viernes, 25 de mayo de 2018

Lo que se está ocultando a los usuarios de los móviles: su salud puede peligrar / Vicenç Navarro *

La revista estadounidense The Nation, que goza de gran prestigio en el mundo intelectual de EEUU por su rigor y por su actitud crítica hacia la “sabiduría convencional del país”, publicó un artículo (“How Big Wireless Made Us Think That Cell Phones Are Safe: A Special Investigation”, The Nation, 29.03.18) de un enorme interés que está causando un gran debate en aquel y otros países, debate que lamentablemente no se ha dado en España. 

En este artículo sus autores, Mark Hertsgaard y Mark Dowie, detallan cómo la industria de los móviles (cell phones) ha sistemáticamente menospreciado la evidencia de que los móviles pueden producir cáncer de cerebro en los seres humanos que los utilizan. 

Y documentan que, debido al gran poder de esta industria y su gran influencia sobre organismos nacionales e internacionales como el gobierno de EEUU, gran número de los gobiernos de los países de la Unión Europea, la Comisión Europea e, incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS), se está minimizando el riesgo que la utilización de tales móviles tiene para la salud de la población, y muy en particular para la salud de niños y niñas y adolescentes (aconsejo la lectura de este artículo, del cual extraigo la mayor parte de datos presentados en este ensayo).

La historia parece repetirse: recuerden lo que pasó con el tabaco y con las energías no renovables
Es de sobras conocido que la industria tabacalera jugó un papel clave en negar primero y trivializar después la evidencia de los impactos negativos en la salud de la gente (incluyendo la producción de cáncer de pulmón) al fumar tabaco. 

Tal campaña retrasó el reconocimiento de este daño durante varias décadas, aplazando con ello las medidas públicas de intervención para disminuir y eliminar el enorme perjuicio causado por el tabaco en la salud de la población. Una situación semejante ocurrió con la utilización del carbón, petróleo y gas, cuyas industrias productivas y distribuidoras negaron (y algunas continúan negando) que la utilización de tales sustancias estuvieran elevando el nivel del calentamiento del planeta a niveles alarmantes. 

En ambos caso, sin embargo, la evidencia científica acumulada ha ido dando la razón a los que ya hace años alertaron de los perjuicios que el consumo de tales sustancias podría generar en la salud del planeta y de su población. Parece que, según apunta este artículo, algo semejante podría estar ocurriendo ahora con los teléfonos móviles. Hay evidencia de que su utilización puede tener efectos nocivos, incluyendo la generación de cánceres de cerebro en el lado donde se utiliza el móvil.

Cómo comenzó a notarse que podía haber un problema con los móviles
La historia comenzó cuando se introdujeron y se permitió su uso en el mercado estadounidense en 1983. Diez años más tarde, 1993, había seis subscripciones a móviles por cada 100 habitantes en EEUU. Era el inicio de una enorme expansión. Fue en este año, sin embargo, cuando un ciudadano David Reynard llevó a los tribunales a la NEC American Company alegando que la utilización del móvil había causado a su mujer el cáncer de cerebro que había adquirido. Cuando el caso apareció en los medios, incluyendo en la televisión, creó una enorme alarma y el valor de tales compañías en la bolsa bajó en picado.

Fue entonces que la industria respondió y creó, dos años más tarde, el Wireless Technology Research Project (WTR), el centro de investigación más grande (financiado con 28 millones de dólares) para investigar la seguridad (safety) en la utilización de los móviles. La creación de tal agencia privada de investigación fue acogida con grandes reservas por parte de la comunidad científica, pues es de sobras conocido que cuando tales institutos de investigación están financiados por las industrias que se benefician de la venta de los productos analizados tienen escasa credibilidad, ya que sus estudios casi siempre acaban avalando los puntos de vista de las empresas que los financian.

La predecible respuesta de la industria del móvil
La experiencia de lo que ocurrió con el tabaco y con las “energías no renovables” enseñó a las industrias que, frente a la evidencia científica que cuestiona la salubridad de sus productos es aconsejable no negar tal evidencia pero en su lugar señalar que la evidencia no es suficientemente concluyente. 

Así, frente a cada estudio que presenta evidencia que sí que crean alteraciones biológicas como cánceres, la industria presenta otros tantos que no muestran tal evidencia, creando así la impresión de que no se puede llegar a una conclusión. Así, según el artículo, cuando el investigador Henry Lai analizó 326 estudios realizados entre 1990 y 2005, vio que un 56% mostraban que había un efecto biológico en el usuario como resultado de la radicación producida por el móvil, pero a la vez señalaba que un 44% concluyeron que no lo había. 

Pero cuando Lai recategorizó los estudios según estuvieran o no financiados por la industria, dichos porcentajes variaron: un 67% de los estudios financiados de forma independiente encontraron un efecto biológico, mientras que tan solo el 28% de los estudios financiados por la industria llegaron a la misma conclusión. Tal estudio fue replicado y publicado en la revista Environmental Health Perspectives, la cual concluyó que los estudios financiados por la industria eran 2,5 veces menos favorables a la tesis de daño que los no financiados por la industria.

El objetivo de la industria era y es mostrar que la evidencia del daño que podría causarse no es definitiva
Ahora bien, lo importante para la industria es promover la opinión de que la evidencia no es concluyente. Pero en cualquier caso, cabe resaltar, como señalan los autores del artículo, que las compañías de seguros no han querido asegurar a las compañías de producción y distribución de móviles en cuanto a daños biológicos (cáncer o cambios genéticos) producidos por los móviles se refiere.

Como bien reconocen los autores del artículo citado, no hay pruebas definitivas de tal daño. En realidad, su artículo no está orientado a presentar la evidencia existente sobre tal daño, sino a cómo la industria del móvil está oponiéndose a que se informe objetivamente a la población, pues lo que es fundamental es que se sepa que hay un riesgo frente al cual la población puede protegerse. 

Citan así a la Dra. Annie Sasco, la ex directora de epidemiología para la prevención del cáncer del Instituto Nacional de Salud e Investigación Sanitaria del Estado francés, la que ha indicado que “la ausencia de evidencias concluyentes de que una nueva tecnología pueda tener efectos nocivos no significa que no haya ausencia de riesgo”. De ahí que, en base a que exista tal riesgo, Francia haya tomado toda una serie de medidas para proteger a los grupos más vulnerables como la infancia y la adolescencia. Y medidas semejantes han sido tomadas en el Reino Unido.

En EEUU, sin embargo, la enorme influencia de un grupo industrial (que incluye nombres tan notables como Apple, AT&T, Motorola, Ericsson, Nokia, Samsung, Sony, GSMA y Deutsche Telekom) sobre el gobierno federal explica que su agencia reguladora, la Federal Communications Commission, no haya favorecido la adopción de medidas correctivas –como ha aconsejado la Academia Americana de Pediatría-, como la de prevenir el efecto nocivo en los niños y mujeres embarazadas.

La evidencia es que el móvil puede ser un factor de riesgo para la salud y esto no se comunica
Hoy 95 de cada 100 adultos en EEUU tienen un móvil, en una industria que solo en 2016 tuvo unas ventas de 440.000 millones de dólares en el mundo. Y los gobiernos y organismos internacionales han sido especialmente pasivos en cuanto a este tema. La Organización Mundial de la Salud clasificó por fin el móvil como un “posible” carcinógeno humano en 2011, aun cuando tal organización conocía de esta circunstancia desde mucho antes. 

En realidad, había estado estudiando desde 1996 los efectos nocivos de los campos magnéticos de origen eléctrico, habiendo establecido para ello el estudio Interphone (financiado con 24 millones de dólares, de los cuales 4,7 millones venían de la industria de los móviles). Este estudio había ya indicado que las personas que hacían un uso muy elevado de los móviles tenían un 80% más de probabilidades de contraer glioma que los usuarios que los utilizaban con menor frecuencia.

Es urgente y necesario, pues, que la información que exista sea transmitida a la población y que el Estado tome las medidas necesarias para proteger la salud de la población, pues esta es su función más importante. Ni que decir tiene que el móvil es un instrumento de gran valor y utilidad. Pero es una responsabilidad esencial que se informe a la población de los riesgos que puede conllevar, y que los Estados tomen las medidas pertinentes para prevenirlos. No se trata de prohibir la utilización de tales aparatos para la mayoría de la población sino que las empresas que los fabrican informen a la población de los riesgos a su salud que su utilización implica, y que los Estados establezcan medidas preventivas para minimizar el daño e incluso evitarlo. Y esto tampoco se está haciendo. 

