jueves, 11 de agosto de 2016

El alcohol produce un aumento en el riesgo de cáncer

MADRID.- Una nueva revisión de la evidencia epidemiológica apoya una asociación causal entre el consumo de alcohol y el desarrollo de siete tipos de cáncer: orofaringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama de la mujer.

Esta es una declaración más fuerte que la vinculación reconocida hace mucho tiempo entre el alcohol y el cáncer. Una asociación significa que hay una relación de algún tipo entre las dos variables y una relación causal significa que hay evidencia de que el consumo de alcohol causa directamente esta enfermedad.
La relación de causalidad fue apoyada por la evidencia de una relación dosis-respuesta, con una reversión parcial del riesgo cuando se reduce el consumo de alcohol, ajustando estadísticamente otros factores que podrían explicar la asociación y especificando la relación con algunos tipos de cáncer y otros no
La evidencia epidemiológica de estas conclusiones proviene de revisiones exhaustivas llevadas a cabo en los últimos diez años por el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, el 'Global Burden of Alcohol Disease Group', y meta-análisis integral más reciente realizado por Bagnardi y sus colegas, sobre la base de meta-análisis de los efectos del alcohol sobre los cánceres individuales.
La revisión, que se detalla en un artículo publicado en la edición digital de 'Addiction', cita evidencia de que el alcohol causó aproximadamente medio millón de muertes por cáncer en 2012, el 5,8 por ciento de las muertes por cáncer en todo el mundo.
Los riesgos más elevados se asocian con el mayor consumo, pero una carga considerable es experimentada por los bebedores de bajo consumo moderado. El examen también encontró que la evidencia actual de que el consumo moderado proporciona protección contra las enfermedades cardiovasculares no es fuerte.

martes, 2 de agosto de 2016

Comer más proteína vegetal disminuye el riesgo de muerte

NUEVA YORK.- Comer más proteínas de fuentes vegetales está asociado con un menor riesgo de muerte, mientras que las proteínas animales lo aumentan, especialmente entre los adultos con hábitos de comportamiento poco saludables como fumar, beber alcohol en exceso, tener sobrepeso o ser sedentario, según un estudio publicado en JAMA Internal Medicine.

Por cada aumento del 3% de la ingesta de proteínas vegetales disminuye un 12% el riesgo de muerte por problema cardiovascular. “Mientras que los estudios anteriores se han centrado principalmente en la cantidad total de ingesta de proteínas, nuestro estudio analiza qué fuentes proteicas son más saludables”, explica Mingyang Song, investigador en el Hospital General de Massachusetts.
Investigadores del Hospital General de Massachusetts y de la Escuela de Medicina de Harvard (EEUU) han utilizado datos de dos grandes estudios dietéticos estadounidenses que llevan hasta 32 años analizando las costumbres alimentarias de la población.
Los resultados mostraron que los 131.342 participantes ingerían de media en sus dietas un 14% de proteína animal frente a un 4% de proteína vegetal.
Según la investigación, un incremento del 10% en la ingesta de proteínas animales aumenta un 8% el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y un 2% por el resto de causas. Por el contrario, aumentar un 3% el consumo de proteínas vegetales disminuye un 12% las posibilidades de morir por un problema cardiovascular.
Esta asociación entre proteína animal y riesgo de mortalidad solo se aplica a los participantes con al menos un factor asociado a estilos de vida poco saludables: bajo peso o sobrepeso; consumo excesivo de alcohol, tabaquismo o sedentarismo. De hecho, la asociación desapareció en los participantes con un estilo de vida saludable.
“Entre las proteínas animales, las de pescado y pollo son probablemente la mejor opción”, afirma Song
De todos los alimentos con proteínas animales, las carnes rojas procesadas y no procesadas –que incluyen tanto la carne de vacuno como los productos del cerdo– son las más dañinas.
La sustitución del 3% de las proteínas animales por calorías de proteína vegetal se relaciona con un menor riesgo de muerte por todas las causas. Las probabilidades disminuyen un 34% con la sustitución de la carne roja procesada, un 12% con la carne roja no procesada y un 19% con el reemplazo de los huevos.
“La gente debe considerar comer más proteínas vegetales que proteínas de origen animal, y entre las animales, las de pescado y pollo son probablemente la mejor opción”, afirma Song.
Según los investigadores, el estudio ayuda a que las recomendaciones en salud pública se centren ahora en difundir las fuentes de proteínas más saludables.

lunes, 1 de agosto de 2016

Una nueva técnica permite regenerar un corazón infartado con grasa del propio órgano

BARCELONA.- Investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona han desarrollado una nueva técnica que permite regenerar la parte muerta del corazón después de un infarto con grasa del propio órgano. Los especialistas han identificado células madre en la grasa del corazón válidas para regenerar el músculo cardíaco y reducir las cicatrices que dejan los infartos, según ha avanzado TV3.

