viernes, 5 de marzo de 2021

El confinamiento afectó más a la salud mental de las mujeres, según un estudio


BARCELONA.- Un estudio liderado por las investigadoras del Institut Universitari d'Investigació en Atenció Primària (IDIAPJGol) de Barcelona Anna Berenguera y Constanza Jacques ha constatado que el confinamiento por coronavirus afectó en mayor medida a la salud mental de las mujeres que a la de los hombres.

Según el trabajo, que ha recogido datos de más de 7.000 personas mayores de edad residentes en España, un tercio de las mujeres sufrieron ansiedad y depresión, mientras que en el caso de los hombres sólo lo sufrieron uno de cada cinco, según ha informado el IDIAPJGol en un comunicado este viernes.

Los resultados de la encuesta han demostrado que la salud mental de la población general empeoró durante el confinamiento domiciliario, principalmente a causa de la preocupación por contraer el Covid-19, por la percepción de vivir en una vivienda inadecuada y por el empeoramiento de la situación socioeconómica.

Entre la población de estudio, el 31,2% de las mujeres y el 17,7% de los hombres reportaron tener ansiedad y que en el caso de la depresión, la proporción fue de 28,5% en mujeres y 16,7% en hombres; aunque "el empeoramiento de salud mental afectó mayoritariamente a las mujeres y jóvenes de 18 a 35 años", según el IDIAPJGol.

El estudio ha mostrado también que el empeoramiento de las condiciones laborales generó más niveles de depresión en los hombres y más ansiedad en las mujeres; y que entre las personas que se dedicaban a actividades esenciales --la mayoría de las cuales son mujeres--, sólo las ellas presentaron ansiedad.

El tabaco puede provocar graves problemas respiratorios en pacientes con COVID-19


JERUSALÉN.- Investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev (Israel) han descubierto por primera vez que la toxicidad del humo del cigarrillo afecta a la biopelícula protectora en los pulmones, lo que puede provocar graves problemas respiratorios cuando se combina con el COVID-19.

Aunque se conocen muchos factores de salud sobre el tabaquismo, se sabe poco sobre el potencial de toxicidad de sus ingredientes. En este sentido, los investigadores desarrollaron un nuevo sistema de prueba de humo, llamado panel bacteriano, con bacterias bioluminiscentes genéticamente modificadas para medir la compleja mezcla molecular del humo del cigarrillo filtrado y sin filtrar.

Según el nuevo estudio, publicado en la revista 'Talanta', el humo del cigarrillo afecta a la comunicación entre las bacterias, que pueden afectar a los microorganismos del cuerpo y causar un efecto negativo en la formación de biopelículas, las cuales protegen las colonias de bacterias pulmonares. El estudio examinó 12 tipos distintos de cigarrillos comerciales de diferentes precios comprados en tiendas israelíes locales, revelando que los filtros ayudaron de alguna manera a reducir la toxicidad.

"El experimento demostró que el filtro es un elemento crucial para reducir el daño del tabaquismo, por lo que es necesario desarrollar nuevos filtros para reducir la toxicidad. El sistema de prueba de humo desarrollado recientemente, basado en nuestro panel bacteriano, es un nuevo sistema para investigadores que necesitan analizar la toxicidad del humo a un costo razonable", han señalado los expertos.

American Journal of Medicine no avaló que la hidroxicloroquina cura la covid-19


BOGOTÁ.- El American Journal of Medicine (AJM), revista médica y diario oficial de la Alianza para la Medicina Interna Académica de EE.UU., no ha avalado que la hidroxicloroquina cura el coronavirus, como alegan publicaciones en las redes sociales en ese país y Brasil.

A través de Facebook y Twitter, varios usuarios han compartido imágenes y textos que aseguran que dicho magacín, creado en 1946, "informa ahora que la hidroxicloroquina, de hecho, contrarresta y cura la COVID-19", luego de meses de debate político y médico sobre el alcance del medicamento como profilaxis contra el virus.

Inclusive, uno de los mensajes circula en Estados Unidos con reclamos que resaltan que el expresidente Donald Trump, quien defendió su uso durante su Gobierno, "probó de nuevo que tenía razón" y que "la oposición de los liberales e incluso la satanización a sus recomendaciones costaron miles de vidas”.

Según esa publicación, compartida más de 700 veces, "el 90 % de las muertes causadas por el coronavirus pudieron evitarse" y los culpables fueron "los liberales, los demócratas, los mentirosos medios" y el doctor Antony Fauci, quien todavía en el Gobierno de Joe Biden sigue a la cabeza de la lucha anticovid en EE.UU.

Este mismo tipo de mensajes ha aparecido también en Brasil, otro país cuyo Gobierno, en este caso el comandado por Jair Bolsonaro, ha apoyado abiertamente el uso de esta sustancia.

De hecho, el país suramericano ha impulsado su utilización citando en diversos foros y momentos un artículo publicado en enero pasado en el AJM, en el que varios científicos exponían las posibilidades del fármaco como posible tratamiento preventivo.

A partir de allí, los usuarios brasileños de las redes sociales han dado por hecho el supuesto aval de la revista y critican que aún con esas "pruebas" se haya desaconsejado dicho medicamento, que según la universidad norteamericana Johns Hopkins está probado solo contra la artritis, los síntomas del lupus y la malaria.

"Bastó con que la revista científica American Journal of Medicine publicara estudios sobre eficacia de este tratamiento precoz para que Facebook afirmara que se equivocó al silenciar”, asegura uno de los mensajes.

Lo cierto es que The American Journal of Medicine ha desmentido haber dado algún aval a la hidroxicloroquina como tratamiento anticovid. La publicación respondió a las citas del Gobierno brasileño del artículo publicado en sus páginas y dejó claro que su uso, de acuerdo con nuevos estudios más concluyentes, puede llegar a ser "dañino" para el organismo.

Los editores de la revista médica emitieron un comentario el pasado 17 de febrero para aclarar que “nada puede estar más alejado de la verdad” que los intentos del Gobierno de Bolsonaro de usar a la entidad como “prueba” de que la hidroxicloroquina cura la covid-19 o que dicha publicación ha avalado su uso.

“El AJM no es una agencia reguladora ni un árbitro de disputas políticas y científicas. El AJM es un vehículo de comunicación empleado por científicos y médicos para brindar información que es potencialmente útil para los médicos de todo el mundo", aclararon los responsables del periódico médico.

"Es completamente inexacto afirmar que la AJM ha respaldado una intervención terapéutica”, añadieron, para luego aclarar que, si bien en sus páginas circuló una carta firmada por un grupo de científicos que apoyó el uso del medicamento, luego se ha hallado en otras investigaciones un "efecto dañino" de la sustancia.

"El artículo que el Gobierno brasileño cita como ‘prueba’ de la eficacia de la sustancia se publicó en PubMed antes de que los estudios demostraran que la hidroxicloroquina hace más daño que bien. Los resultados de los estudios científicos siempre están abiertos a revisión y a investigaciones posteriores”, aseguraron.