Pasos que se han estado tomando en España y en varios países
Una de las instituciones que ha prestado mayor atención a este tema ha sido la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. En su resolución 1815 “Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y su efecto en el medioambiente” de 2011 alertó del peligro del gran incremento de los distintos grados de los campos electromagnéticos. Y ello incluía desde Internet hasta los teléfonos móviles. Según la misma resolución, se deberían averiguar ya los niveles de tolerancia del cuerpo humano en la exposición a dichos campos, y también los niveles y grupos vulnerables a tal exposición, indicando ya entonces lo que la evidencia científica ha señalado repetidamente: los niños y niñas y adolescentes.

En España, los parlamentos vasco y navarro han pedido a sus gobiernos que apliquen tal resolución (que tiene recomendaciones concretas), petición que ha sido desoída. En 2013, el Defensor del Pueblo Vasco también pidió al Departamento de Salud que implementara medidas para reducir los niveles de emisión de radiofrecuencias en las escuelas.

El parlamento navarro también pidió en 2014 la aplicación de la resolución del Consejo de Europa, lo cual solicitó no solo al gobierno navarro, sino también al español, pidiendo que se aplicaran tales recomendaciones, hecho totalmente ignorado por el último también, mostrando su bien conocida insensibilidad hacia la defensa del usuario y del consumidor. El Estado español es de los que ha dado menos atención a la prevención ante riesgos de la salud creados por la utilización de los móviles.

En Francia en cambio, y como indiqué al principio, el Estado tomó medidas en 2015 que prohibió la utilización de redes Wifi y teléfonos inalámbricos en los espacios utilizados para la actividad y descaso de los infantes por debajo de 3 años. Y en 2016 el Estado estableció los límites de exposición (según la intensidad de los campos electromagnéticos) para la salud de los trabajadores, sobre todo para las mujeres embarazadas.

En Italia, en 2017, el tribunal italiano de Ivrea reconocía una relación causal entre el uso del teléfono móvil y el tumor cerebral (el primer tribunal del mundo en reconocer este vínculo causal). 

Una última observación
En medio del entusiasmo creado por la revolución digital se están olvidando los costes de toda supuesta revolución, ocultando a la población los riesgos de los aparatos realizados y promovidos por tal revolución.  Es sorprendente el silencio de los medios sobre el enorme riesgo que tales instrumentos aparatos, como los móviles, suponen para la población. En realidad, podrían tomarse ya medidas que podrían reducir sensiblemente tales daños. Pero el anteponer los intereses comerciales de las empresas a los derechos y necesidades humanos está haciendo un daño enorme. 

La constante ocultación de información a los usuarios, en muchas ocasiones en complicidad con el poder político puesto a su servicio, es una de las causas de que puede que nos enfrentemos a una de las crisis más importantes en el tiempo que vivimos. Tendría que haber una movilización popular que forzara a los Estados a tomar medidas que podrían prevenir tal crisis. Que ello ocurra depende primordialmente de la voluntad política de los que se llaman a sí mismos “representantes de la ciudadanía”. 

Invito a la ciudadanía a que se movilice para que sus representantes hagan algo, porque no es un tema menor. Sepa el lector que es probable que sus representantes, tanto a nivel nacional como europeo, estén ya recibiendo información para mostrar la seguridad y la falta de riesgo de lo que venden las empresas. De ahí la urgencia de que oigan también la voz de la población, que es a la que en definitiva representan.


(*) Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pompeu Fabra


¿Por qué la supervivencia al cáncer es hasta un 180% mayor en otros países que en España?

MADRID.- El cáncer ha dejado de ser una sentencia de muerte. La supervivencia de los pacientes en España ya alcanza el 53% a los cinco años del diagnóstico, una cifra similar a la del resto de países europeos ricos. Sin embargo, en 2016 todavía se registraron 113.000 fallecimientos por tumores en España. Un análisis realizado por Materia, comparando las cifras españolas con las de los países líderes mundiales en cada tipo de tumor, sugiere márgenes de mejora enormes, no siempre reales, recoge hoy el diario El País

La supervivencia a los cinco años al cáncer de pulmón es casi un 144% mayor en Japón que en España. También es un 8,6% mayor en cáncer de próstata y casi un 6% mayor en cáncer de mama en EE UU. Y Corea del Sur pulveriza los resultados españoles con supervivencias mucho mayores en el caso del cáncer de estómago (un 150% más), de recto (un 20% más) y de colon (casi un 14% más).
Las causas de estas diferencias a veces abismales son múltiples. El presidente de la Sociedad Europea de Oncología Clínica, Josep Tabernero, señala factores políticos, como los programas de diagnóstico precoz de cáncer colorrectal que se están implantando en todas las comunidades autónomas. 
Las pruebas consisten en un test de sangre oculta en heces, que se hace en casa y se lleva al centro de salud. Si el test da positivo, al paciente se le realiza una colonoscopia para descartar pólipos. Solo País Vasco, Navarra, La Rioja y Comunidad Valenciana garantizan el acceso a este cribado a toda la población en riesgo, según denunció la asociación de pacientes EuropaColon. La cobertura nacional de los programas de cribado era solo del 38% en diciembre de 2016, según los datos de la Red Española de Cribado del Cáncer.
Tabernero subraya también otro factor, esta vez sociológico. “Solo el 30% de la población hace caso y acude a los programas de cribado. Es triste. La gente tiene miedo a saber”, afirma el médico, director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología, en Barcelona. 
El cáncer colorrectal es el tumor maligno más frecuente en España, con más de 34.000 casos diagnosticados al año, y es la segunda causa de muerte por cáncer. Los programas de cribado podrían reducir la mortalidad un 35% y salvar hasta 4.000 vidas al año en España, según los cálculos de la Asociación Española Contra el Cáncer.
La comparativa internacional ofrece cifras sorprendentes. La supervivencia al cáncer de esófago a los cinco años es un 177% mayor en Japón que en España. La explicación, en este caso, es diferente. “Los tumores de esófago y estómago son muchísimo más frecuentes en Asia por factores genéticos. En Corea del Sur y Japón se ha llevado a cabo una política muy activa de prevención y diagnóstico precoz, con gastroscopias de manera rutinaria. En nuestro entorno no hay ningún programa de cribado, porque no es coste-efectivo”, apunta Tabernero. En 2017 se detectaron 8.284 casos de cáncer de estómago y 2.239 de esófago en España.
Casi el 33% de las personas con cáncer de pulmón en Japón viven al menos cinco años después del diagnóstico, frente al 21% de EE UU y al 13,5% de España. “En Japón existen más casos de cáncer de pulmón no relacionado con el tabaco y por eso los resultados de supervivencia son mejores”, explica Bartomeu Massuti, jefe de Oncología del Hospital General de Alicante. 
“En Estados Unidos, en general, las diferencias hay que atribuirlas a la mayor disponibilidad de fármacos y tecnología: cirugías especializadas y técnicas diagnósticas más complejas”, añade Massuti, secretario del Grupo Español de Cáncer de Pulmón.
El oncólogo pone sobre la mesa un problema denunciado por muchos especialistas consultados: la organización de la sanidad en España. “Es necesario concentrar los recursos en centros de referencia. Las posibilidades de curación son más altas si hay centralización y especialización, ahora que tenemos diagnósticos más precisos”, sostiene.
“España tiene un sistema público de salud que es aberrante, porque tiene 17 sistemas, lo que crea inequidades y situaciones grotescas. Puede ocurrir que en una región un fármaco se apruebe y en otra no. Es como tener 17 países”, lamenta Miguel Martín, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
Pablo Menéndez es el director científico del Campus Clínic-UB del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, en Barcelona. “En pediatría y tumores raros, la descentralización de la sanidad nos mata”, coincide. 
“¿Cuál es la experiencia de los oncólogos infantiles en sitios donde solo ven ocho casos al año? Que todos los niños vayan a Madrid y lo pague el Estado es más coherente y barato que hacer un centro en cada comunidad”, resume. 
La supervivencia a los cinco años de los tumores cerebrales infantiles es un 20% superior en Suecia que en España.
La epidemióloga Núria Malats, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, también critica la descentralización. "En el caso del cáncer de páncreas observamos que hay una heterogeneidad brutal en el tratamiento y en el diagnóstico. Hay que regularizar todo. Deberían existir centros de referencia en algunas comunidades autónomas", opina. "Falta voluntad política, por ejemplo para invertir más en investigación", se queja. La supervivencia a los cinco años con un cáncer de páncreas es un 56% mayor en Australia que en España.
La presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica, Ruth Vera, destaca la necesidad de mejorar los registros de tumores en España. El estudio de referencia internacional de supervivencia al cáncer, el Concord-3, se publicó este enero con datos de 71 países tomados hasta 2014. 
Miembros de la UE como Bélgica, Irlanda, Polonia, Portugal y los países nórdicos ofrecieron los datos del 100% de su población. Sin embargo, en España no existe un registro nacional del cáncer y los datos utilizados, provinciales o autonómicos, solo cubrían al 20% de los ciudadanos. 
Los registros españoles no incluían las cifras de Madrid y Barcelona —las ciudades con los mejores hospitales—, por lo que sus datos de supervivencia podrían estar sesgados a la baja. “Nos faltan registros hospitalarios de cáncer”, zanja Vera, jefa del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra.
El oncólogo Josep Tabernero, pese a todo, es optimista y hace un llamamiento a mirar hacia atrás. El presidente de los oncólogos europeos todavía pasa consulta un día a la semana. "Cuando empecé en 1988 la supervivencia global en cáncer era del 30%. Yo he visto un cambio brutal".