El director del Instituto del Corazón del Hospital Germans Trias i Pujol, Antoni Bayés, ha explicado que el tejido adiposo que se coloca en el corazón hace que se creen centenares de comunicaciones con el infarto que no late y una vez hechas estas comunicaciones vasculares se permite que las células madres lleguen a la zona muerta y se empiece a regenerar.
Los investigadores siguen trabajando ahora en el perfeccionamiento de esta técnica, con el objetivo de que se generalice su uso en los hospitales.
Bayés ha destacado además que se trata de una técnica sencilla y barata, porque utiliza las células del propio individuo.
“Estamos ante un salto cualitativo en el tratamiento de las enfermedades del corazón y eso es francamente novedoso y un cambio de concepto”, ha subrayado.

domingo, 24 de julio de 2016

Asocian sedentarismo extremo a riesgo cardíaco

WASHINGTON.- El sedentarismo extremo está asociado con el aumento del riesgo de padecer un infarto, un accidente cerebrovascular (ACV) o la muerte por enfermedad coronaria, se conoció hoy. 

Según un estudio, publicado en JAMA Cardiology, pasar más de 10 horas sin movimiento, en una silla u otra forma de sedentarismo, aumenta un ocho por ciento el peligro de desarrollar enfermedad cardíaca al compararlo con menos de tres horas diarias.

En tal sentido, el autor principal, Ambarish Pandey, expresó que los resultados de esta pesquisa sugieren que el tiempo sedentario está relacionado con un aumento del peligro de enfermedad cardiovascular.

Tal realidad es independiente de otros factores que también inciden como el índice de masa corporal (IMC), pero sólo en niveles muy altos.

El equipo de Pandey, del Centro Médico de University of Texas, Dallas, analizó nueve estudios sobre más de 700.000 adultos para estimar la relación entre el tiempo sin actividad física y la incidencia de complicaciones como el infarto y el ACV.

Durante la mitad de las exploraciones se detectaron 25.769 problemas cardiovasculares en un período de once años.

Los más sedentarios (12 horas por día sin actividad física) eran un 14 por ciento más propensos a desarrollar enfermedades cardiovasculares que los que pasaban apenas 2,5 horas diarias sin movimiento, informaron los autores.

Sin embargo, consideraron que períodos más moderados de sedentarismo no estuvieron asociados con un aumento del peligro.

El alcohol es la causa directa de más de siete tipos de cáncer, según nuevo estudio

LONDRES.- El alcohol causa cáncer en la laringe, en el esófago, en el hígado, en el colón, en el recto, en el pecho y en la orofaringe (y posiblemente también en la piel, en la próstata y en el pancreas).

Un importante --y para algunos preocupante-- estudio recientemente concluyó que el alcohol es la causa directa de por lo menos siete formas de cáncer. El estudio, publicado en el jornal científico Addiction, encontró que existe más que una mera asociación estadística entre el consumo de alcohol y el cáncer.
"Existe evidencia certera de que el alcohol causa cáncer en siete partes del cuerpo y es probable que sean más. Incluso sin completo conocimiento de los mecanismos que entran en juego, la evidencia epistemológica sostiene que el alcohol causa cáncer en la laringe, en el esófago, en el hígado, en el colón, en el recto, en el pecho y en la orofaringe (la porción bucal de la garganta)", dijo Jennie Connor de la Universidad Otago de Nueva Zelanda. Los datos no son conclusivos en cuestiones adicionales, pero se cree que el alcohol también puede producir cáncer de piel, en la próstata y en el pancreas.
En Inglaterra recientemente se redujo el límite máximo de alcohol semanal que el gobierno avala de 21 unidades a 14 unidades o 7 "pints" de cerveza por persona a la semana para los hombres. Más de esto teóricamente pondría en riesgo contraer una enfermedad grave a la larga. Los autores sugieren que los riesgos pueden paliarse si se evita beber algunos días de la semana.
El profesor de bioquímica del Imperial College de Londres, Alan Boobis, dijo que el efecto cancerígeno del alcohol ya había sido establecido por la ciencia desde hace tiempo pero que existe un problema para comunicar esto efectivamente al público.
El estudio también encontró que beber y fumar al mismo tiempo incrementa el riesgo más que estas dos actividades por separado. Se recomienda por lo tanto beber con moderación para evitar los riesgos, ya que también otros estudios han mostrado que beber un par de copas de vino al día tienen algunos efectos positivos para la salud.

miércoles, 13 de julio de 2016

Nueces para envejecer saludablemente


LONDRES.- El consumo de una a dos porciones (de 30 gramos) de nueces por semana se asocia con un menor riesgo de desarrollar alteraciones en la función física durante el envejecimiento, lo que permite a las personas mayores, sobre todo a las mujeres, mantener su independencia a lo largo de este proceso, según ha mostrado un nuevo estudio publicado en el Journal of Nutrition.