Finalmente, la publicación resaltó que así como ese artículo científico fue publicado en sus páginas también otros que han advertido sobre su uso forman parte de sus ediciones anteriores.

La hidroxicloroquina se ha convertido en un medicamento popular tanto por una decena de estudios científicos que buscaban confirmar su efectividad contra la pandemia de covid-19 así como por el hecho de que figuras como Trump o el presidente brasileño hayan recomendado su uso.

El expresidente estadounidense se refirió en múltiples ocasiones durante su administración (2017-2021) a este fármaco como un posible tratamiento para la covid-19 e, incluso, llegó a afirmar -meses antes contraer él mismo el virus- que lo estaba ingiriendo.

En marzo de 2020, tras la publicación de una de las primeras investigaciones sobre el fármaco, realizada en Francia, el líder republicano comenzó a hablar de que “la hidroxicloroquina y la azitromicina podían cambiar el juego en la historia de la medicina”.

En esas mismas fechas, cuando Brasil era ya el segundo país del mundo con más casos de COVID-19, Bolsonaro impulsó un protocolo para el tratamiento de pacientes con coronavirus que ampara el uso de la cloroquina y la hidroxicloroquina en casos leves.

"Aún no existe comprobación científica, pero está siendo experimentada y usada en Brasil y en todo el mundo. De todas formas: estamos en guerra" y "peor que ser derrotado es la vergüenza de no haber luchado", resaltó entonces Bolsonaro en su cuenta de Twitter.

Las declaraciones de estos líderes mundiales hicieron que el antimalárico se hubiera agotado por semanas y generado complicaciones para el tratamiento de pacientes con lupus o artitris, como reportaron varias organizaciones médicas.

Finalmente, esta misma semana el uso de la hidroxicloroquina fue "fuertemente" desaconsejado por un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según un artículo del British Medical Journal (BMJ) elaborado por el Grupo de Desarrollo de Directrices de la OMS, ese fármaco ha dejado de ser "una prioridad de investigación" y los recursos deberían centrarse en otros más prometedores.

La "firme recomendación" se basa en "pruebas de alta certeza" procedentes de seis ensayos controlados aleatorios con más de 6.000 participantes, con y sin exposición conocida a una persona infectada por el SARS-Cov-2.

La hidroxicloroquina, según lo que los expertos califican pruebas de alta certeza, "no tuvo un efecto significativo sobre la muerte y el ingreso en el hospital".

La OMS alerta de la subida de nuevos casos de Covid-19 en Europa tras seis semanas de descensos


COPENHAGUE.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que los nuevos casos de covid-19 han vuelto a subir en Europa después de seis semanas de descensos e instó a intensificar la vigilancia de las nuevas mutaciones más contagiosas y a aumentar el número de test y las medidas de rastreo y aislamiento.

Los nuevos contagios subieron un 9 % la pasada semana y más de la mitad de los 53 países de la región europea de la OMS presentan un aumento de nuevos casos, sobre todo en Europa Central y del Este, aunque también se ha producido un alza en la zona occidental, explicó en rueda de prensa el director de OMS-Europa, Hans Kluge.

Kluge llamó a que la reapertura de las sociedades se haga de forma "coherente, gradual y basada en evidencias" y a impulsar la campaña de vacunación contra el coronavirus.

La mutación B 1.1.7., surgida en el Reino Unido, está presente ya en 43 países; la conocida variante sudafricana (B 1.351), en 26; y la P1 (Brasil/Japón), en 15.

"Estamos en un punto de inflexión. Estamos muy preocupados, pero a la vez hemos visto que es posible contener las nuevas variantes", señaló Kluge, en alusión a los resultados obtenidos en los países que más rápido están vacunando a su población, como el Reino Unido e Israel.

Kluge insistió en la necesidad de "regresar a lo básico", de usar "lo que sabemos que funciona" para suprimir la expansión del virus.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) comenzó ya un proceso de "revisión continua", un análisis en tiempo real, de los datos sobre la seguridad, la eficacia y la calidad de la vacuna rusa Sputnik-V, un proceso que podría conducir a autorizar el uso de este fármaco en la Unión Europea (UE).

Kluge calificó el anuncio de "buenas noticias" y "una evolución muy bienvenida", aludiendo a la necesidad de aumentar el número de vacunas disponibles en la región europea.

El máximo responsable de OMS-Europa se refirió también a las iniciativas de varios países europeos como Austria y Dinamarca para impulsar por su cuenta la colaboración en vacunación con países de fuera de la UE, Israel en este caso, y señaló que no significa necesariamente una "brecha" en la solidaridad entre países.

"La solidaridad internacional no se contradice con la responsabilidad nacional", dijo Kluge, mostrándose comprensivo con los esfuerzos de cada país pensando en su población, pero advirtiendo a la vez de la importancia de apoyar el Mecanismo COVAX de la Alianza Mundial para las Vacunas (GAVI) y de vacunar a personal sanitario y personas vulnerables en todo los países.

Un estudio apunta a que el COVID se siente "particularmente atraído" por el grupo sanguíneo A


NUEVA YORK.- El SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, se siente "particularmente atraído" por el antígeno del grupo sanguíneo A que se encuentra en las células respiratorias, sugiere un estudio publicado en la revista 'Blood Advances'.

Aunque es necesario, según los autores, seguir investigando para comprender la influencia que tiene el tipo de sangre en la infección por COVID-19, este artículo se suma a los hallazgos de estudios anteriores que ya apuntaban una posible relación entre el grupo sanguíneo y la susceptibilidad y gravedad de la citada enfermedad.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores del estudio que ahora se publica evaluaron una proteína de la superficie del virus SARS-CoV-2 denominada dominio de unión al receptor, o RBD.

El RBD -que está dentro de la proteína Spike- es la parte del virus que se adhiere a las células huésped, por lo que es un objetivo de investigación importante para entender cómo se produce la infección, explica en un comunicado la Sociedad Americana de Hematología.

En experimentos en laboratorio, el equipo analizó cómo el RBD del SARS-CoV-2 interactuaba con cada tipo de sangre.

Descubrieron que este tenía una "fuerte preferencia" por unirse al grupo sanguíneo A que se encuentra en las células respiratorias; sin embargo, no mostraba predilección por los glóbulos rojos del grupo sanguíneo A, ni por otros grupos de sangre encontrados en las células respiratorias o en los glóbulos rojos.

La capacidad del RBD de reconocer y unirse preferentemente al antígeno del grupo sanguíneo A que se encuentra en los pulmones de los individuos con este grupo de sangre puede aportar información sobre la posible relación entre el tipo A y la infección por COVID-19, concluyen los autores del estudio.

"Es interesante que el RBD viral sólo prefiera realmente el tipo de antígenos del grupo sanguíneo A que se encuentran en las células respiratorias, que son presumiblemente la forma en que el virus entra en la mayoría de los pacientes y los infecta", apunta Sean R. Stowell, del Hospital Brigham and Women's de Boston (Estados Unidos) y autor del trabajo.