La sanidad española ya no es de las 10 mejores del mundo: cae al puesto 19


MADRID.- De estar entre los diez primeros al puesto 19. Esa ha sido la significante caída que ha sufrido la atención sanitaria en España en tan solo un año según un estudio publicado por la revista The Lancet y recoge Redacción Médica.

El portal se hace eco de una investigación que mide la calidad del sistema sanitario de los 195 Estados del mundo mediante la comparación de datos de 32 causas de muerte curables con una atención médica adecuada, como la tuberculosis o el tétanos, para adjudicar una puntuación de 0 a 100.

Las cifras de 2016 sitúan a España, con sus 92 puntos, en el puesto número 19 lo que supone un descenso de diez posiciones respecto a la estadística de 2015.

Las naciones que encabezan la tabla son Islandia, Noruega y Holanda, mientras que a la cola se quedan la República Centroafricana, Somalia y Guinea-Bissau. En la clasificación, España se encuentra por delante de Francia y Grecia. Del otro lado, Andorra, Italia e Irlanda superan al SNS coordinado por Dolors Montserrat.

La llamativa diferencia puede tener su explicación en que, en este nuevo trabajo, The Lancet toma más variables para establecer la puntuación. Además, hay que tener en cuenta que la media global ha aumentado considerablemente debiéndose, principalmente, a las mejoras sanitarias de las zonas del África subsahariana y del sudeste asiático.

En el caso de España, la peor puntuación la obtiene el parámetro que mide la atención al cáncer de piel, con un 57; seguido de cáncer de cervis, con un 60, y testicular, con un 79 sobre 100. 

Por el contrario, enfermedades como el tétanos, la diabetes, la apendicitis o las hernias son resueltas dentro del SNS de la mejor forma posible, pues se valoran con los cien puntos posibles.

lunes, 21 de mayo de 2018

Un sistema de enfriamiento previene la caída del cabello que provoca la quimioterapia

MADRID.- Un sistema de enfriamiento del cuero cabelludo aplicado durante las sesiones de quimioterapia evita la caída del cabello como consecuencia del tratamiento, con una efectividad de entre el 40 y un 90 por ciento dependiendo del tipo de fármaco utilizado (antraciclinas o taxanos).

La pérdida del pelo es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia más traumático para los pacientes de cáncer.
De hecho, entre un 8 y un 10 % de éstos se niegan a recibir quimioterapia o la abandonan, ha señalado en rueda de prensa Carmen Yélamos, psicooncóloga y especialista en psicología clínica de GenesisCare.
El procedimiento, que también es efectivo en ceja y pestañas, se aplica mediante un gorro de silicona por el que circula un líquido refrigerante que se conecta a una máquina que mantiene la temperatura óptima.
De esta manera, el cuero cabelludo alcanza una temperatura de entre 19 y 21 grados a nivel de la piel provocando que los tóxicos de la quimioterapia no lleguen o lo hagan en un bajo porcentaje a las células del folículo piloso.
Provoca un doble efecto: por una parte reduce el aporte sanguíneo por vasoconstricción de los vasos sanguíneos (cierre parcial) y, además, produce un cierre de la membrana celular al paso de cualquier tóxico que le llegue.
“Produce una citoprotección frente a los quimioterápicos”, ha señalado el doctor César Sebastián, presidente de Oncobel, la empresa que ha implantado en España el sistema, denominado Paxman.
El procedimiento se inventó en 1997 en Gran Bretaña y se fue depurando hasta que en abril de 2017 obtuvo la certificación de la FDA (Food and Drug Administration) de Estados Unidos, que admite su plena eficacia y seguridad.
En España está disponible desde 2012 en algunos hospitales privados y centros especializados, aunque también se ha aplicado en uno público (Hospital de Orense), a través de una fundación.
En esos seis años se han tratado casi 300 pacientes, de los que un 90 % son mujeres y un 10 % hombres, esos últimos mayores de 60 años casi todos ellos.
El doctor José Luis González Larriba, jefe de sección de oncología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha explicado que el cabello se pierde a las dos o tres semanas de empezar el primer ciclo de quimioterapia y se prolonga hasta seis meses después de terminar.
El tratamiento incrementa el tiempo que el paciente debe permanecer en la sesión de quimioterapia, pues el gorro se coloca aproximadamente media hora antes de la infusión del medicamento y se mantiene hasta hora y media después de acabar el proceso.
Es imprescindible empezar el tratamiento desde la primera sesión de quimio y solo puede utilizarse en tumores sólidos. En el caso de los niños no es aplicable ya que el tipo de cáncer que padecen suele ser líquido (leucemias y linfomas).
Para que sea más efectivo se recomienda que el cabello esté previamente mojado y es muy importante que el gorro esté bien ajustado.
El doctor González Larriba ha asegurado que este procedimiento no aumenta la incidencia de metástasis en cuero cabelludo y tampoco disminuye la eficacia de la quimioterapia.
La pérdida del pelo como consecuencia de la quimioterapia “no es un problema estético, es psicológico”, ya que “puede afectar durante un año y medio de la vida de un paciente y puede ser devastador”, ha advertido la doctora Escarlata López, jefa de servicio de oncología radioterápica de la Fundación Jiménez Díaz.
El tratamiento no cuesta más que una peluca de pelo natural y no se cobra si no funciona, ha asegurado el doctor Sebastián.

Desarrollan una retina artificial para personas ciegas

BARCELONA.- Investigadores de tres centros científicos catalanes están ultimando el desarrollo de una prótesis de retina para implantar en personas ciegas y devolverles la visión cuyo prototipo prevén poder probar en cerdos enanos el próximo otoño.

Según ha explicado el director del Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), Gabby Silberman, el avance tecnológico lo están desarrollando conjuntamente científicos del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE), del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotrecnología (ICN2) y oftalmólogos de la Clínica Barraquer.
Los investigadores están utilizando materiales de dos dimensiones, como el grafeno, que permiten fabricar sensores muy pequeños, para conectarlos a los estímulos visuales de personas con problemas de visión.
Hasta ahora las prótesis de retina que se han implantado en personas apenas permiten recuperar la visión de luces y sombras e imágenes muy poco definidas, pero este nuevo tipo de implante, que permite hacer sensores mucho más pequeños y multiplicar su número, esperan que pueda dar una visión mucho más efectiva y detallada.
De momento, según Silberman, ya han hecho pruebas ‘in vitro’ del implante de retina en laboratorios con retinas de ratones y en otoño esperan poder hacer implantes ‘in vivo’ en cerdos enanos, cuyo aparato ocular es mucho más parecido al humano.
Ahora están desarrollando el prototipo para adaptarlo al ojo del cerdo para hacer con él las pruebas de eficiencia de esta “retina artificial”.
Silberman ha puesto esta investigación como ejemplo de colaboración entre los centros científicos que agrupa el BIST, que, además del ICFO, el IFAE y el ICN2, son el Centro de Regulación Genómica (CRG), el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), el Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ) y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC).
Según el director del BIST, cada vez es más necesaria e imprescindible la colaboración entre diferentes disciplinas científicas para poder llevar a cabo investigaciones punteras y desarrollar nuevas tecnologías.

Un grupo de investigadores españoles descifra cómo funciona el genoma de la leucemia


BARCELONA.- Investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS han descifrado cómo funciona el genoma completo de la leucemia linfática crónica, el tipo de leucemia más frecuente, lo que abre la puerta a desarrollar nuevos tratamientos contra este cáncer.