“Hay un gran número de investigaciones centradas en las condiciones específicas de salud en el envejecimiento, como la diabetes y las enfermedades del corazón, pero menos literatura e interés sobre la calidad de vida y la capacidad de mantener la independencia durante el envejecimiento”, ha comentado la autora principal del trabajo, Francine Grodstein.
En este sentido, la experta ha recordado la importancia de tener una dieta saludable en la que se incluyan ciertos alimentos como las nueces ya que, así, se consigue mantener la capacidad para realizar las tareas cotidianas mientras se envejece.
Para alcanzar esta conclusión, los expertos analizaron los datos de unas 55.000 mujeres participantes en el Nurses Health Study, durante los años 1992 y 2008, a quienes se les interrogó acerca de su función física, incluyendo su capacidad para realizar las actividades básicas de la rutina diaria.
La dieta fue evaluada mediante el índice de alimentación saludable alternativa (‘AHEI-2010′), una medida de la calidad de la dieta que incorpora alimentos y nutrientes de predicción de riesgo de enfermedades crónicas basadas en la evidencia científica.
“Estos resultados se suman a la gran cantidad de investigaciones que evidencian los numerosos beneficios de seguir dieta saludable para las mujeres. De todas maneras, se necesita investigación adicional que ayude a comprender mejor cómo la dieta y estilo de vida pueden contribuir a mantener nuestra salud y bienestar a medida que envejecemos”, ha recalcado Grodstein.
Y es que, las nueces están compuestas principalmente por grasas poliinsaturadas (13 gramos por porción), que incluye el ácido alfa-linolénico (AAL), el ácido graso de origen vegetal omega-3. Además, son el único fruto seco que contiene una cantidad significativa de AAL con 2,5 gramos por porción (de 30 gramos).

martes, 5 de julio de 2016

Concentrar selenio en sangre disminuye el riesgo de cáncer hepático

WASHINGTON.- La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) informó que la concentración en sangre de selenio, micronutriente presente en algunos alimentos, contribuye a reducir el riesgo de desarrollar cáncer hepático. 

Niveles elevados de ese elemento, pero también de selenoproteína P, que distribuye el selenio desde el hígado a todo el cuerpo, disminuyen el peligro de padecer de un carcinoma hepatocelular, apunta un estudio internacional publicado en The American Journal of Clinical Nutrition.

Según los autores, la investigación también demostró que la concentración de selenio en sangre, ya sea alta o baja, no guarda relación con el desarrollo de tumores de la vesícula o del tracto biliar.

Para arribar a esa conclusión, tomaron como población base a los más de medio millón de participantes del Estudio Prospectivo Europeo sobre Cáncer y Nutrición.

El selenio es un micronutriente presente en el marisco, salmón, nueces de Brasil, carne, huevos, cebolla o cereales como el trigo, cuyos niveles en los alimentos dependen sobre todo de su concentración en las tierras de cultivo o de pastoreo.

La IARC subrayó que la cantidad de ese micromineral antioxidante en el suelo es en general baja en muchas regiones de Europa.

Por eso, el autor principal, David Hughes, del Departamento de Fisiología y Centro de Sistemas de Medicina del Real Colegio de Cirujanos de Irlanda aseguró que ante carencia de selenio, el aumento de su ingesta puede ser una estrategia más contra el cáncer de hígado, y también para evitar el consumo de alcohol, mantener un peso corporal saludable y dejar de fumar, añadió.

Sin embargo, Hughes puntualizó que los resultados de esta investigación deben ser validados por otras pesquisas antes de hacer recomendaciones de salud pública.

sábado, 18 de junio de 2016

Diez claves sobre el cáncer de próstata a tener en cuenta


MADRID.- El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres, con más 45.000 casos cada año en España. De hecho, se estima que se le diagnosticará a uno de cada nueve varones a lo largo de su vida. Pese a esta elevada incidencia, los expertos coinciden en que su agresividad es muy variada y su mortalidad muy baja en comparación con su incidencia, ya que sólo un 20 por ciento se detectan en una fase ya avanzada.

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata que se celebra este sábado, 18 de junio, el Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA) ha lanzado una campaña de información para la población en la que destacan la variada agresividad de estos tumores y la importancia de detectarlos a tiempo, aunque ello pueda no conllevar un tratamiento.