El grupo sanguíneo no se puede cambiar, pero sí se puede comprender mejor cómo interactúa el virus con los grupos sanguíneos y así quizá se puedan encontrar "nuevos medicamentos o métodos de prevención", afirma Stowell.

El científico y su equipo hicieron hincapié en que sus hallazgos por sí solos no pueden describir o predecir completamente cómo los coronavirus, como el SARS-CoV-2 y el SARS-CoV, afectarían a pacientes de diversos tipos de sangre.

"Nuestra observación no es el único mecanismo responsable de lo que estamos viendo clínicamente, pero podría explicar parte de la influencia del tipo de sangre en la infección por COVID-19".

miércoles, 3 de marzo de 2021

La OMS subraya que no debe exigirse una vacuna anticovid a los viajeros internacionales


GINEBRA.- Aeropuertos y otros puntos de entrada a un país no deben pedir a los viajeros que demuestren estar vacunados contra la COVID-19 para poder acceder a esos territorios, subrayó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En su informe epidemiológico semanal sobre la pandemia, la OMS insistió en que las vacunas anticovid no pueden ser un requisito para viajar dado que todavía se desconocen sus efectos en la reducción de los contagios, la duración de la inmunidad que proporcionan o si protegen contra formas leves de COVID-19.

Además, "dar prioridad a los viajeros puede tener como consecuencia un inadecuado suministro de dosis para personas en alto riesgo de contraer formas graves de COVID-19", añadió la agencia de la ONU.

También recalcó que el uso de "certificados de inmunidad" para viajeros internacionales (tanto si se han vacunado como si presentan anticuerpos tras superar la enfermedad) no es recomendable "ni está apoyado actualmente por evidencias científicas".

En su informe, la OMS reitera que las personas de más de 60 años, aquellas con enfermedades crónicas y otros grupos de riesgo deben evitar viajar a países con una transmisión elevada de COVID-19.

Por otro lado, la organización resalta que los viajeros internacionales "no deben ser considerados por naturaleza casos sospechosos de COVID-19".

En 2020 el tráfico de pasajeros internacionales cayó un 60 % con respecto a 2019 (2.700 millones de viajeros menos), lo que causó a las líneas aéreas una pérdida de ingresos que se calcula en 371.000 millones de dólares.

No todas las personas que han pasado el COVID-19 desarrollan anticuerpos suficientes


VALENCIA.- No todas las personas que han pasado el COVID-19 desarrollan anticuerpos suficientes que les protejan frente al virus, según han avisado médicos y especialistas de VithasLab, quienes avisan de que la determinación de anticuerpos depende de si se adquirieron tras la enfermedad o tras la vacunación.

"En algunos casos asintomáticos, o con una sintomatología muy leve, el cuerpo reacciona de una manera natural y muy rápidamente ante la presencia del coronavirus SARS-CoV-2, causante del COVID-19. Esta rápida respuesta tiene un aspecto negativo a largo plazo, ya que, al combatir precozmente la infección, no permite la formación de anticuerpos específicos, y, por tanto, no genera inmunidad", ha dicho la responsable del laboratorio de VithasLab en Valencia, Vicenta Sanhermelando Rossi.

Por ello, ha destacado la importancia de que las personas que hayan pasado el COVID se realicen un análisis de determinación de anticuerpos. Uno de los métodos más eficaces para ello es la determinación serológica del IgG con el método 'ELISA', un inmunoensayo que cuantifica de manera in vitro la cantidad de anticuerpos existentes.

Así, una cantidad igual o superior a 15, significa que existe una protección ante futuros contactos con el coronavirus. La duración de esta protección todavía no está definida, ya que no ha pasado tiempo suficiente como para poder determinarla, pero, tal y como ha indicado Sanhermelando, existe consenso científico en que "la inmunidad persiste más allá de los ocho meses posteriores" a la generación de esos anticuerpos.

Además, la responsable del laboratorio de VithasLab en Valencia ha destacado que los anticuerpos adquiridos tras la enfermedad son diferentes de los que se generan tras la vacunación, explicando que los anticuerpos que confieren protección frente a futuras infecciones del SARS-CoV-2, como ante otros virus, son los llamados 'ac neutralizantes'.

Así, los anticuerpos que se generan durante la enfermedad son inmunoglobulinas frente a diversos antígenos del virus y no todos son neutralizantes. De hecho, no se ha confirmado todavía si todos los pacientes generan estos anticuerpos 'ac', ni si sus niveles son suficientes como para proporcionar protección. Además, hay un porcentaje de enfermos, que se estima entre un 10 y un 30 por ciento de los casos, en los que la cantidad de anticuerpos no es detectable.

Finalmente, la experta ha informado de que la vacunación genera exclusivamente anticuerpos de tipo 'ac neutralizantes', y lo hace en niveles más que suficientes para asegurar una inmunización frente a futuras exposiciones al coronavirus.

Covaxin, la vacuna india contra el COVID ofrece un 81% de eficacia


NUEVA DELHI.- La vacuna desarrollada por el laboratorio indio Bharat Biotech y el Consejo Indio de Investigación Médica (ICMR) ofrece eficacia contra el coronavirus en un 81 por ciento de los casos, según los resultados provisionales revelados este miércoles por Bharat Biotech.

El medicamento contra el COVID-19 "demostró una eficacia de vacuna provisional del 81 % en su ensayo clínico de la fase 3. Los ensayos involucraron a 25.800 sujetos, el más grande jamás realizado en la India, en asociación con el Consejo Indio de Investigación Médica", informó el laboratorio en un comunicado.

Covaxin "demostró una tendencia de alta eficacia clínica contra el COVID-19, pero también una inmunogenicidad significativa contra las variantes que emergen rápidamente", dijo en el comunicado el doctor Krishna Ella, presidente y director general de Bharat Biotech.

La fórmula de Covaxin o BBV152, una vacuna elaborada a partir del aislamiento de la cepa Sars-Cov-2, se mantiene estable entre los 2 y 8 grados centígrados y está lista para usar.

Los viales de BBV152 tienen una resistencia que les permite estar abiertos hasta 28 días, "una característica única del producto que reduce el desperdicio de vacunas en aproximadamente un 10-30 %" --explicó el laboratorio.

La fase tres del estudio involucró a 25.800 participantes de entre 18 y 98 años, incluidos 2.433 mayores de 60 años y 4.500 voluntarios con enfermedades crónicas subyacentes.

"El primer análisis provisional se basa en 43 casos, de los cuales se observaron 36 casos de COVID-19 en el grupo placebo versus 7 casos observados en el grupo BBV152 (COVAXIN), lo que resultó en una estimación puntual de la eficacia de la vacuna del 80,6 %", explicó.

Bharat Biotech citó también un análisis del Instituto Nacional de Virología de la India que sostiene que "los anticuerpos inducidos por la vacuna pueden neutralizar las cepas variantes detectadas en Reino Unido y otras cepas heterólogas".