El estudio, que publica este lunes la revista ‘Nature Medicine’ y ha sido coordinado por el jefe del grupo de Epigenómica Biomédica del IDIBAPS y profesor de la Universidad de Barcelona, Iñaki Martín-Subero, ha proporcionado un mapa en alta resolución de las funciones del genoma y supone una nueva aproximación a la investigación molecular del cáncer.
Según Martín-Subero, la comparación del mapa de la leucemia con el mapa de las células sanas ha revelado cientos de regiones que cambian su funcionalidad en la leucemia, lo que ayuda a comprender mejor la enfermedad y a desarrollar nuevas terapias.
Hasta ahora, los estudios moleculares de la leucemia, y de otros tipos de cáncer, se habían centrado en analizar moléculas de sólo una capa de información, que proporcionaba una visión parcial y no permitía dibujar un mapa preciso de las funciones del genoma.
“Este es un estudio sin precedentes en la investigación genómica del cáncer -en el que han participado 51 investigadores de 23 centros de 6 países- y subraya la importancia de integrar diferentes capas de información molecular para comprender mejor la enfermedad”, ha dicho el director de Investigación del Hospital Clínic y catedrático de Medicina de la UB, Elías Campo, coautor del estudio.
Usando técnicas de secuenciación de última generación y herramientas de biología computacional avanzadas, han podido hacer un mapa detallado del funcionamiento del genoma de la leucemia.
“Conocer la secuencia del genoma -según Martín-Subero- no era suficiente para saber cómo funciona; para conocer sus funciones y su regulación era necesario el análisis integrador de múltiples capas epigenéticas”.
La investigadora del IDIBAPS Renée Beekman ha detallado: “el reto mas importante al que nos enfrentamos una vez generados los datos era cómo analizar e integrar tantas capas de información”, para lo que contaron con la colaboración del Centro de Computación de Barcelona.
“Han sido tres años intensos de análisis informáticos para poder completar el mapa funcional de la leucemia“, ha destacado Beekman.
Los investigadores han podido identificar con precisión regiones con funciones especificas, como las zonas oscuras del genoma, conocidas como ‘ADN basura‘, pero que en realidad contienen multitud de regiones esenciales para que el genoma funcione.
“De manera similar a un mapa geográfico, donde se representan pueblos, montañas o ríos -ha explicado Martín-Subero-, hemos podido cartografiar por primera vez el mapa completo de las funciones del genoma de la leucemia, definiendo genes activos, genes inactivos, regiones que no contienen genes pero controlan su expresión o grandes desiertos inactivos del genoma”.
“En total -ha concretado- hemos identificado que el mapa del genoma contiene un total de 12 funciones diferentes“.
“También hemos podido observar cómo cambia el mapa de la leucemia en comparación con el mapa de las células sanas, y como las leucemias son capaces de crear una infraestructura molecular muy eficiente para crecer sin control. Por así decirlo, donde antes había un desierto, las células de cáncer crean núcleos industriales“, ha puesto como ejemplo Beekman.
Martín-Subero ha añadido: “además, descubrimos que tan sólo tres familias de proteínas parecen estar encargadas de dicho cambio. Siguiendo con la metáfora, se podría decir que tan sólo tres empresas se encargan de construir y mantener todas las industrias”, por lo que la acción de estas tres familias de proteínas puede ser inhibida con fármacos que ya se están desarrollando.
En este sentido, Elías Campo ha apuntado que “quizás este es el aspecto translacional mas importante del estudio, ya que ofrece una perspectiva terapéutica mediante la cual se puedan revertir las alteraciones funcionales en la leucemia”.
“Este mapa tan completo no sólo nos permite comprender mejor la leucemia a nivel molecular, si no que también ofrece una gran fuente de información para otros investigadores para hallar un mejor tratamiento para los pacientes“, ha concluido Martín-Subero.

jueves, 19 de abril de 2018

Crean un "tatuaje biomédico" capaz de detectar tumores

ZÜRICH.- Científicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) han desarrollado un "tatuaje biomédico" que, colocado debajo de la piel, permite detectar cuatro tipos de cáncer muy extendidos en su etapa precoz, antes de que los test convencionales permitan descubrir la enfermedad.
Un equipo liderado por el doctor Martin Fussenegger, del Departamento de Biosistemas de la EPFZ, ha desarrollado ese sensor, que cambia de color -de allí su denominación de "tatuaje"- y da la alerta frente a indicios de cáncer de la próstata, del pulmón, del colon y de mama, los más comunes.
La investigación se ha realizado por ahora con ratones y en piel de cerdo, y los participantes reconocen que deberá pasar un tiempo considerable -al menos diez años- antes de que el producto se encuentre listo para circular en el mercado.
El EPFZ indicó que para avanzar en esa dirección se requiere continuar con pruebas clínicas y de desarrollo que son particularmente laboriosas y costosas, y que el grupo de investigación no puede costear.
Citado en un comunicado del EPFZ, Fussenegger consideró que el concepto de "tatuaje biomédico" también sería aplicable a otras enfermedades de evolución gradual, como patologías degenerativas y desórdenes hormonales.
Sobre la manera en que funciona el método, explicó que el sensor se compone de un red genetica que se coloca en las células humanas y que se encapsula en un implante, que consigue medir la tasa de calcio en la sangre.
Cuando esa tasa supera un límite establecido durante un periodo prolongado se activan una serie de señales que generan la producción de pigmento endógeno en las células genéticamente modificadas, lo que a su vez provoca que el lunar originado por la sonda oscurezca, dando así la alerta al portador.
Fussenegger sostuvo que el lunar "no significa que la persona va a morir pronto", sino todo lo contrario, ya que una detección precoz de la enfermedad aumenta la posibilidad de supervivencia.
En el caso del cáncer de mama, sólo una de cuatro mujeres afectadas tiene posibilidades de cura si el mal ha sido detectado tardíamente, frente al 98 % en caso de que se detecte muy rápidamente.
En el caso del cáncer de próstata, la tasa de cura es actualmente del 32 % y en el de colon de 11 %.

miércoles, 18 de abril de 2018

Denuncian en España falta de transparencia de los fármacos contra el cáncer

MADRID.- Los tratamientos para el cáncer son uno de los grupos de medicamentos con precios más altos y que más ingresos generan para la industria farmacéutica, si bien hay una "importante" inversión pública en las fases de investigación y en los ensayos clínicos de muchos de los fármacos, según el informe Los medicamentos para el cáncer: altos precios y desigualdad, publicado por la campaña No es Sano

Y es que, el "imparable" crecimiento de los precios de los medicamentos oncológicos, que se han duplicado en solo diez años, está teniendo un impacto directo en los sistemas de salud de todo el mundo, incrementando el gasto farmacéutico y limitando su acceso en muchos países. En España, algunas de las terapias más empleadas para tratar tumores alcanzan los 30.000, 40.000 y hasta 100.000 euros por paciente al año.
Unos precios "inasumibles" para el sistema sanitario, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez es mayor el número de casos diagnosticados, que pasará de 247.000 en 2015 a 315.000 en 2035, casi un treinta por ciento más, según las previsiones.
A este respecto, Farmaindustria aclara a través de un comunicado que "el coste que suponen los medicamentos contra el cáncer para la sanidad pública está en torno al 10% del gasto farmacéutico en España. En 2014, de los 61.947 millones de euros de gasto sanitario total del conjunto del Sistema Nacional de Salud, sólo 1.656 correspondieron al gasto farmacéutico en oncología". 
Y añade: "Es un coste que se ha mantenido estable desde 2009 en términos relativos, a pesar del aumento de la incidencia registrado en estos años -y por tanto al mayor número de pacientes tratados- y pese a que en esos años se han incorporado más de 40 nuevos antitumorales". 
En dicho comunicado, Farmaindustria recuerda un estudio que sitúa el gasto de los fármacos contra el cáncer en el 35% del gasto sanitario en oncología.
Esta situación, tal y como han recordado expertos de la campaña, se debe a un sistema de propiedad intelectual que deja en manos de las compañías farmacéuticas la fijación de los precios de los fármacos y a un marco regulatorio poco transparente que beneficia a la industria en detrimento del interés público.
El actual sistema de patentes pretende garantizar la recuperación de los recursos invertidos en investigación, pero la realidad es que no podemos conocer esos costes porque son secretos y los datos que se publicitan no tienen en cuenta la inversión pública. Esta "falta de transparencia" da lugar a que la industria fije los precios de los fármacos arbitrariamente, en función de la capacidad del mercado de cada país.
Por su parte, Farmaindustria recuerda que "el sistema de patentes ha logrado a lo largo de los años garantizar la inversión en I+D en un ámbito de tan alto riesgo como el de los medicamentos, y genera, una vez que finaliza la protección del nuevo medicamento, una gran reducción del precio que permite a su vez liberar recursos para atender otras necesidades y también para financiar la innovación".
Una "opacidad" a la que hay que añadir el hecho de que las negociaciones con las administraciones públicas están sujetas a acuerdos de confidencialidad que impiden hacer público cuánto se paga por los medicamentos.
En este sentido, el informe destaca que en España "no es posible" acceder a los acuerdos de precios fijados entre el Gobierno y la industria para estos fármacos de uso hospitalario y, dado que el peso presupuestario recae sobre las comunidades autónomas, este secretismo llega a provocar que los ya altos precios sean además diferentes entre regiones e, incluso, entre hospitales, poniendo en "peligro" los recursos finitos del sistema sanitario y obligando a recortar de otras partidas "muy necesarias", como la contratación de personal médico, el cuidado y la atención a los pacientes o los equipos para diagnosticar enfermedades.
En cuanto a los precios de los medicamentos de prescripción financiados por el Sistema Nacional de Salud, Farmaindustria subraya que "son fijados por la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos, adscrita al MSSSI, en la que participan representantes de los ministerios de Sanidad, de Economía y de Hacienda, además de seis representantes de otras tantas CCAA".