Además, han elaborado este decálogo de ideas clave sobre esta enfermedad:
1. El cáncer de próstata es el cáncer más común en los varones. Y la incidencia aumenta con la edad, y estudios anatomopatológicos afirman que el 80 por ciento de los varones mayores de 80 años tienen micro-focos de cáncer de próstata si se analizan sus próstatas microscópicamente.
2. Puede comportarse de forma muy agresiva o de forma muy benigna. Depende de la edad del paciente, el tipo de células que forman el cáncer y la extensión del mismo. Algunos casos son tan benignos que no requieren ningún tratamiento y no llegan a dar ningún tipo de síntoma.
3. No da síntomas hasta estados avanzados, cuando se ha extendido localmente. A medida que crece y aumenta de tamaño puede dar problemas obstructivos (orina entrecortada, orinas nocturnas) y sólo muy tarde da dolor al orinar, impotencia o incontinencia.
4. El diagnóstico precoz, antes de que el tumor dé síntomas, es sencillo mediante análisis sanguíneos (PSA). Aunque estas exploraciones detectan la mayor parte de los cánceres, están alteradas en muchas ocasiones en personas que no tienen cáncer de próstata.
5. Como regla general, no se deberían realizar pruebas de diagnóstico precoz (PSA) en hombres de menos de 50 años ni a partir de los 75. Sólo están recomendadas en determinadas poblaciones en las que el cáncer de próstata es más frecuente y agresivo, como pacientes con antecedentes familiares o con otras condiciones predisponentes.
6. El sobrediagnóstico y sobretratamiento son uno de los riesgos de la prevención. Muchos cánceres son tan benignos y evolucionan tan despacio, que no darán nunca problemas a la persona que lo padece, pero puede hacer que personas por otro lado sanas y asintomáticas pasen a considerarse "enfermas". Además, al realizar tratamientos agresivos en estas personas que no aportan ningún beneficio real pueden dar complicaciones y secuelas.
7. La biopsia prostática se suele indicar cuando hay alteraciones en el PSA, pero es una prueba con potenciales complicaciones y un alto grado de errores. Su fiabilidad no es tan alta como sería deseable y obliga en muchas ocasiones a realizar varias pruebas para llegar a un diagnóstico. Además, tiene un alto riesgo de infecciones o hemorragias locales.
8. Existen alternativas a biopsia prostática como el mapeo prostático, que aumentan la precisión y la sensibilidad del diagnóstico. Los métodos más modernos que usan inteligencia artificial para determinar, mediante resonancia magnética, las zonas de la próstata con mayores posibilidades de tener cáncer, permite dirigir específicamente las biopsias a esas zonas (mapeo prostático). Asimismo, otras técnicas como los estudios de oncogenes o de marcadores tumorales ayudan a distinguir tumores benignos de tumores más agresivos.
9. Los dos problemas principales del tratamiento del cáncer de próstata son la impotencia y la incontinencia. Los tratamientos más usados en el cáncer de próstata local tienen un riesgo intermedio-alto de dejar secuelas, principalmente impotencia, que aparece en un alto porcentaje de pacientes tratados con cirugía o radioterapia. La incontinencia, por su parte, afecta a entre un 6-10 por ciento de pacientes operados. Para evitar estas complicaciones es imprescindible consultar con un urólogo para determinar qué pacientes precisan tratamiento y cuál es la modalidad adecuada.
10. Existen varias alternativas de tratamiento para el cáncer de próstata cuando se detecta precozmente. La opción más adecuada depende del tipo de cáncer y de la edad y preferencias del paciente. Hay casos incluso en los que el tratamiento más recomendable es la vigilancia. En un tumor de poca agresividad en un paciente anciano, la cirugía o la radioterapia podrían ser excesivas dadas las complicaciones que pueden producir.

lunes, 13 de junio de 2016

Hallan un fármaco que frena el avance del cáncer de mama más agresivo

LONDRES.- Un grupo de investigadores de Cancer Research UK descubrió un fármaco que puede reducir la expansión del tipo más agresivo de cáncer de mama, según publicó hoy la revista Oncogene.

El compuesto conocido como JQ1 altera la reacción de las células cancerígenas ante la hipoxia o falta de oxígeno, un proceso que se encuentra presente en más del 50% de los tumores y es más común en los cánceres de mama del tipo triple negativo, el más difícil de tratar.
Científicos de las universidades de Oxford y Nottingham (en el centro de Inglaterra) concluyeron en su estudio que el JQ1 provoca que el tejido cancerígeno deje de adaptarse a la carencia de oxígeno, lo que ralentiza su desarrollo.
El coautor de la investigación, Alan McIntyre, afirmó que "el tratamiento de la hipoxia a veces compromete el tratamiento del cáncer de mama y el JQ1 puede ser la clave para ayudar a las pacientes de esta enfermedad".
Cuando este tipo de tumor se acostumbra a los niveles bajos de oxígeno, su biología se altera y se vuele resistente a terapias comunes, razón por la que este nuevo medicamento podría cambiar la forma de combatir este cáncer, según los investigadores.
Desde Cancer Research UK, Nell Barrie, apuntó que "el estudio muestra cómo funciona este fármaco" y que "podría ser una forma de detener la expansión del cáncer", aunque remarca que ahora se debe examinar "la efectividad del JQ1 sobre los pacientes".

miércoles, 8 de junio de 2016

La vacuna universal contral el cáncer, cada vez más cerca de la mano de investigadores alemanes

 
NUEVA YORK.- La revista Nature publica esta semana un estudio que muestra una vacuna de nanopartículas de ARN contra el cáncer que aprovecha la respuesta del sistema inmune frente la infección viral. Los resultados han demostrado que la vacuna induce respuestas inmunitarias en modelos tumorales de ratón y en tres pacientes con melanoma avanzado.

