pacientes, es conocido como Keytruda y los resultados obtenidos podrían suponer "un cambio en las prácticas" de inmunoterapias contra este tipo de cáncer, según destacó Leena Gandhi, profesora de Medicina en la Universidad de Nueva York.
La presentación de los logros de este tratamiento coincidió paralelamente con la de los resultados de otra inmunoterapia a base de un medicamento conocido como Opdivo, de la empresa Bristol Myers Squibb.
Esta inmunoterapia, aplicada junto con otros medicamentos, fue capaz de reducir el avance del cáncer o el riesgo de muerte en un 42% en comparación con la quimioterapia en pacientes con células no pequeñas y con alto nivel de mutación.
Ambos resultados superaron ampliamente las expectativas, que predecían una reducción de un mínimo de un 30%, según analistas citados por la cadena CNBC.
Estos dos métodos fueron probados en pacientes que aún no habían intentado otras terapias, pero en los que el cáncer se había extendido ya.
En este sentido, Matthew Hellmann, experto del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, recordó que el cáncer de pulmón sigue siendo el que más muertes provoca en el mundo.
Según el Instituto Nacional del Cáncer, un total de 234.000 estadounidenses serán diagnosticados con esta enfermedad este año y 154.000 morirán por su causa.
La presentación de los resultados ha conllevado efectos opuestos en ambas empresas, ya que mientras que la efectividad de Merck le llevó a subir un 2,6% en Bolsa al mediodía de hoy, Bristol-Myers caía entonces un 8,3%.

martes, 17 de abril de 2018

Diseñan un nuevo fármaco capaz de frenar la diabetes tipo 1

SEVILLA.- Un equipo internacional de investigadores, liderado por españoles, ha identificado una nueva diana y diseñado una nueva molécula capaz de frenar, por el momento en ratones, la diabetes tipo 1, enfermedad que aparece cuando el sistema inmune del propio individuo destruye sus células productoras de insulina en el páncreas.

La insulina ayuda a la glucosa a entrar en las células para suministrarles energía; sin insulina se da un exceso de glucosa en sangre que no se puede retirar, lo que produce hiperglucemia, característico de la diabetes.
Esto puede ocasionar distintos problemas de salud, por eso esta falta de insulina tiene que ser neutralizada mediante la inyección diaria de esta hormona en los pacientes con diabetes tipo 1.
Los resultados de esta investigación, en la que se consigue regenerar células productoras de insulina, se publican en un artículo en la revista Nature Communications, que firman, entre otros, científicos del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) de Sevilla y del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima).
Las terapias actuales para la diabetes tipo 1 están centradas en reprimir el ataque inmunológico o neutralizar las sustancias que promueven la inflamación, recuerdan en su artículo los responsables de esta investigación.
Por lo tanto, agregan, es necesario identificar estrategias innovadoras para atenuar el proceso inmunológico, a la vez que se promueve la supervivencia y la función de las células beta, las que producen la insulina.
Esto es precisamente lo que ha logrado este equipo de investigación, identificar una nueva diana susceptible de ser atacada por un nuevo fármaco para frenar la diabetes de tipo 1.
En concreto, los científicos han constatado que si se activa el receptor nuclear LHR-1 con el fármaco de nueva creación, la molécula BL001, se mejora la respuesta inmune y por tanto se frena el desarrollo de este tipo de diabetes, explica Javier Bermúdez, investigador en el Ibima de Málaga y uno de los autores del trabajo.
El receptor LHR-1 está presente en los islotes pancreáticos -tejido responsable de secretar la insulina-, añade Bermúdez, para quien la novedad de este trabajo radica en que el fármaco posee una acción dual: es capaz de cambiar el ambiente interno del islote pancreático desde uno pro-inflamatorio a otro anti-inflamatorio, así como promover el incremento de las células que producen insulina.
Aquí se muestra, por tanto, que BL001, un pequeño activador de LRH-1, impide la progresión de la hiperglucemia y la inflamación inmunodependiente de los islotes pancreáticos en ratones con diabetes tipo 1, a la vez que aumenta la masa de células beta y la secreción de insulina.
Además, los científicos también han visto que este fármaco impide la apoptosis, un tipo específico de muerte celular, en las células beta de islotes de pacientes, esta vez, con diabetes de tipo 2.
Se trata de un hallazgo importante, pero de una investigación básica aún en fase experimental, recalca Bermúdez, quien señala que el próximo paso será probar la seguridad y la eficacia de la molécula en un ensayo clínico -los ensayos clínicos tienen tres fases y hasta que el fármaco llega al mercado suelen pasar unos 10 años de investigación-.