Casos concretos de fármacos

En concreto, el estudio analiza cuatro casos concretos de algunos de los fármacos clave para el tratamiento del cáncer que generan "enormes ingresos" a las compañías que los comercializan y que destacan por una "importante" inversión pública en su fase de desarrollo.
La investigación de trastuzumab, para cáncer de mama, fue apoyada en gran parte por filántropos y fundaciones y casi el 50% de los ensayos clínicos se realizaron con presupuesto de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro. "Hoy es uno de los productos estrella de Roche y ha generado más de 60.000 millones en ventas desde su comercialización", ha destacado.
En los casos de alemtuzumab (Sanofi) y bevacizumab (Roche), otros dos fármacos estudiados, el informe revela que el 70% y el 50% de los ensayos clínicos, respectivamente, han sido financiados por universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.
Asimismo, el estudio analiza las nuevas inmunoterapias, las terapias CAR-T. Se trata de nuevos tratamientos que modifican las propias células del sistema inmunitario del paciente para que detecte y destruya a las células causantes del cáncer. 
Recientemente, se ha aprobado la comercialización en Estados Unidos de 'Kymriah' (Novartis) y 'Yescarta' (Gilead) con precios de salida que superan los 380.000 euros (475.000 dólares) en el primer caso y los 300.000 (373.000 dólares) en el segundo.
Una vez más, gran parte de la investigación que ha dado lugar a estas terapias proviene de recursos públicos, más de 242 millones de euros (300 millones de dólares) solo en Estados Unidos, y más del 60 por ciento de los ensayos clínicos se han financiado a través de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.
Para Farmaindustria, "abordar la cuestión del precio de un determinado fármaco desde posicionamientos meramente ideológicos y simplistas es tratar de generar un debate que no se ajusta a la realidad del sector ni a los estándares internacionales de I+D de la industria farmacéutica innovadora".
 Como subraya en el comunicado, la investigación y desarrollo de un medicamento "es un proceso largo, arriesgado y costoso. Puede tardar hasta 14 años y suponer una inversión de más de 2.400 millones de euros". 
Sólo una de cada 10.000 moléculas inicialmente investigadas llegan finalmente a convertirse en medicamentos. "Más allá del gasto inmediato que pueda suponer financiar un medicamento, en el medio y largo plazo supone una inversión que genera un retorno mucho mayor, tanto para el paciente como para la sociedad en su conjunto en términos de aumento de la esperanza de vida y de la calidad de los años vividos", por ejemplo.
Asimismo, los casos de alemtuzumab y bevacizumab reflejan, además, algunas de las muchas estrategias comerciales a las que recurre la industria para maximizar beneficios.
De hecho, alemtuzumab multiplicó su precio por 15, hasta los 58.0000 euros, en un año. El fármaco, destinado en un principio a tratar un tipo de leucemia, fue retirado por la empresa y lanzado de nuevo con otro nombre y otro fin: tratar la esclerosis múltiple entrando así en un nuevo mercado cuyos medicamentos son más caros.
Bevacizumab, por su parte, es un fármaco utilizado en diferentes tipos de cáncer, cuyas ventas, desde 2004, superan ya los 61.000 millones de euros. Este medicamento demostró también su efectividad en el tratamiento de un tipo de ceguera. "La compañía Genentech/Roche, en vez de solicitar la inclusión de esta enfermedad en el listado de indicaciones del medicamento, decidió crear uno nuevo a partir de bevacizumab, con similares resultados, pero con otro nombre y un precio 100 veces mayor", han dicho desde No es Sano.
Por todo ello, ha solicitado una bajada en los precios de los medicamentos y que estos se fijen a partir de los costes reales de investigación y producción, no con criterios arbitrarios; y conocer el precio real de los medicamentos que estamos pagando a través del sistema sanitario y transparencia en las negociaciones con la industria farmacéutica.
Del mismo modo, ha solicitado más financiación pública para la investigación en cáncer (con datos abiertos y accesibles que estén al servicio de otras investigaciones); más control de los precios de los medicamentos en los que se han invertido fondos públicos y cambios en el modelo de gestión de la propiedad intelectual para que las patentes no sean el único incentivo; y la puesta en marcha de regulaciones que controlen y sancionen los abusos de competencia, como volver a patentar fármacos antiguos, 'evergreening' o el bloqueo a la entrada en el mercado de medicamentos genéricos y biosimilares.

Un tratamiento contra el cáncer de pulmón reduce en un 51% el riesgo de muerte

NUEVA YORK.- Un nuevo tratamiento contra el cáncer de pulmón consigue reducir en un 51% el riesgo de muerte del paciente, según informó la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer.

La nueva terapia, consistente en la combinación de un fármaco con quimioterapia, mostró reducir más de la mitad las posibilidades de fallecimiento en comparación con el tratamiento que únicamente utiliza la quimioterapia para pacientes con metástasis no escamosa y células que no son pequeñas.
El fármaco, probado por la compañía Merck en 616 pacientes, es conocido como Keytruda y los resultados obtenidos podrían suponer "un cambio en las prácticas" de inmunoterapias contra este tipo de cáncer, según destacó Leena Gandhi, profesora de Medicina en la Universidad de Nueva York.
La presentación de los logros de este tratamiento coincidió paralelamente con la de los resultados de otra inmunoterapia a base de un medicamento conocido como Opdivo, de la empresa Bristol Myers Squibb.
Esta inmunoterapia, aplicada junto con otros medicamentos, fue capaz de reducir el avance del cáncer o el riesgo de muerte en un 42% en comparación con la quimioterapia en pacientes con células no pequeñas y con alto nivel de mutación.
Ambos resultados superaron ampliamente las expectativas, que predecían una reducción de un mínimo de un 30%, según analistas citados por la cadena CNBC.
Estos dos métodos fueron probados en pacientes que aún no habían intentado otras terapias, pero en los que el cáncer se había extendido ya.
En este sentido, Matthew Hellmann, experto del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, recordó que el cáncer de pulmón sigue siendo el que más muertes provoca en el mundo.
Según el Instituto Nacional del Cáncer, un total de 234.000 estadounidenses serán diagnosticados con esta enfermedad este año y 154.000 morirán por su causa.
La presentación de los resultados ha conllevado efectos opuestos en ambas empresas, ya que mientras que la efectividad de Merck le llevó a subir un 2,6% en Bolsa al mediodía de hoy, Bristol-Myers caía entonces un 8,3%.

martes, 17 de abril de 2018

Diseñan un nuevo fármaco capaz de frenar la diabetes tipo 1

SEVILLA.- Un equipo internacional de investigadores, liderado por españoles, ha identificado una nueva diana y diseñado una nueva molécula capaz de frenar, por el momento en ratones, la diabetes tipo 1, enfermedad que aparece cuando el sistema inmune del propio individuo destruye sus células productoras de insulina en el páncreas.

La insulina ayuda a la glucosa a entrar en las células para suministrarles energía; sin insulina se da un exceso de glucosa en sangre que no se puede retirar, lo que produce hiperglucemia, característico de la diabetes.
Esto puede ocasionar distintos problemas de salud, por eso esta falta de insulina tiene que ser neutralizada mediante la inyección diaria de esta hormona en los pacientes con diabetes tipo 1.
Los resultados de esta investigación, en la que se consigue regenerar células productoras de insulina, se publican en un artículo en la revista Nature Communications, que firman, entre otros, científicos del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) de Sevilla y del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima).
Las terapias actuales para la diabetes tipo 1 están centradas en reprimir el ataque inmunológico o neutralizar las sustancias que promueven la inflamación, recuerdan en su artículo los responsables de esta investigación.
Por lo tanto, agregan, es necesario identificar estrategias innovadoras para atenuar el proceso inmunológico, a la vez que se promueve la supervivencia y la función de las células beta, las que producen la insulina.
Esto es precisamente lo que ha logrado este equipo de investigación, identificar una nueva diana susceptible de ser atacada por un nuevo fármaco para frenar la diabetes de tipo 1.
En concreto, los científicos han constatado que si se activa el receptor nuclear LHR-1 con el fármaco de nueva creación, la molécula BL001, se mejora la respuesta inmune y por tanto se frena el desarrollo de este tipo de diabetes, explica Javier Bermúdez, investigador en el Ibima de Málaga y uno de los autores del trabajo.
El receptor LHR-1 está presente en los islotes pancreáticos -tejido responsable de secretar la insulina-, añade Bermúdez, para quien la novedad de este trabajo radica en que el fármaco posee una acción dual: es capaz de cambiar el ambiente interno del islote pancreático desde uno pro-inflamatorio a otro anti-inflamatorio, así como promover el incremento de las células que producen insulina.
Aquí se muestra, por tanto, que BL001, un pequeño activador de LRH-1, impide la progresión de la hiperglucemia y la inflamación inmunodependiente de los islotes pancreáticos en ratones con diabetes tipo 1, a la vez que aumenta la masa de células beta y la secreción de insulina.
Además, los científicos también han visto que este fármaco impide la apoptosis, un tipo específico de muerte celular, en las células beta de islotes de pacientes, esta vez, con diabetes de tipo 2.
Se trata de un hallazgo importante, pero de una investigación básica aún en fase experimental, recalca Bermúdez, quien señala que el próximo paso será probar la seguridad y la eficacia de la molécula en un ensayo clínico -los ensayos clínicos tienen tres fases y hasta que el fármaco llega al mercado suelen pasar unos 10 años de investigación-.