Los autores son investigadores de varios centros alemanes, como BionTech AG, una firma de biotecnología dedicada al desarrollo de inmunoterapias de cáncer individualizadas, la Universidad Johannes Gutenberg y el Hospital de la Universidad de Heidelberg. En opinión de los investigadores, el hallazgo "posiblemente represente un paso hacia una vacuna universal para la inmunoterapia del cáncer".
El equipo, liderado por Ugur Sahin, de la universidad alemana, dirigió su trabajo a unas células características del sistema inmunitario (células dendríticas) en ratones mediante el uso de una vacuna administrada por vía intravenosa, compuesta de nanopartículas de ARN-lipoplex. Este es un ARN rodeado por una membrana de lípidos (ácidos grasos), similar a una membrana celular.
Según Sahin, consejero delegado de BionTech AG, "el estudio presenta una nueva clase de vacunas contra el cáncer extraordinariamente potentes que permiten la redirección eficaz del sistema inmune frente a una amplia gama de antígenos tumorales. Este es un paso importante hacia inmunoterapias de cáncer verdaderamente personalizadas y aplicables a todos los tipos de cáncer", destaca.

Modo de actuación
Los expertos encontraron que el ajuste de la carga eléctrica neta de las nanopartículas –para que fuera ligeramente negativa– es suficiente para orientar eficazmente las células dendríticas. Además, es un método rápido y barato de producir.
El lipoplex protege el ARN de ser descompuesto por el cuerpo, y media su absorción en las células dendríticas y macrófagos en el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea, donde el ARN se traduce luego en un antígeno específico del cáncer.
Los autores afirman que esto desencadena una fuerte respuesta de las células T específicas de antígeno y provoca un potente rechazo interferón-? dependiente (IFNa dependiente) de tumores progresivos en varios modelos tumorales de ratón.
En los resultados preliminares del estudio clínico fase I –que sigue reclutando pacientes– para una dosis escalada de la vacuna, tres pacientes con melanoma tratados con dosis bajas de IFN mostraron una fuerte respuesta de células T específicas de antígeno.
Hasta la fecha esta vacuna ARN-LPX ha sido bien tolerada y sin efectos adversos graves. Dado que cualquier antígeno basado en péptidos se puede codificar como ARN, esta vacuna es potencialmente aplicable a todos los tipos de cáncer y puede representar "una plataforma universal para la inmunoterapia del cáncer", indican los autores.

sábado, 16 de abril de 2016

El fármaco 'omeprazol' puede generar graves daños en el riñón

Medicamentos usados comúnmente para tratar la acidez estomacal y las úlceras, como el conocido omeprazol, pueden tener efectos negativos sobre el riñón, según un estudio publicado esta semana por la revista Journal of the American Society of Nephrology.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington en San Luis (EE.UU.) y del sistema sanitario de la ciudad hallaron que los pacientes que usan inhibidores de la bomba de protones, medicamentos para la acidez estomacal y las úlceras, tienen mayor riesgo de contraer enfermedades en los riñones.
De acuerdo con la investigación, liderada por Yan Xie y Ziyad Al-Aly, el riesgo aumenta en proporción al tiempo durante el que se han usado de las medicinas, entre las que se encuentra el omeprazol, muy común en algunos países.
Los investigadores identificaron a 173.321 pacientes que empezaban a usar inhibidores de la bomba de protones y a otros 20.270 que empezaban a tomar antagonistas de los receptores de la H2, otro tipo de medicamento también diseñado para tratar la acidez.
Tras un período de cinco años, el estudio halló que quienes tomaban inhibidores de la bomba de protones tenían más posibilidades de experimentar problemas de riñón que los que tomaban antagonistas de los receptores de la H2.
Además, el primer grupo de pacientes presentaba un riesgo un 28 % superior de desarrollar enfermedades crónicas en el riñón y un 96 % superior de presentar casos de insuficiencia renal.
De acuerdo con las conclusiones de la investigación, debe evitarse el consumo de inhibidores de la bomba de protones en períodos dilatados de tiempo ya que este puede ser dañino.
"Los resultados destacan la importancia de limitar el uso de los inhibidores de la bomba de protones a solo cuando sea médicamente necesario y de limitar ese uso al mínimo tiempo", apuntó el autor del estudio Ziyad Al-Aly.
Los investigadores identificaron a 173.321 pacientes que empezaban a usar inhibidores de la bomba de protones y a otros 20.270 que empezaban a tomar antagonistas de los receptores de la H2, otro tipo de medicamento también diseñado para tratar la acidez.
Tras un período de cinco años, el estudio halló que quienes tomaban inhibidores de la bomba de protones tenían más posibilidades de experimentar problemas de riñón que los que tomaban antagonistas de los receptores de la H2.
Además, el primer grupo de pacientes presentaba un riesgo un 28 % superior de desarrollar enfermedades crónicas en el riñón y un 96 % superior de presentar casos de insuficiencia renal.
De acuerdo con las conclusiones de la investigación, debe evitarse el consumo de inhibidores de la bomba de protones en períodos dilatados de tiempo ya que este puede ser dañino.
"Los resultados destacan la importancia de limitar el uso de los inhibidores de la bomba de protones a solo cuando sea médicamente necesario y de limitar ese uso al mínimo tiempo", apuntó el autor del estudio Ziyad Al-Aly.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El aceite de oliva ayuda a prevenir el cáncer de mama y la retinopatía diabética

TARRAGONA.- La dieta mediterránea ayuda a prevenir el cáncer de mama y también la retinopatía en enfermos de diabetes, según dos estudios enmarcados en el proyecto PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), informa la Universidad Rovira i Virgili (URV), que ha participado en ambos ensayos.