Covaxin, que consiguió el permiso de los reguladores de la India cuando aún estaba en fase de pruebas, es una de las dos fórmulas utilizadas por la India para su masiva campaña de vacunación lanzada el pasado 16 de enero.

Más de 5 millones de dosis de Covaxin fueron usadas en el arranque de la campaña de inoculación, lo que despertó la preocupación de algunos sectores sobre el uso a gran escala de un medicamento cuya eficacia era desconocida hasta hoy.

Aún así, el primer ministro indio, Narendra Modi, y miembros de su gabinete dieron su voto de confianza al antídoto nacional recibiendo sus dosis en lugar de la Covishield, la fórmula del laboratorio británico AstraZeneca que también tiene autorización para uso de emergencia en el país.

Administrar zinc a los pacientes con covid-19 podría ayudar a su recuperación


BARCELONA.- Administrar zinc a los enfermos de covid-19 puede acelerar su recuperación y evitar que lleguen a estados más graves, según un estudio de médicos e investigadores del Hospital del Mar, del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

El estudio, que publica la revista Nutrients, ha demostrado que los pacientes infectados por el coronavirus SARS-CoV-2 con niveles más bajos de zinc en sangre sufren una mortalidad más alta y un tiempo de recuperación más largo.

En concreto, la mortalidad en los pacientes con menos nivel de zinc en sangre fue del 21 %, frente al 5 % de aquellos con niveles más altos, según el estudio, que ha incluido ensayos in vitro en los que se demostró el efecto protector de este elemento a la hora de limitar la proliferación del coronavirus en las células humanas.

Por eso, los médicos del Hospital del Mar han visto que suplementar con zinc a los pacientes con covid-19 con niveles bajos de este elemento es una estrategia para reducir la mortalidad, el tiempo de recuperación y evitar los peores efectos de la enfermedad en los grupos de riesgo, como las personas de más edad.

El trabajo, liderado por Robert Güerri, médico del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar, ha analizado los niveles de zinc de 249 pacientes adultos tratados en el centro entre el 9 de marzo y el 1 de abril de 2020, con una edad media de 65 años y con síntomas más frecuentes de fiebre, tos y disnea.

A todos estos pacientes les analizaron sus niveles de zinc en sangre, considerando niveles bajos aquellos situados por debajo de los 50 µ/dl.

Güerri ha explicado que "el zinc es un elemento esencial para el mantenimiento de una gran variedad de procesos biológicos, y la alteración de sus niveles provoca un incremento de la susceptibilidad a infecciones y un incremento de la respuesta inflamatoria".

Por eso, "dadas las comorbilidades asociadas al déficit de zinc y por su acción inmunomoduladora y antiviral, los niveles de este elemento y su suplementación pueden ser herramientas útiles para tratar los casos de COVID-19".

El estudio observó que uno de cada 4 pacientes presentaba niveles bajos de zinc y que este grupo tenía síntomas más graves, así como niveles más elevados de inflamación, medidos a partir de dos marcadores, tanto la proteína C reactiva (PCR) como la interleucina 6 (IL-6), que indican la respuesta inflamatoria.

Su estancia hospitalaria fue, en promedio, 3 veces más larga que la de los pacientes con niveles más elevados de zinc (25 días frente a 8).

Con relación a la mortalidad, los niveles de zinc eran significativamente más elevados en los enfermos que sobrevivieron a la infección, 62 µ/dl, frente a los 49µ/dl de los que murieron.

Mientras que uno de cada 5 pacientes con niveles bajos de este elemento murió, aquellos que presentaban niveles más elevados a la hora de la admisión en el hospital sufrieron una mortalidad del 5 %.

Así, el estudio revela que el incremento de una unidad de zinc en el plasma sanguíneo está directamente vinculado a la reducción de un 7 % del riesgo de morir por coronavirus.

Según Güerri, "hemos demostrado la importancia de los niveles de zinc en la sangre de los pacientes como un predictor adicional de pronóstico en covid-19, así como su potencialidad como herramienta terapéutica de tratamiento. Por ello, proponemos esta variable como un nuevo parámetro para predecir la evolución de los enfermos y proponemos iniciar ensayos clínicos sobre suplementar con zinc a pacientes con niveles bajos ingresados con coronavirus SARS-CoV-2".

Los grupos de investigación de Rubén Vicente y Juana Díez en la UPF se han encargado de estudiar en paralelo el efecto de los niveles de zinc con la capacidad de expansión del virus, mediante técnicas in vitro.

Los resultados obtenidos corroboran que el mal pronóstico en los pacientes con bajas concentraciones de zinc está causado tanto por el efecto que su carencia provoca en el desequilibrio inmune como por el incremento de la carga viral, ya que observaron que los niveles bajos de zinc promueven la expansión viral en las células infectadas.

martes, 2 de marzo de 2021

¿Podría ser nuestro sistema inmunológico la razón por la que el COVID-19 es tan mortal?


LONDRES.- Las citocinas son pequeñas proteínas que regulan estrechamente el sistema inmunológico y cómo el cuerpo reacciona al estrés interno o externo, como el cáncer, la inflamación o la infección. Investigadores han observado que el SARS-CoV-2 tiene una tendencia única de detener el aumento de citocinas específicas en ciertos pacientes, en comparación con otros virus similares. Esto es importante para comprender las causas del síndrome de liberación de citocinas potencialmente fatal, más comúnmente conocido como tormenta de citocinas.

Científicos del Grupo Korcsmaros del Earlham Institute (EI) y del Quadram Institute, ambos en Norwich, Inglaterra, estudian cómo responde el sistema inmunológico a la infección con SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios similares, en particular para identificar características únicas en pacientes con COVID-19 gravemente enfermos.

Los miembros del Grupo Korcsmaros que trabajaron junto con la viróloga clínica Claire Shannon-Lowe en la Universidad de Birmingham, centraron su atención en cómo el SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios están causando la llamada 'tormenta de citocinas', una hiperactivación del propio sistema inmunológico, una de las principales razones de la alta tasa de muerte en el subgrupo de pacientes con COVID-19.

Para identificar las similitudes y diferencias en la tormenta de citocinas, los investigadores recopilaron y analizaron la vasta colección de miles de artículos de investigación de COVID-19. Buscaron patrones de cambios de citocinas en pacientes que habían sido infectados por virus respiratorios que causan el síndrome de liberación de citocinas.

Al analizar sistemáticamente más de 5.000 estudios científicos para encontrar aquellos que contienen datos de respuesta inmune de los pacientes, los investigadores demostraron que el SARS-CoV-2 tiene una tendencia única de detener el aumento de citocinas específicas en ciertos pacientes, en comparación con otros virus similares. Esto es importante para comprender las causas del síndrome de liberación de citocinas potencialmente fatal, más comúnmente conocido como tormenta de citocinas.