El precio de los fármacos contra el cáncer se duplica en España en diez años

MADRID.- La Plataforma "No es sano" ha publicado hoy un estudio en el que denuncia que el precio de los medicamentos oncológicos se ha duplicado en diez años alcanzando cifras "inasumibles" para el sistema sanitario y ha lamentado la "falta de transparencia" a la hora de fijar el coste de estos fármacos.

En un comunicado, la plataforma -compuesta por Salud por Derecho, Médicos del Mundo, Organización Médica Colegial, Sespas, OCU, CECU, No Gracias y la asociación acceso justo al medicamento- ha destacado que en España algunas de las terapias más empleadas para tratar el cáncer alcanzan los 100.000 euros por paciente al año.

Esta es la principal conclusión del informe "Los medicamentos para el cáncer: altos precios y desigualdad", que subraya que esta situación se debe a un sistema de propiedad intelectual "que deja en manos de las compañías farmacéuticas la fijación de los precios de los fármacos" y a un marco regulatorio "poco transparente que beneficia a la industria en detrimento del interés público".

Este informe se enmarca en la campaña "Nos la Juegan", que denuncia que, si sigue creciendo el precio de los medicamentos, nuestro sistema de salud no podrá financiarlos y "no nos quedará más remedio que fabricarlos en casa".

Se trata de unos precios "inasumibles" para el sistema sanitario, que se unen al hecho de que cada vez es mayor el número de casos de cáncer diagnosticados, y que pasarán de los 247.000 en 2015 a los 315.000 en 2035, casi un 30 por ciento más, según las previsiones.

La Plataforma afirma que el actual sistema de patentes pretende garantizar la recuperación de los recursos en investigación, "pero la realidad es que no podemos conocer esos costes porque son secretos y los datos que se publicitan no tienen en cuenta la inversión pública". 

"Esta falta de transparencia da lugar a que la industria fije los precios de los fármacos arbitrariamente, en función de la capacidad del mercado de cada país", ha lamentado.

A esto se suma -continúa- el hecho de que las negociaciones con las administraciones públicas están sujetas a acuerdos de confidencialidad que impiden hacer público cuánto se paga por los medicamentos.

En concreto en España -asegura- no es posible acceder a los acuerdos de precios fijados entre el Gobierno y la industria para estos fármacos de uso hospitalario.

Además, señala que, dado que el peso presupuestario recae sobre las comunidades autónomas, los precios son diferentes entre regiones e, incluso, entre hospitales, "poniendo en peligro los recursos finitos del sistema sanitario y obligando a recortar de otras partidas muy necesarias".

El informe analiza cuatro fármacos en concreto que generan "enormes ingresos" a las compañías que los comercializan y que han contado con una importante inversión pública en su fase de desarrollo.

Uno de ellos es el trastuzumab, para cáncer de mama, cuya investigación fue apoyada en gran parte por filántropos y fundaciones y casi el 50 % de los ensayos clínicos se realizaron con presupuesto de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro. "Hoy es uno de los productos estrella de Roche y ha generado más de 60.000 millones en ventas desde su comercialización", apunta.

En los casos de alemtuzumab (Sanofi) y bevacizumab (Roche), otros dos fármacos estudiados, el informe revela que el 70 % y el 50 % de los ensayos clínicos, respectivamente, han sido financiados por universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.

Ante esto, la Plataforma ha propuesto una bajada en los precios de los medicamentos y que estos se fijen a partir de los costes reales de investigación y producción, conocer el precio real de los medicamentos y transparencia en las negociaciones con la industria farmacéutica.

También solicita más control de los precios de los medicamentos en los que se han invertido fondos públicos y regulaciones que controlen y sancionen los abusos de competencia.

jueves, 5 de abril de 2018

Descubren que inhibir una proteína podría frenar el cáncer de páncreas


BARCELONA.- Investigadores internacionales liderados por el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona, España, han descubierto que inhibir una proteína, la Galectina-1 (Gal1), podría frenar el desarrollo del tipo más común de cáncer de páncreas --el 85% de los casos--, el adenocarcinoma ductal pancreático, que es muy agresivo y no tiene todavía ningún tipo de tratamiento curativo.

El estudio preclínico, publicado por 'PNAS', ha certificado en ratones el papel de esta proteína en el desarrollo cancerígeno, lo que "abre vías traslacionales muy interesantes e indica que hace falta avanzar en el posible uso clínico de esta nueva diana molecular", ha explicado la investigadora del IMIM y el IIBB-CSIC, Pilar Navarro.
Navarro, que ha liderado el trabajo junto al científico del Instituto de Biología y Medicina Experimental de Buenos Aires (Argentina) Gabriel Rabinovich, ha destacado que el grupo ya había demostrado anteriormente el potencial de esta proteína, pero en esta ocasión lo ha comprobado en un modelo transgénico de ratón desarrollado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
Este ratón presentaba la mutación más frecuente que se encuentra en los tumores de páncreas, la mutación del oncogen KRas, con lo que han podido "recapitular de forma precisa la progresión tumoral que se observa en humanos", logrando que progrese el tumor más lento al eliminar esta proteína, pero todavía hay que hacer nuevos estudios que validen en humanos el que podría ser el primer tratamiento efectivo para este tumor.
Los resultados muestran que "la inhibición de esta proteína frena el crecimiento del tumor y restablece la vigilancia del sistema inmunitario para reconocer y rechazar las células tumorales, lo que dificulta que el tumor siga progresando", ha explicado la investigadora Neus Martínez-Bosch, primera firmante del estudio junto a Carlos Orozco.
Estos tumores se desarrollan en un microambiente particular, que se considera una de las claves para entender su desarrollo y su resistencia a quimioterapias, y para estudiarlo han trabajado en cuatro aproximaciones diferentes para ver cómo afecta la inhibición de esta proteína, realizada en células humanas, in vitro, in vivo, con modelos de ratón y estudios moleculares genómicos de gran escala.
Oncólogos del Hospital del Mar y grupos de investigación de Estados Unidos y Argentina han colaborado también en el estudio, que ha recibido la primera ayuda de las becas Carmen Delgado/Miguel Pérez Mateo de la Asociación Española de Pancreatología (Aespanc) y de la Asociación Cáncer de Páncreas (Acanpan).
El adenocarcinoma ductal pancreático es el cuarto tipo de cáncer en número de muertes relacionadas con esta enfermedad, y en 2016 se detectaron 606 casos de cáncer de páncreas en hombres y 562 en mujeres en Catalunya.
Tiene una supervivencia de solo el 8% al cabo de cinco años, y se calcula que en 2030 podría ser la segunda causa de muerte por cáncer en los países desarrollados.

miércoles, 28 de marzo de 2018

¿Qué tipo de sangre tiene más riesgo de sufrir un infarto? Todas menos la 0


LONDRES.- Investigaciones sugieren que unos grupos de sangre tienen más riesgo de padecer un ataque al corazón que otros. Existen cuatro grupos principales de sangre: A, B, AB y 0. Hay un marcador adicional, el factor Rh, que no tienen todas las personas. En función de si se tiene este factor o no, la sangre se clasifica como 'positiva' (con Rh) o 'negativa' (sin Rh). Esto da lugar a un total de ocho grupos sanguíneos (A positivo, A negativo, B positivo, B negativo...).

Una investigación presentada en el IV Congreso Mundial sobre Insuficiencia Cardiaca Aguda concluyó, tras analizar datos de más de un millón de personas, que aquellas con sangre tipo A, B o AB eran más propensas a sufrir alguna dolencia cardiovascular, como un infarto, que aquellas con grupo sanguíneo tipo 0.
Aunque el estudio no determinó claramente cuál eran los factores que hacían a esas personas más propensas a una dolencia del corazón, los científicos apuntan a que podría deberse a una mayor concentración de la proteína Factor de von Willebrand. Esta proteína favorece el desarrollo de coágulos, lo que eleva el riesgo de ataques.
Además, los investigadores explican que las personas con sangre diferente al tipo 0 son más propensas a niveles de colesterol altos.
Otra investigación indica que los tipos de sangre A, B o AB presentan un mayor riesgo de sufrir un ataque cardiaco en periodos de contaminación elevada.
El trabajo realizado por las asociaciones estadounidenses Intermountain Medical Center Heart Institute y Brigham Young University vincula este riesgo con un gen denominado ABO, presente en personas con los citados tipos de sangre.