La revista "JAMA Internal Medicie" publica el primer estudio, coordinado por la Universidad de Navarra, en el que asocia la dieta mediterránea con una reducción relativa de un 68 % del riesgo de padecer cáncer de mama.
Por su parte, la revista "Diabetes Care" publica el estudio coordinado por la URV conforme la dieta mediterránea regada con aceite de oliva reduce un 44 % el riesgo de diabéticos de sufrir retinopatía, la principal causa de ceguera en este colectivo.
La diabetes dificulta que la sangre circule hacia determinados órganos, lo que conlleva que estos pierdan sus funciones.
Las complicaciones microvasculares que afectan al riñón y los ojos son las más precoces y pueden producir retinopatía diabética y nefropatías diabéticas, que pueden conllevar una insuficiencia renal
PREDIMED ha seguido durante seis años una muestra formada por 3.614 voluntarios de ambos sexos de entre 55 y 80 años, con una media de 67 años de edad.
El estudio concluye que la dieta mediterránea complementada con aceite de oliva puede reducir hasta un 44 % el riesgo de padecer retinopatía a los pacientes de diabetes tipo 2.
La muestra se dividió en un grupo de control con una dieta baja en grasas animales y vegetales, otro grupo con dieta mediterránea complementada con frutos secos y un tercero con la misma dieta, pero con más aceite de oliva.
Durante los seis años de seguimiento se identificaron 74 nuevos casos de retinopatía y 168 de nefropatía diabética y diferencias significativas entre las personas que habían seguido la dieta mediterránea y los que no.
Respecto al grupo de control, los que tomaban más aceite de oliva reducían un 44 % el riesgo de desarrollar retinopatía y los que tomaban más frutos secos, un 37 %.
La misma metodología se aplicó para el estudio sobre el cáncer de mama, con el seguimiento durante cinco años a 4.282 mujeres de entre 60 y 80 años (67,7 años de media) y con alto riesgo de enfermedad cardiovascular.
Los investigadores identificaron 35 nuevos casos de cáncer de mama, si bien las mujeres que seguían la mediterránea complementada con aceite de oliva mostraron un riesgo 68 % relativamente menor de cáncer de mama maligno que el grupo de control.
Por su parte, los resultados del grupo que tomaba más frutos secos no fueron significativos.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Las mujeres no están recibiendo atención para aliviar síntomas de la menopausia

MELBOURNE.- Muchas mujeres con síntomas menopáusicos graves no están recibiendo tratamiento, aunque las terapias disponibles son seguras y efectivas, según asegura un equipo de Australia. Los resultados se aplicarían a otros países, según dijo la autora principal, doctora Susan R. Davis, de Monash University, Melbourne. 

"El contacto con colegas de todo el mundo me indica que lo que observamos no ocurre sólo en Australia. El manejo de la menopausia es similar en Reino Unido y Estados Unidos", agregó.
Hasta la mitad de las mujeres con menopausia padecen síntomas vasomotores, como los sofocos o la sudoración nocturna.
La terapia de reemplazo hormonal (TRH), que combina estrógeno con progestina, es muy efectiva. Pero después de que el estudio conocido como Women's Health Initiative demostró que la TRH eleva el riesgo de desarrollar cáncer mamario, ACV y otras enfermedades, muchas mujeres dejaron de utilizarla.
En Menopause, el equipo de Davis publica los resultados de una encuesta a casi 1500 mujeres, de entre 40 y 65 años, realizada entre el 2013 y el 2014. El 17 por ciento tenía síntomas vasomotores moderados a graves y el 18 por ciento padecía síntomas sexuales con la misma intensidad. Pero la mayoría no utilizaba ningún tratamiento.
Sólo el 11 por ciento usaba una TRH y menos del 1 por ciento utilizaba una terapia sin hormonas. Las mayoría de las primeras tomaba píldoras con estrógeno, en lugar de composiciones que se absorben a través de la piel y suelen ser más seguras.
"Al extrapolar estos resultados a los 3,7 millones de australianas de entre 40 y 64 años, observamos que unas 455.000 mujeres padecerían síntomas vasomotores graves. La mayoría (385.000) estaría sin tratar", publica el equipo.
Muy pocas mujeres estaban utilizando alguna terapia de aplicación vaginal para aliviar los síntomas sexuales. La sequedad vaginal es común con la menopausia y altera la actividad sexual.
Las preparaciones vaginales con estrógeno son muy seguras y efectivas para esta complicación, pero el equipo halló que se le había indicado a menos del 5 por ciento de las mujeres.
¿Por qué tan pocas mujeres reciben algún tratamiento? "En general, porque las mujeres y los médicos tienen dudas sobre las opciones disponibles y qué es y no es seguro, cuáles son las opciones seguras y qué y cómo indicarlas", señaló Davis.
Además, consideró que se desconoce que estos síntomas no son pasajeros en muchas mujeres. Y muchas mujeres ignoran que las opciones no hormonales son seguras y efectivas.