"Dado que el inicio de la tormenta de citocinas es uno de los factores clave detrás de las tasas de mortalidad que estamos viendo en un grupo particular de pacientes con COVID-19, es fundamental comprender por qué está sucediendo. Las tormentas de citocinas no son exclusivas de la infección por SARS-CoV-2; se pueden encontrar en la mayoría de los coronavirus humanos críticos y la influenza. Un subtipo de brotes de las últimas dos décadas", explica Marton Olbei, estudiante de doctorado líder del proyecto en el Grupo Korcsmáros.

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Las citocinas son pequeñas proteínas que regulan estrechamente nuestro sistema inmunológico y cómo nuestro cuerpo reacciona al estrés interno o externo, como el cáncer, la inflamación o la infección. Las citocinas actúan como conductores, orquestando nuestra respuesta inmunológica cuando se infectan con virus. Una de sus funciones es causar inflamación, que es parte del proceso de curación de muchas infecciones y lesiones.

Todos los virus respiratorios activan respuestas antivirales en el cuerpo, pero existen diferencias en la forma en que cada virus intenta evadir la atención del sistema inmunológico. La estrategia más común es confundir, o atacar específicamente, mecanismos cruciales de respuesta inmune, como la liberación de citocinas.

Una tormenta de citocinas ocurre solo en el sistema inmunológico de ciertos pacientes cuando reaccionan a un virus. Un circuito de retroalimentación provoca la activación continua de las citocinas responsables de la inflamación, lo que resulta en insuficiencia orgánica o incluso en la muerte.

Si bien los casos de SARS-CoV-2 tienen distintas similitudes tanto con los pacientes de la gripe como con aquellos que fueron infectados en brotes anteriores de coronavirus (SARS-CoV, MERS-CoV), el análisis de los investigadores encontró mecanismos inmunes específicos que hacen que el SARS-CoV-2 sea especialmente peligroso.

"Examinamos los niveles cambiantes de citocinas tras la infección con patógenos virales similares (SARS-CoV, MERS-CoV, H5N1, H7N9) para resaltar las respuestas protectoras y únicas de citocinas causadas por estos virus", explica Marton. Al comparar los datos de respuesta inmune de los pacientes con COVID-19, los investigadores encontraron similitudes acumuladas contra estos patógenos, que discriminan entre los subtipos de influenza A y los coronavirus, y los aspectos inusuales del virus SARS-CoV-2 que circula actualmente.

El SARS-CoV-2 es similar a otros virus respiratorios pero, al dirigirse a reguladores específicos de la respuesta de las citocinas, con solo diferencias a pequeña escala, podría conducir a una enfermedad más grave, no por el virus en sí, sino por la respuesta del sistema inmunológico del paciente.

"Para un subgrupo de pacientes, cuando están infectados por estos virus, el sistema inmunológico presenta un peligro real de reacción exagerada. Estamos determinando qué partes específicas de nuestro sistema inmunológico reaccionan de una manera potencialmente dañina a estos virus", señala.

Los investigadores quieren dar un paso atrás y resumir lo que realmente se informa en la literatura científica, centrándose específicamente en las respuestas inmunitarias mediadas por citocinas, para contextualizar y diferenciar el SARS-CoV-2 de estos otros virus. Un mapa de tales respuestas inmunes podría ayudar a los especialistas clínicos a identificar las intervenciones que han aliviado con éxito la tormenta de citocinas en otras enfermedades y evaluar si podrían ser efectivas en el tratamiento de ciertos casos de COVID-19.

La OMS desaconseja usar la hidroxicloroquina para prevenir la covid-19


LONDRES.- El uso de la hidroxicloroquina como medida de profilaxis para prevenir la covid-19 ha sido "fuertemente" desaconsejado por un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud.

Ese fármaco ha dejado de ser "una prioridad de investigación" y los recursos deberían centrarse en otros más prometedores para prevenir la enfermedad, según un artículo que publica hoy British Medical Journal (BMJ) y elaborado por expertos internacionales del Grupo de Desarrollo de Directrices de la OMS.

La "firme recomendación" emitida por los expertos se basa en "pruebas de alta certeza" procedentes de seis ensayos controlados aleatorios con más de 6.000 participantes, con y sin exposición conocida a una persona infectada por el SARS-Cov-2.

La hidroxicloroquina, según lo que los expertos califican pruebas de alta certeza, "no tuvo un efecto significativo sobre la muerte y el ingreso en el hospital".

Además, las pruebas de certeza moderada mostraron que este fármaco "no tuvo un efecto significativo" sobre la infección por covid-19 confirmada en el laboratorio y "probablemente aumenta el riesgo de efectos adversos".

Esta directriz se aplica a todos los individuos que no tienen covid-19, independientemente de su exposición a una persona con infección por la enfermedad.

La recomendación de hoy es la primera versión de una "directriz viva" sobre los medicamentos para prevenir la covid-19, desarrollada por la OMS, con el objetivo de proporcionar "una orientación fiable" sobre la gestión de la enfermedad y ayudar a los médicos a tomar mejores decisiones con sus pacientes.

Las directrices vivas son útiles en áreas de investigación que evolucionan rápidamente, como la covid-19, porque permiten a los investigadores actualizar los resúmenes de evidencia previamente examinados y revisados por otros científicos, explica el BMJ.

El uso de la hidroxicloroquina fue propuesto al inicio de la pandemia para tratar a pacientes de coronavirus, pero el pasado junio la OMS anunció el fin definitivo de los ensayos clínicos, tras demostrar varias investigaciones que no reducía la mortalidad. Ahora desaconseja también su uso para prevenirla.

lunes, 1 de marzo de 2021

Descubren cómo reactivar las células madre envejecidas en el cerebro


ZÜRICH.- A medida que las personas envejecen, sus células madre neurales pierden la capacidad de proliferar y producir nuevas neuronas, lo que lleva a una disminución de la función de la memoria. Investigadores de la Universidad de Zúrich, en Suiza, han descubierto ahora un mecanismo relacionado con el envejecimiento de las células madre y cómo se puede reactivar la producción de neuronas.

El hipocampo es la región del cerebro que juega un papel clave para una serie de procesos de memoria. Con el aumento de la edad, y en los pacientes que padecen la enfermedad de Alzheimer, la capacidad del hipocampo para crear nuevas neuronas disminuye constantemente y, con ella, sus funciones de memoria.

El nuevo estudio realizado por el grupo de investigación de Sebastian Jessberger, profesor del Instituto de Investigación del Cerebro de la Universidad de Zúrich, muestra cómo la formación de nuevas neuronas se ve afectada con la edad.

Las estructuras de proteínas en los núcleos de las células madre neurales aseguran que las proteínas dañinas que se acumulan con el tiempo se distribuyan de manera desigual en las dos células hijas durante la división celular. Esto parece ser una parte importante de la capacidad de las células para proliferar durante un tiempo prolongado para mantener el suministro de neuronas.