Los investigadores analizaron si una variación específica en este gen ABO predispone a un ataque al corazón en tiempos de mayor contaminación atmosférica.
"La mutación primaria que estudiamos diferencia entre los tipos de sangre 0 y los no 0, que incluye los tipos de sangre A, B y AB positivos y negativos. El que se ha encontrado en los estudios genéticos como de menor riesgo es el 0. Los otros tres tenían un riesgo más elevado", explica Benjamin Horne, epidemiólogo clínico y uno de los autores de la investigación.
El umbral a partir del cual el riesgo de ataque es mayor para las personas con tipos de sangre no 0 son 25 microgramos de contaminación por metro cúbico. "A niveles superiores a 25 microgramos por metro cúbico de contaminación, el aumento del riesgo es lineal, mientras que por debajo de ese nivel hay poca o ninguna diferencia en el riesgo", señala el científico.
Las personas con sangre tipo 0 también tienen más riesgo de ataque cardiaco o dolor torácico inestable en tiempos de alta contaminación. Pero su nivel de riesgo es mucho menor, del 10% en lugar del 25% por cada 10 microgramos del tipo de sangre no 0. Así, a 65 microgramos por metro cúbico de contaminación, una persona con grupo sanguíneo 0 se enfrenta a un riesgo un 40% mayor que si el aire no estuviera viciado.
En cualquier caso, la asociación entre los ataques al corazón y la contaminación "no es algo por lo que se deba entrar en pánico, pero sí debe tenerse en cuenta", apunta Horne.

Detectar el alzhéimer antes de que aparezca


MADRID.- Por primera vez, un equipo internacional (en el que participa España) ha detectado alteraciones en la estructura del cerebro en personas sanas que tienen un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad incurable, según ha difundido por radio e internet la Cadena SER.

Sólo en España 800.000 personas tienen alzhéimer y, en todo el mundo, hay ya más de 40 millones casos. De ahí la importancia de este nueve avance, porque permitirá prevenir este tipo de demencia mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.
En el estudio, investigadores del BBRC, el Barcelonaβeta Brain Research Center, y la Fundación Pascual Maragall han conseguido detectar alteraciones morfológicas cerebrales en personas cognitivamente sanas, pero portadoras del gen que confiere el mayor riesgo genético de desarrollar la enfermedad de alzhéimer, el APOE-Ɛ4.
«Las diferencias morfológicas que hemos detectado están relacionadas con la enfermedad de alzhéimer, ya que se presentan en áreas cerebrales como el hipocampo, que es la primera en sufrir la neurodegeneración», destaca a la Cadena SER el doctor Juan Domingo Gispert, jefe de investigación del BBRC.
Esta investigación pionera ha sido posible gracias a las pruebas de resonancia magnética realizadas en el marco del Estudio Alfa, impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, y cuenta con la mayor cohorte del mundo de portadores del gen APOE-Ɛ4 que se han sometido a esta prueba de neuroimagen.
Previamente, este tipo de asociación se había hallado en otros marcadores de neuroimagen, como el acúmulo de amiloide o el consumo cerebral de glucosa, pero nunca en la estructura cerebral de personas sanas.
Además, esta investigación también ha permitido revelar que las alteraciones en el volumen de la sustancia gris cerebral en las personas con mayor riesgo genético de sufrir alzhéimer empiezan a desarrollarse a partir de los 60 años, una edad que coincide con el inicio de la acumulación de la proteína betaamiloide en el cerebro.
“Este estudio representa un paso más hacia la prevención del alzhéimer” –explica el doctor José Luis Molinuevo, director científico del BBRC-, “ya que conocer el rol y los cambios estructurales provocados por los diferentes factores de riesgo nos permitirá diseñar mejores ensayos clínicos”.

Descubren un nuevo órgano en el cuerpo humano, el intersticio, una red elástica bajo la piel


MADRID.- Científicos de Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York (EE.UU.) han encontrado un nuevo órgano en el cuerpo humano. Se trata del llamado «intersticio». Es una red de tejidos de conexión rellenos de líquido que están situados bajo la piel y que recubren a otros muchos órganos. Hasta ahora había pasado desapercibido porque las técnicas de observación anatómica, que se centran en fijar las muestras de los tejidos con productos químicos, no permitían observarlo. En general, se hablaba de un espacio intersticial, situado entre las células, pero no de un órgano en sí, tal como recoge el diario español Abc.

«Este descubrimiento tiene el potencial de llevar a avances dramáticos en medicina, incluyendo la posibilidad de que tomar muestras del fluido intersticial se convierta en una potente herramienta de diagnóstico», explica en un comunicado Neil Theise, médico e investigador en la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York y coautor del estudio.
Según un artículo publicado en Scientific Reports por este y otros autores, el intersticio tiene una gran importancia para el funcionamiento de todos los órganos y el comportamiento de la mayoría de las enfermedades importantes. Entre estas, destaca el cáncer, porque en ocasiones puede propagarse a través de esta red.

Uno de los mayores órganos del cuerpo

El intersticio está situado bajo la piel y recubre al menos el sistema digestivo, el sistema excretor, los pulmones, las arterias, las venas y los paquetes de células de las fibras musculares. De este modo, todos ellos quedan interconectados por un sistema de compartimentos de líquido.
El intersticio resulta ser uno de los mayores órganos del cuerpo humano, junto a la piel. Está compuesto por una estructura de colágeno y elastina, dos proteínas que le dan fuerza y elasticidad, respectivamente. Ambas forman un «andamio» que está relleno de líquido, y el resultado es que el órgano funciona como un amortiguador para los movimientos de las vísceras, músculos y vasos sanguíneos, que se producen como consecuencia del bombeo de la sangre o del movimiento natural del cuerpo.
Además, las células que forman el intersticio producen una porción del líquido que alimenta al sistema linfático, una parte del sistema circulatorio que se encarga de transportar la linfa, y que es fundamental para drenar los líquidos corporales, el funcionamiento del sistema inmunitario en general y la respuesta de la inflamación en particular.

Arrugas y envejecimiento

Al igual que pasa en el resto del organismo, el envejecimiento deteriora al intersticio. Cuando eso ocurre, los investigadores han explicado que pierde capacidad de producir colágeno y elastina y que eso contribuye a que la piel se arrugue, los miembros se tornen rígidos y que ciertas enfermedades avancen.
Hasta ahora, la anatomía contaba con la existencia del líquido intersticial, una porción de fluido situado entre las células, pero no con un órgano intersticial en sí mismo. Aparte de este líquido, las otras fuentes de fluidos del cuerpo están dentro de las células, en el sistema circulatorio (corazón, venas, arterias, capilares, etc) y en los vasos linfáticos.

¿Por qué no se había encontrado hasta ahora?

Si nunca se había encontrado ningún indicio del intersticio es porque la forma tradicional de observar los tejidos del organismo destruían su estructura. Estas técnicas consisten en hacer pequeños cortes de los tejidos y fijarlos con productos químicos para evitar su deterioro y facilitar su observación en los microscopios ópticos y electrónicos. 
El problema es que, al hacer esto, los tejidos pierden su aspecto original. En el caso del instersticio, esto ha causado siempre que lo que en vivo puede recordar a una esponja o a un queso suizo, en el microscopio quede colapsado y prensado.
En esta ocasión, una nueva tecnología ha podido observar el intersticio tal como es en realidad. Para ello se ha usado una tecnología conocida como endomicroscopía por láser confocal, que consiste básicamente en una endoscopia en la que, en vez de una cámara, un láser y unos sensores detectan señales fluorescentes que rebotan en los tejidos.
En este estudio, los investigadores tomaron muestras de conductos biliares justo antes de operaciones de enfermos de cáncer. Después de observar la presencia del intersticio sobre el páncreas y los conductos biliares, comenzaron a reconocerlo en otros puntos del organismo, allá donde los órganos se mueven o están comprimidos por fuerzas.

domingo, 18 de marzo de 2018

El virus del constipado puede destruir células madre del tumor cerebral

HOUSTON.- El virus que causa el constipado es capaz de destruir las células madre del tumor maligno cerebral conocido como glioblastoma, según los últimos estudios científicos en los que participa el neurólogo del centro oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, Juan Fueyo.