Un estudio respalda la espera vigilada para muchos cánceres prostáticos

BALTIMORE.- En un estudio prolongado sobre pacientes mayores con cáncer prostático de bajo riesgo en espera vigilada, menos de un tercio de los casos necesitó tratamiento. El 0,5 por ciento de los participantes murió por la enfermedad durante los 18 años de investigación.

Algunos cánceres de próstata necesitan tratamiento al momento del diagnóstico, pero los hombres mayores con tumores pequeños, de crecimiento lento, morirán por otras causas, a menudo de enfermedad cardíaca, publicaron los autores en Journal of Clinical Oncology.
"Nuestro objetivo era asegurar completamente de que habíamos identificado a los candidatos correctos con absoluta seguridad", dijo el autor principal, doctor H. Ballentine Carter, del Hospital Johns Hopkins, Baltimore.
Carter comentó que en Estados Unidos el 30 a 40 por ciento de los hombres que califica para la vigilancia activa del cáncer prostático opta por ese camino. La proporción ha ido creciendo, pero está muy por detrás de otros países.
Su equipo siguió a 1.268 hombres (de más de 60 años en promedio) con cáncer de próstata de bajo o muy bajo riesgo detectado después del 2000. La vigilancia incluyó dos exámenes rectales y análisis del antígeno prostático específico (PSA, por su nombre en inglés) en sangre por año para determinar el aumento o la reducción de la proteína que produce la glándula prostática.
Un aumento del valor de PSA indica que el cáncer pasó a ser de alto riesgo. Además, a los pacientes se les hicieron biopsias de próstata anuales.
El monitoreo duró cinco años o más en 650 participantes y 10 años o más en 184 participantes; murieron 49 de los 1.268 pacientes: 47 por otras causas y dos por el cáncer de próstata, que originalmente era de muy bajo riesgo. Uno de esos dos pacientes murió dentro de los 15 meses posteriores al diagnóstico y el otro falleció a los 16 años por un tumor prostático distinto al original.
A los 10 años, el 26 por ciento de los cánceres se había reclasificado de acuerdo con las biopsias u otras pruebas. A los 15 años, la cifra era del 31 por ciento.
"Es extremadamente improbable que a un paciente con un cáncer (de bajo riesgo) se le diagnostique un cáncer que lo vaya a matar", dijo Carter. A los hombres con tumores de muy bajo riesgo, les recomendó: "Lo primero que deberían preguntar no es qué tratamiento existe, sino si necesitan algún tratamiento".
"Esta es otra investigación que sugiere que (la vigilancia activa) no sólo sería segura, sino que sería increíblemente segura para algunos grupos de pacientes", agregó el autor.
El doctor Anthony D. D'Amico, del Hospital de Brigham y las Mujeres y del Instituto de Oncología Dana Farber, en Boston, publica en un comentario sobre el estudio que ahora, que existe gran cantidad de evidencia que respalda el uso de la vigilancia activa en muchos casos, la investigación debería orientarse a la capacidad de los médicos de identificar a los pacientes en los que ese enfoque sería menos seguro.
La etnia, los antecedentes familiares y las comorbilidades influyen en la posibilidad de que avance el cáncer de próstata. Con el tiempo será más fácil personalizar el tratamiento o la vigilancia, de acuerdo a características como la edad, la etnia y el perfil genético.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Científicos españoles hallan el talón de Aquiles del cáncer

MADRID.- Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han descubierto una nueva estrategia para combatir el cáncer, completamente distinta a las ensayadas hasta ahora, que demuestra por primera vez que los telómeros (las estructuras que protegen los extremos de los cromosomas) pueden ser una diana efectiva contra el cáncer.