Sin embargo, a medida que avanza la edad, las cantidades de proteínas nucleicas cambian, lo que resulta en una distribución defectuosa de proteínas dañinas entre las dos células hijas. Esto da como resultado una disminución en el número de neuronas recién generadas en el cerebro de ratones más viejos.

El elemento central en este proceso es una proteína nuclear llamada lamina B1, cuyos niveles disminuyen a medida que las personas envejecen. Cuando los investigadores aumentaron los niveles de lamina B1 en experimentos con ratones envejecidos, la división de las células madre mejoró y aumentó la cantidad de neuronas nuevas.

"A medida que envejecemos, las células madre de todo el cuerpo pierden gradualmente su capacidad de proliferar. Usando ingeniería genética y tecnología microscópica de vanguardia, pudimos identificar un mecanismo que está asociado con este proceso", señala el candidato a doctorado y primer autor Khadeesh bin Imtiaz.

La investigación es parte de varios proyectos en curso que tienen como objetivo reactivar las células madre envejecidas. La capacidad de regenerar el tejido dañado generalmente disminuye con la edad, lo que afecta a casi todos los tipos de células madre del cuerpo. 

"Si bien nuestro estudio se limitó a las células madre del cerebro, es probable que mecanismos similares jueguen un papel clave cuando se trata del proceso de envejecimiento de otras células madre", apunta Sebastian Jessberger.

Estos últimos hallazgos son un paso importante hacia la exploración de cambios dependientes de la edad en el comportamiento de las células madre. 

"Ahora sabemos que podemos reactivar las células madre envejecidas en el cerebro. Nuestra esperanza es que estos hallazgos algún día ayuden a aumentar los niveles de neurogénesis, por ejemplo, en personas mayores o que padecen enfermedades degenerativas como el Alzheimer dentro de muchos años", confiesa Jessberger.

Descubren un nuevo linfocito que mata las células cancerosas


BERNA.- Los tratamientos para combatir los tumores se basan principalmente en linfocitos T CD8. Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Ginebra (UNIGE) en Suiza, ha investigado los linfocitos T CD4 y han descubierto que cuando los pusieron directamente en contacto cercano con las células cancerosas, hasta un tercio de ellas también podían matarlas. Este significativo descubrimiento amplía las perspectivas terapéuticas basadas en la administración de linfocitos T CD4 a pacientes resistentes a las terapias convencionales.

Hasta ahora una gran proporción de pacientes no responde a estos tratamientos con linfocitos T CD8, que se especializan en detectar y eliminar infecciones intracelulares y en matar células cancerosas. Esto llevó a un equipo de investigación del Swiss Cancer Centre Léman (SCCL) a reunir a las universidades de Ginebra (UNIGE) y Lausana (UNIL), el Instituto Ludwig para la Investigación del Cáncer (LICR), EPFL y CHUV para investigar los linfocitos T CD4.

Si bien estos juegan un papel de apoyo con las células T CD8, su capacidad para eliminar directamente las células tumorales ha sido motivo de controversia. Utilizando tecnologías innovadoras de nanoimagen diseñadas en el laboratorio de EPFL, los científicos descubrieron que cuando los linfocitos T CD4 se ponían directamente en contacto cercano con las células cancerosas, hasta un tercio de ellos también podría matarlos.

Este descubrimiento, publicao en la revista 'Science Advances', es significativo y amplía las perspectivas terapéuticas basadas en la administración de linfocitos T CD4 a pacientes resistentes a las terapias convencionales.

Cuando las células cancerosas proliferan en nuestros cuerpos, nuestro sistema inmunológico se activa. La primera línea de combatientes capaces de destruir las células tumorales son los linfocitos T CD8 conocidos como linfocitos T citotóxicos, respaldados por linfocitos T CD4. Estos últimos secretan factores que ayudan al primero de muchas formas.

"Es por eso que muchos tratamientos contra el cáncer se basan en linfocitos T CD8 --explica Camilla Jandus, última autora del estudio y profesora del Departamento de Patología e Inmunología de la Facultad de Medicina de UNIGE y científica adjunta en LICR--. Desafortunadamente, algunos pacientes no responden a estos tratamientos, por lo que tenemos que encontrar otros nuevos".

El equipo de SCCL centró su atención en los linfocitos T CD4, que ofrecen un apoyo invaluable a nuestro sistema inmunológico, como explica Pedro Romero, profesor del Departamento de Oncología Fundamental de la Facultad de Medicina y Biología de la UNIL. "Estos tienen un espectro mucho más amplio de especializaciones funcionales que los linfocitos T CD8, y durante mucho tiempo no supimos con certeza si tenían la capacidad de diferenciarse en linfocitos asesinos".

Para abordar esta cuestión, los científicos examinaron los linfocitos T CD4 de unos veinte pacientes con melanoma que estaban siendo tratados en CHUV. "Aunque el melanoma no es el cáncer de piel más común, es el más mortal y es particularmente sensible a las inmunoterapias", explica el profesor Jandus.

Los investigadores aislaron los linfocitos T CD4 tanto de la sangre como de fragmentos de los tumores con la idea de compararlos directamente. Las células tumorales disociadas y las células T CD4 se incubaron conjuntamente para observar su comportamiento individualmente.

A continuación, se necesitaron herramientas de observación que proporcionaran una resolución muy avanzada hasta el nivel de una sola célula. "Creamos chips de más de 20.000 minicavidades de 65 picolitros (1 picolitro = 10-12 litros) que pueden albergar una célula T CD4 y una célula tumoral en cada uno de ellos, y que funcionan como anillos de boxeo", explica Hatice Altug, profesora del Laboratorio de Sistemas Bionanofotónicos de la EPFL.

A continuación, los investigadores fotografiaron todos estos miles de pozos simultáneamente cada cinco minutos durante 24 horas para observar las interacciones que se producían entre las dos células a partir de un gran conjunto de pares. "Sabemos que un CD8 tarda unas dos horas y media en matar a una célula tumoral, y decidimos observar estos anillos de boxeo durante 24 horas sin saber cómo, y si, reaccionarían los CD4", continúa el profesor Altug.

Para gran satisfacción de los científicos, la integración de alto rendimiento de los datos de imágenes dinámicas mostró que hasta un tercio de los linfocitos T CD4 lograron matar la célula tumoral a la que estaban estrechamente vinculados en cinco horas.

Como subraya el profesor Romero, "estas observaciones directas a nivel de linfocitos individuales, que se revelaron por primera vez a tal nivel de sensibilidad, confirman definitivamente la existencia de linfocitos T CD4 capaces de matar células tumorales. Y esto ocurre mientras el tumor las células a veces logran desviarlos de su función de brindar apoyo protector para convertirlos en aliados".

Al analizar en detalle la variedad asesina de linfocitos T CD4, los científicos descubrieron que expresaban la molécula SLAMF7, que promovía su actividad asesina tumoral.