El facultativo ovetense y su esposa, la neuróloga Candelaria Gómez, modificaron genéticamente hace quince años el virus que causa el constipado para combatir el glioblastoma, el tumor cerebral más mortal, y que padecen diez personas por cada 100.00 habitantes.
“Ahora mismo es uno de los cánceres más letales”, asegura el investigador en una entrevista  en la que ha explicado que el virus que modificaron, al que llamaron Delta 24, lo eligieron porque el resto de virus que se utilizan para la viroterapia pueden producir cáncer.
El Delta 24, según expone, es un virus inteligente porque diferencia “si una célula es cancerosa o normal”.
En el primero de los casos, el virus se multiplica y la célula cancerosa se convierte en una fábrica de virus hasta que se rompe y, en ese momento, todas las células de alrededor son infectadas y cada una de ellas produce millones de virus, por lo que la dosis inicial se multiplica.
“No hay ningún gen que mate a las células, es el mismo virus”, detalla Fueyo, quien subraya además que el virus del constipado es “muy seguro” y es “fácil” de trabajar en el laboratorio.
Explica que el problema de los tumores es que aunque se destruya el 99 por ciento de las células, el uno por ciento que queda es capaz de repoblar el tumor otra vez, y ese es el que el citado virus puede destruir.
En un estudio aplicado a 25 pacientes con ese diagnóstico hace cinco años, cuatro de ellos vivieron más de tres años, un resultado que “abre la puerta a que se desarrollen tratamientos que se basen en disparar una respuesta inmune contra el tumor”.
En la actualidad el reto se encuentra en “comparar” el citado virus junto a tratamientos como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.
Para Fueyo, el tratamiento actual del cáncer es “muy tóxico”, de forma que si “el tratamiento con el virus funciona” se eliminarían los otros tres y el paciente ganaría “calidad de vida”.
Fueyo ha avanzado que ahora la investigación pretende que el facultativo inyecte el virus en un catéter, de forma que “pueda subir por el brazo o por la pierna, entrar en la arteria carótida y llegar al tumor”, donde se liberaría.
Ha indicado que en el hospital MD Anderson de Houston se están haciendo estas pruebas con perros que padecen tumores cerebrales, una investigación que, de funcionar, supondría que el paciente solo pasaría unas horas en el hospital y no permanecería ingresado días.
El neurólogo, no obstante, ha advertido de que transcurren siete años de media desde que se produce un descubrimiento en el laboratorio hasta que llega al paciente.
En España, la Clínica Universidad de Navarra va a iniciar un ensayo clínico con el citado virus, junto al tratamiento convencional con radioterapia, en niños con tumores en el tronco cerebral.
Fueyo ha aventurado que en un futuro se podrá “manejar” el sistema inmune de tal manera que el paciente se cure “no solo de este cáncer, sino de todos”.

Una terapia con células madre puede ayudar a revertir los efectos de la menopausia prematura


CHICAGO.- Una investigación reciente sugiere que las mujeres jóvenes con insuficiencia ovárica prematura (POI, por sus siglas en inglés) pueden usar sus propias células madre de la médula ósea para rejuvenecer sus ovarios y evitar los efectos de la menopausia prematura. Los resultados preliminares del ensayo clínico en curso 'ROSE' se presentan este martes en ENDO 2018, la 100 ª reunión anual de la Sociedad Endocrina de Estados Unidos, que se celebra en Chicago, Illinois.

«En las dos participantes que completaron el tratamiento hasta la fecha, los niveles séricos de estrógenos aumentaron apenas en tres meses después de la inyección de células madre, y el efecto duró al menos un año. Sus síntomas menopáusicos se han aliviado, y seis meses después de la inyección de las células madre en los ovarios, han reanudado la menstruación», apunta el autor principal Ayman Al-Hendy, profesor de Ginecología y director de Investigación Traslacional de la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos.
Los investigadores planean inscribir a 33 participantes en su ensayo clínico. En el caso de las dos pacientes que se han sometido al procedimiento hasta ahora, recogieron las células madre mesenquimales de cada mujer de su cresta ilíaca posterior y usaron laparoscopía mínimamente invasiva para inyectar las células en un solo ovario, manteniendo el segundo ovario no tratado como control.
Los autores siguieron de cerca a las pacientes con frecuentes análisis de sangre, imágenes de los ovarios, cuestionarios de síntomas de la menopausia y estudios de seguridad. Ahora que los niveles de estrógeno en ambas mujeres han aumentado significativamente y han comenzado a menstruar, el equipo de investigación espera con ansias la posibilidad de que vuelvan a ser fértiles.

Aumento del tamaño de los ovarios

«Las imágenes de ultrasonido de los ovarios tratados muestran un aumento de tamaño significativo en los ovarios tratados en comparación con los ovarios contralaterales no tratados. En los casos completados hasta ahora, las pacientes han tolerado el tratamiento muy bien sin complicaciones o efectos secundarios», subraya Al-Hendy.
Los ovarios producen hormonas y óvulos típicamente hasta la menopausia a principios de los años cincuenta, cuando dejan de funcionar. Alrededor del 1 por ciento de las mujeres tienen POI, y algunas a edades tan jóvenes como su adolescencia, escriben los autores en su resumen.
Con el POI, los ovarios dejan de funcionar y las mujeres entran en la menopausia de manera temprana, de forma que pierden la capacidad de menstruar, ovular y tener hijos usando sus propios óvulos, y pueden estar en mayor riesgo de presentar síntomas de menopausia que incluyen sofocos, sudores dulces, cambios de humor y sequedad vaginal, y por enfermedad cardiovascular, fractura relacionada con osteoporosis y deterioro de la función cognitiva, señala Al-Hendy.

Una píldora se muestra prometedora como anticonceptivo masculino

CHICAGO.- Una nueva píldora anticonceptiva para hombres parece ser segura cuando se usa diariamente durante un mes, con respuestas hormonales consistentes con anticoncepción efectiva, dicen los investigadores del estudio. Los resultados de su trabajo, realizado en 83 hombres, se presentan este domingo en ENDO 2018, la 100ª reunión anual de la Sociedad Endocrina estadounidense, que se celebra en Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Al igual que la píldora para mujeres, el anticonceptivo oral masculino experimental -denominado dimendrolona undecanoato, o DMAU- combina la actividad de un andrógeno (hormona masculina) como la testosterona y un progestágeno, y se toma una vez al día, detalla la investigadora principal del estudio, Stephanie Page, profesora de Medicina en la Universidad de Washington, en Seattle, Washington, Estados Unidos.
«DMAU es un importante paso adelante en el desarrollo de una píldora masculina una vez al día -dice Page-. Muchos hombres dicen que preferirían una píldora diaria como anticonceptivo reversible, en lugar de inyecciones de acción prolongada o geles tópicos, que también están en desarrollo».
El progreso hacia una píldora anticonceptiva masculina se ha visto obstaculizado porque, según Page, las formas orales disponibles de testosterona pueden causar inflamación hepática y se eliminan del cuerpo demasiado rápido para su administración una vez al día, por lo que requieren dos dosis diarias. Sin embargo, DMAU contiene undecanoato, un ácido graso de cadena larga, que Page dice que ralentiza esta expulsión. DMAU está siendo desarrollado por los Institutos Nacionales de Salud, el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver, que financiaron este estudio.

Marcada supresión en los niveles de testosterona

El estudio incluyó a cien hombres sanos, de entre 18 y 50 años, y se llevó a cabo en el Centro Médico de la Universidad de Washington y en el Centro médico Harbor-UCLA en Torrance, California, dirigido por la coautora Christina Wang. Los investigadores probaron tres dosis diferentes de DMAU (100, 200 y 400 miligramos o mg) y dos formulaciones diferentes dentro de las cápsulas (aceite de ricino y polvo).
Cada grupo de dosis incluyó cinco sujetos que fueron asignados aleatoriamente para recibir un placebo inactivo y otros de 12 a 15 hombres que recibieron DMAU. Los sujetos tomaron el medicamento o el placebo durante 28 días una vez al día con comida, ya que se tiene que tomar DMAU con alimentos para que sea efectivo.
Un total de 83 hombres completaron el estudio, con muestras de sangre y pruebas de hormonas y colesterol en el primer y último día del estudio. En la dosis más alta de DMAU probada, 400 mg, los sujetos mostraron una «marcada supresión» de los niveles de su testosterona y dos hormonas requeridas para la producción de esperma. Los bajos niveles, según Page, son consistentes con la anticoncepción masculina efectiva que se muestra en los estudios a más largo plazo.
«A pesar de tener bajos niveles de testosterona circulante, muy pocos sujetos informaron de síntomas consistentes con deficiencia o exceso de testosterona», apunta Page. Todos los grupos que tomaron DMAU sí presentaron aumento de peso y disminución del colesterol HDL («bueno»), que según Page eran efectos leves. Todos los sujetos pasaron las pruebas de seguridad, incluidos los marcadores de función hepática y renal.
«Estos resultados prometedores no tienen precedentes en el desarrollo de un prototipo de píldora masculina -subraya Page-. Actualmente, se están llevando a cabo estudios a más largo plazo para confirmar que la DMAU tomada todos los días bloquea la producción de esperma».