El trabajo, publicado en 'EMBO Molecular Medicine', demuestra que el bloqueo del gen esencial para los telómeros TRF1 induce drásticas mejoras en ratones con cáncer de pulmón.
"La desprotección de los telómeros emerge como potencial nueva diana terapéutica para el cáncer", señalan las autoras a igual contribución María García-Beccaria, Paula Martínez y Marinela Méndez, del grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO, liderado por la también firmante Maria Blasco.
El estudio, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y la Fundación Botín, ha contado con la colaboración del Programa de Terapias Experimentales, el Grupo de Oncología Experimental y las Unidades de Histopatología, Imagen Molecular y Microscopía, del CNIO, además del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la Universidad Complutense de Madrid.
Cada vez que las células se dividen deben duplicar su material genético, el ADN, que está empaquetado en los cromosomas. Sin embargo, por cómo funciona el mecanismo de réplica, el extremo de cada cromosoma no puede ser copiado hasta el final y, como consecuencia, en cada división los telómeros se acortan. Los telómeros excesivamente cortos son tóxicos para la célula, que deja de replicarse y acaba siendo eliminada por los sistemas de limpieza celular.
Este fenómeno se conoce desde hace décadas, como también el hecho de que en las células tumorales por lo general no se produce. Las células de un cáncer proliferan sin control, y por tanto se dividen mucho, sin que sus telómeros se acorten sustancialmente; la clave es que en estas células se mantiene activa la enzima telomerasa, que está apagada en la mayoría de las células sanas. La reparación constante de los telómeros con telomerasa es precisamente uno de los mecanismos que permiten a las células tumorales dividirse sin fin.
Así, una estrategia obvia para combatir el cáncer es inhibir la telomerasa en las células tumorales. Esto ya se ha hecho, pero no con el resultado óptimo: los telómeros efectivamente se acortan, pero el acortamiento solo es letal para las células tumorales después de un tiempo -el que se tarda en que los telómeros se erosionen por completo-, algo que podría ser inaceptable en algunos casos.
En el trabajo que ahora se publica los investigadores también atacan los telómeros, pero por una vía completamente diferente a la de la telomerasa.
Los telómeros están formados por una secuencia de ADN repetida cientos de veces -la que se acorta en cada división celular- a la que se enganchan seis proteínas llamadas shelterinas (del ingles shelter o protección), que forman una especie de capuchón protector. La estrategia del equipo del CNIO ha sido bloquear una de las shelterinas, en concreto TRF1, de forma que se destruya el escudo protector.
La idea de atacar las shelterinas no había sido probada hasta ahora por el temor de que actuar sobre estas proteínas -presentes tanto en las células sanas como en las tumorales- generara demasiados efectos tóxicos.
"Nadie había explorado la idea de usar una de las shelterinas como diana contra el cáncer --explica Blasco--. La dificultad de encontrar fármacos que afecten la unión de proteínas al ADN, y la posibilidad de que estos fármacos fueran muy tóxicos, hizo que nadie lo explorara hasta ahora, aunque es algo que tiene mucho sentido".
El trabajo actual, que lleva por subtítulo Las shelterinas como nueva diana en el cáncer, muestra sin embargo que bloquear TRF1 solo genera toxicidades menores que son toleradas por los ratones. En cambio "este bloqueo sí que impide el crecimiento de carcinomas de pulmón ya establecidos", escriben los autores en EMBO Molecular Medicine.
"Cuando se elimina TRF1 se induce una desprotección instantánea de los telómeros, lo que a su vez hace que las células entren en senescencia o mueran. Vemos que esta estrategia mata eficientemente las células del cáncer, frena el crecimiento tumoral y tiene efectos tóxicos tolerables", explica Blasco.
La inhibición de TRF1 se ha hecho tanto genéticamente -con ratones en los que se elimina el gen- como mediante compuestos químicos buscados ex-profeso en las colecciones de principios activos propiedad del CNIO. Estos compuestos, entre ellos el inhibidor desarrollado por el Programa de Terapias Experimentales del CNIO ETP-47037, pueden servir de base para el desarrollo de fármacos que se puedan usar en humanos.
"Demostramos que es posible encontrar potenciales fármacos que pueden inhibir TRF1 cuando se administran oralmente a los ratones y que tienen un efecto terapéutico", dice Blasco.
Los modelos de ratón con los que los investigadores han trabajado padecían cáncer de pulmón, que es en humanos el tipo de cáncer que más muertes causa en todo el mundo. En concreto, los investigadores crearon un ratón con un tipo de cáncer de pulmón muy agresivo contra el que no hay aún ninguna diana farmacológica: tumores en los que está activo el oncogen Kras y a los que además les falta el supresor tumoral p53. TRF1 es la primera diana que demuestra potencia en inhibir estos tumores de crecimiento muy agresivo.
Ha sido un trabajo largo. Los investigadores primero seleccionaron TRF1 de entre la familia de shelterinas. TRF1, una de las shelterinas más estudiadas, está exclusivamente en los telómeros y tiene alicientes para ser una buena diana en cáncer -su inhibición afecta también a las llamadas células madre del cáncer, posibles responsables de que los tumores reaparezcan con el tiempo-.
Después el objetivo fue demostrar que efectivamente TRF1 es una diana en cáncer, y para ello los investigadores bloquearon genéticamente su acción en los ratones con cáncer de pulmón y también en ratones sanos, para estudiar la toxicidad del procedimiento.
Una vez establecido que la nueva diana es efectiva en frenar el crecimiento de los tumores y poco tóxica, buscaron compuestos químicos que mostraran acción contra TRF1. Han hallado dos tipos de compuestos. "Ahora estamos buscando socios en la industria farmacéutica para llevar los resultados a estadios más avanzados del desarrollo de fármacos", dice Blasco.