"Por eso ahora vamos a aislar y cultivar in vitro la mejor variedad asesina de linfocitos T CD4 para poder convertirlos en un verdadero ejército de billones de células, que luego podremos inyectar a los pacientes en los que los tratamientos basados en los CD8 no funcionen", dice el doctor Jandus.

El cuerpo humano sólo tiene de forma natural un pequeño número de linfocitos T CD4 dirigidos contra los tumores, y no lo suficiente como para derrotarlos. "La capacidad de visualizar este combate cuerpo a cuerpo con nuestro chip picowell allana el camino para ampliar el arsenal en la lucha contra el cáncer, que ahora debemos desarrollar", concluye el profesor Altug.

Todo lo que debemos saber sobre los gases gástricos


CÁDIZ.- El doctor Antonio M. Moreno García, especialista de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) y experto de Aparato Digestivo en el Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz) aclarar dudas sobre los gases gastrointestinales porque algunas personas comiendo lo mismo tienen diferente cantidad de gases.

   Sobre por qué hay personas que tienen más gases que otras, el experto incide que intervienen factores como la dieta, la actividad física, el consumo de medicamentos y la presencia de patologías digestivas, como la intolerancia a la lactosa, a la fructosa, o la dispepsia funcional, por ejemplo.

   En cuanto a por qué algunos gases huelen y otros no, el doctor Moreno García explica que, para poder contestar a esta cuestión, debemos conocer primero la composición del gas intestinal: hidrógeno, dióxido de carbono y metano, así como por otros gases que tienen menor concentración.

   "Los tres primeros, pese a la creencia popular, no son los responsables de las características odoríferas. Éstas se deben los derivados del azufre (metanotiol y sulfuro de dimetilo), que se producen como consecuencia de procesos de fermentación de las bacterias que componen la flora intestinal", agrega.

   Así, este especialista de Aparato Digestivo incide en que nuestros hábitos de vida influyen en la aparición de este problema, de forma que cuando se toman bebidas carbonatadas, chicle, alcohol, se fuma, se come muy rápido, o se toman ciertos alimentos pueden aparecer estos síntomas. 

"Otro punto importante es el sedentarismo. El ejercicio físico suave, adaptado a la condición física de cada persona, mejora la motilidad del intestino, contribuyendo a que el gas no cause síntomas", advierte.

   En concreto, el especialista del Hospital Universitario Puerta del Mar enumera los alimentos que más gases producen: los más ricos en azúcares y fibra. "Esto se debe a que las bacterias que componen la flora intestinal, a nivel colónico, producen una fermentación de estas sustancias, liberando gas en dicha reacción química", indica.

   De esta forma, señala que los productos integrales tomados en exceso, por su alto contenido en fibra, pueden ser causa también de las flatulencias. "Dicha fermentación de los alimentos ricos en fibra explica también el por qué las legumbres y ciertas verduras como las coles, brócoli, pimientos, etc., tienen capacidad para producir gases", agrega.

¿QUÉ HACER ANTE UN MALESTAR POR GASES?

   Con todo ello, el especialista de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) remarca que ante un malestar por gases existen unas recomendaciones generales para evitar sufrirlos:

   -Comer despacio y masticando bien los alimentos. Es importante realizar 5 comidas al día, y tomarse tiempo para realizarlas, al menos 20 minutos.

   -Reducir o evitar el consumo de bebidas carbonatadas o gaseosas, que aportan instantáneamente mucho gas y nutricionalmente no aportan nada.

   -No fumar.

   -No tomar bebidas alcohólicas. El alcohol ralentiza la musculatura del tubo digestivo, produciendo retrasos en el vaciamiento gástrico y motilidad del intestino, conduciendo a la acumulación gas en nuestro tracto digestivo.

   -No masticar chicle, ni tomar caramelos. Con ellos aumentamos la cantidad de gas que pasa a nuestro tubo digestivo.

   -Beber de un vaso y no directamente de la botella, así ingerimos menos aire.

   -Reducir la ingesta de alimentos más flatulentos: la ingesta de legumbre (tipo habas, judías, garbanzos, etc.) y verduras (tipo coles de Bruselas, coliflor, etc.). No se deben realizar dietas de exclusión, es decir, eliminar alimentos como la lactosa, el gluten, etc., sin tener un diagnóstico médico adecuado, pues puede complicar la obtención de ese diagnóstico, o conducir a déficits nutricionales.

   -Durante la comida no hablar en exceso, pues deglutimos más aire.

   -Evitar el exceso de fibra en la dieta.

   -Evitar comidas excesivamente grasas como fritos, pues tienen un efecto negativo el vaciamiento del estómago y sobre el movimiento intestinal, retrasando los mismos.

   -Realizar ejercicio físico suave-moderado de forma habitual, adecuado a la condición física de cada persona. Esto ayuda a mejorar la motilidad del tubo digestivo, evitando la acumulación de gas.

   "Con los cambios en los hábitos de vida y dieta mejoran más de dos tercios de las personas que los padecen. Si esto no es suficiente lo primordial es consultar con su médico para iniciar el proceso diagnóstico y así llegar al origen del problema, pudiendo dirigir la terapia más apropiada", agrega el doctor Moreno García.

   Eso sí, este especialista de la FEAD recuerda que los gases se convierten en un problema y debemos consultar con el experto, como regla general, si una persona padece estos síntomas e interfieren en su bienestar, o si estos condicionan sus relaciones sociales, como en el caso de la aerofagia con eructos frecuentes.

   "Pero hay situaciones en las que debemos estar más atentos, y no demorar la consulta, como es la aparición de los síntomas en mayores de 50 años, la ausencia de mejoría tras realizar las recomendaciones antes indicadas, la interferencia del descanso nocturno, o si existe una pérdida de peso", concluye.

No siempre tener anticuerpos tras la Covid-19 neutraliza el virus


TUBINGA.- En ausencia de tratamientos efectivos para COVID-19, muchos países han aprobado el uso terapéutico del plasma sanguíneo de pacientes en recuperación porque contiene anticuerpos contra el coronavirus. Pero no todos los tipos de anticuerpos pueden neutralizar el virus y convertirlo en no infeccioso. Una nueva investigación explora la variación en las capacidades de neutralización de virus, que pueden variar ampliamente según el tipo de anticuerpo.

"Lo que necesitamos para la terapia con plasma no son solo altos niveles de anticuerpos, sino también una alta capacidad de neutralización", explica el virólogo Michael Schindler, en el Hospital Universitario de Tübingen (Alemania), en la revista en 'mSphere', una revista de acceso abierto de la Sociedad Estadounidense de Microbiología.

Los investigadores analizaron los anticuerpos de COVID-19 en la sangre de 49 personas con casos asintomáticos o leves, luego probaron esos anticuerpos en líneas celulares humanas infectadas con el virus para determinar su capacidad de neutralización.

Encontraron que en la gran mayoría de los casos (88%) los individuos infectados presentaban una sólida respuesta de anticuerpos específicos del SARS-CoV-2 que neutraliza el virus. Además, la neutralización se correlacionó fuertemente con la abundancia de anticuerpos contra el dominio de unión al receptor de la proteína S del coronavirus.

Pero solo 6 pacientes produjeron anticuerpos en cantidades suficientes para neutralizar el virus a altas diluciones de suero. Cuatro pacientes del estudio que mostraron síntomas y dieron positivo en la prueba de infección no desarrollaron anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2 en absoluto. Otros cuatro pacientes desarrollaron niveles de anticuerpos bastante altos, dijo Schindler, pero neutralizaron mal el virus en los experimentos en líneas celulares humanas.

"Demuestra que no podemos generalizar las suposiciones sobre los anticuerpos", concluye la viróloga Natalia Ruetalo, también del Hospital Universitario de Tubingem ya que no todos tienen la misma respuesta inmune, según señala.

Los hallazgos sugieren que cierta proporción de pacientes desarrollan una respuesta inmunitaria que no conduce a un efecto neutralizante, apunta Ruetalo. "Esas personas pueden permanecer por debajo de cierto umbral de inmunidad protectora y eventualmente volver a infectarse", explica.

En experimentos posteriores, los investigadores utilizaron un ensayo para cuantificar los niveles de anticuerpos de otros coronavirus en el suero de los pacientes. Correlacionaron esos resultados con la capacidad de los sueros para neutralizar el coronavirus COVID-19. Encontraron, sorprendentemente, una asociación con anticuerpos contra el coronavirus 229E, que puede causar el resfriado común.

Los anticuerpos producidos durante una infección por el resfriado probablemente no sean suficientes para proteger a una persona contra el COVID-19, apunta Schindler, pero pueden ayudar al cuerpo a neutralizar el virus.

El nuevo trabajo destaca la complejidad de tratar de usar anticuerpos como evidencia de protección inmunológica, pero sin medir la neutralización, dice Schindler. Su grupo ahora está llevando a cabo experimentos similares para identificar qué anticuerpos pueden neutralizar variantes de SARS-CoV-2 que han surgido en Sudáfrica y en otros lugares.

La OMS cree que es "prematuro" predecir el fin de la COVID en 2022


GINEBRA.- El director de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan, consideró hoy "prematuro y poco realista" predecir que el coronavirus causante de la COVID-19 estará erradicado en 2022, aunque indicó que sí espera que para entonces haya dejado de provocar muertes y casos graves.

"Sería prematuro y poco realista creer que acabaremos con el virus a finales de este año, pero sí podemos acabar con las hospitalizaciones y las muertes, terminar con la tragedia asociada con la pandemia", aseguró Ryan en rueda de prensa.

"La principal meta ahora es mantener la transmisión del virus lo más bajo posible" para reducir esos casos graves y mortales, añadió.

Ryan también afirmó que algunos datos preliminares permiten ver que las vacunas ya empiezan a influir en el descenso de la transmisión del coronavirus en algunos países, algo "muy alentador".

"Si las vacunas comienzan a impactar no sólo en menos muertes y hospitalizaciones, sino también en las dinámicas de transmisión, entonces creo que aceleraremos el control de la pandemia", aseguró Ryan, aunque admitió que "por ahora, es el virus el que tiene ese control".

Ryan advirtió de que las buenas noticias en relación con las vacunas vienen sin embargo acompañadas de nuevas cifras de ascenso de casos diarios globales, por lo que "aún afrontamos un fuerte reto".

Los análisis de sangre podrían ser útiles para predecir la gravedad del COVID-19


NEW HAVEN.- Cuando los pacientes con COVID-19 llegan a Urgencias, los médicos disponen de relativamente pocas formas de predecir cuáles son más propensos a requerir cuidados intensivos y cuáles tienen más probabilidades de disfrutar de una rápida recuperación. Ahora, un estudio de la Universidad de Yale (Estados Unidos) ha identificado una serie de biomarcadores asociados a la activación de los glóbulos blancos y a la obesidad que pueden predecir la gravedad de estos pacientes.

"Los pacientes con niveles elevados de estos marcadores tenían muchas más probabilidades de requerir cuidados en la unidad de cuidados intensivos, necesitar ventilación o morir a causa de su COVID-19", explica Hyung Chun, autor principal de la investigación, que se ha publicado en la revista científica 'Blood Advances'.

Anteriormente, algunos estudios de laboratorio habían identificado posibles indicadores de COVID-19 grave, como los niveles de dímero D, una medida de la coagulación de la sangre, y los niveles de proteínas conocidas como citoquinas, que se liberan como parte de las respuestas inflamatorias del organismo. Sin embargo, hasta ahora ningún marcador de laboratorio podía predecir qué pacientes con COVID-19 acabarían enfermando gravemente antes de mostrar los signos y síntomas clínicos de la enfermedad grave.

Para el nuevo estudio, los investigadores utilizaron un perfil proteómico (una búsqueda de múltiples proteínas en la sangre) para analizar muestras tomadas de 100 pacientes que acabarían experimentando diferentes niveles de gravedad de la COVID-19. En todos los casos, las muestras de sangre se recogieron el primer día de ingreso de los pacientes. Los investigadores también analizaron los datos clínicos de más de 3.000 pacientes adicionales con COVID-19 dentro del sistema del Yale New Haven Hospital.

Descubrieron que cinco proteínas (resistina, lipocalina-2, HGF, IL-8 y G-CSF) asociadas a los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco, estaban elevadas en los pacientes con COVID-19 que posteriormente enfermaron gravemente. Muchas de estas proteínas se habían asociado previamente a la obesidad, pero no a la COVID-19 ni a otras enfermedades víricas.

En particular, los biomarcadores de neutrófilos elevados en los pacientes que acabarían experimentando síntomas más graves eran evidentes antes de que éstos aparecieran. Todos los pacientes con COVID-19 que fueron ingresados o trasladados a la UCI tenían elevados los marcadores de activación de neutrófilos, mientras que estos biomarcadores se mantuvieron bajos en los pacientes que nunca desarrollaron una enfermedad grave. Ninguno de los pacientes con niveles más bajos de biomarcadores de neutrófilos murió.

"Esta es una de las primeras demostraciones de que un conjunto de biomarcadores en la sangre de los pacientes con COVID puede predecir el eventual ingreso en la UCI, incluso antes de que dichos pacientes se pongan en estado crítico", comenta otro de los autores del estudio, Alfred Lee.

Según los investigadores, el conocimiento temprano de estos indicadores podría mejorar significativamente el tratamiento de los pacientes. "Si se pudiera solicitar una prueba diagnóstica [para estos biomarcadores] de forma temprana, podría darnos una mejor idea de quiénes tienen más probabilidades de enfermar gravemente y se beneficiarán de un mayor nivel de atención y de la consideración de las terapias que afectan al sistema inmunitario en una fase temprana de su hospitalización. Muchos de estos fármacos conllevan posibles efectos secundarios, y estas pruebas pueden ayudar a identificar a los pacientes que más se beneficiarían", señala Chun.