viernes, 24 de febrero de 2012

Nuevos estudios muestran que la colonoscopia salva vidas

Los médicos cuentan ya con pruebas contundentes de que las colonoscopias salvan vidas tras la publicación de dos estudios - uno de ellos español -, un hallazgo que podría animar a más personas a hacerse la temida prueba para detectar y prevenir el cáncer de colon.

Un equipo del Centro del Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York halló que las colonoscopias en las que se extirpan los pólipos precancerígenos, conocidos como adenomas, pueden reducir el riesgo de morir de cáncer de colon en un 53 por ciento. El estudio, dirigido por Ann Zauber, aparece en la publicación New England Journal of Medicine.
En teoría, extirpar un adenoma salva vidas al prevenir un tumor, según concluyeron los investigadores en este estudio sobre la evaluación a largo plazo de las extirpaciones de adenomas.
"Este estudio muestra una reducción tanto en la incidencia del cáncer de colon como en las muertes por cáncer de colon al extirpar los adenomas, y es un efecto a largo plazo", dijo en una entrevista telefónica. "Esto es algo tranquilizador para la gente y que venga a hacerse pruebas".
Uno de cada 20 estadounidenses desarrollará un cáncer colorrectal. Unos 140.000 casos se diagnostican anualmente en Estados Unidos, que resultan en unas 49.000 muertes, según el Instituto Nacional del Cáncer. Es el tercer cáncer más frecuente.
La confirmación de que las colonoscopias salvan vidas llega cuando los investigadores estudian el valor de populares pruebas de cribado, como las que se usan para el cáncer de próstata. En juego está si esas pruebas en realidad salvan vidas o simplemente llevan a diagnosis de más tumores que pueden tener un riesgo bajo para el paciente y en cambio desatar un tratamiento innecesario.
En las colonoscopias habituales, una cámara minúscula se inserta por el recto. El instrumento tiene un par de pequeñas tijeras que extirpan crecimientos sospechosos para ser analizados y ver si podrían ser cancerígenos. Solo alrededor de la mitad de las personas a las que se le recomienda esta prueba la lleva a cabo, en parte porque es embarazosa, incómoda, y en casos poco habituales, puede causar lesiones.
La conclusión del estudio se basa en personas que fueron enviadas a hacerse una colonoscopia entre 1980 y 1990. El equipo de Zauber comparó la tasa de mortalidad en su estudio con la tasa de mortalidad estimada del programa Resultados Finales y Epidemiología de Seguimiento (SEER, por sus siglas en inglés).
Durante un periodo de hasta 23 años, la tasa de cáncer colorrectal entre las 2.602 personas que originalmente tuvieron adenomas extraídos fue un 53 por ciento menor de lo que se esperaría basándose en las tasas vistas en el estudio gubernamental. En total, 12 personas murieron de cáncer, cuando se esperaba que hubieran muerto 25 de enfermedad colorrectal.
 Esta tasa más reducida incluye el hecho de que el 81 por ciento de los pacientes a los que se les extrajo un pólipo siguieron sometiéndose a colonoscopias periódicas para comprobar su crecimiento.

El tratamiento del paciente oncológico pasa por conocer las características individuales moleculares de cada tumor

Los expertos llevan años hablando de la necesidad de desarrollar terapias personalizadas para cada paciente oncológico, ahora, según explica el director de Investigación Clínica de la Unidad Fases I START Madrid-CIOCC y de la Cátedra Fundación Lilly-Universidad CEU San Pablo de Terapias Personalizadas, el doctor Emiliano Calvo, esa etapa está superada, todos están de acuerdo en esa necesidad y es hora de avanzar, porque ya se sabe que su tratamiento pasa por conocer las características individuales moleculares de cada tumor. 

"No podemos hablar de cáncer como una única enfermedad sino que hay tantos tipos de cáncer como pacientes. El futuro es claro, el tratamiento individualizado es la forma en la que vamos a tratar a estos pacientes en pocos años, el futuro es dar a cada paciente su mejor tratamiento posible, hay que tratar al paciente individualmente", ha señalado.
Calvo, que ha participado este jueves en el 1º Simposium Internacional de Medicina Personalizada en Oncología, organizado por la Cátedra Fundación Lilly-Universidad CEU San Pablo de Terapias Personalizadas y la Investigational Therapeutics in Oncological Sciences (Intheos), ha destacado que en este encuentro ha quedado patente que, tanto oncólogos como expertos en cáncer, no tienen duda de que este es el camino correcto.
Este experto ha explicado que en los últimos años se ha producido un "cambio de paradigma" en el tratamiento de estos pacientes; "se trata de anticiparse, seleccionado el fármaco que va a ser más eficaz para la enfermedad del paciente", advierte.
Hasta hora los pacientes oncológicos están siendo tratados con tratamientos genéricos dirigidos al lugar de origen del tumor, ahora se estudia "muy bien" el tumor a nivel molecular, intentando definir los "tendones de Aquiles", es decir aquellas células malignas que le definen.
"Buscamos saber muy bien los nombres y apellidos del tumor específico y singular de cada paciente y, de acuerdo a esa información molecular, intentar tratarlo dentro de las posibilidades que hay con los fármacos que mejor inhiben o atacan los puntos de debilidad de las células malignas", ha explicado.
En su opinión, lo contrario a esto es ser "poco eficiente". Cada año el número de fármacos oncológicos en investigación clínica aumenta un 10 por ciento, los tratamientos actuales han mejorado la supervivencia y la calidad de vida de las personas con cáncer, por este motivo es necesario seguir investigando en terapias dirigidas a dianas moleculares más específicas y con menos efectos secundarios.
"De esta manera se usan fármacos que tiene más probabilidades de servirle al paciente y como van dirigidos específicamente a anormalidades de las células malignas que no tienen las benignas no tiene tanta toxicidad y se toleran mejor", ha explicado.
Desde el punto de vista práctico para los pacientes, ya hay tumores, sobre todo en los más prevalentes como el cáncer de mama, pulmón o colón donde se empiezan a utilizar tratamientos guiados por las características moleculares del tumor, y, a veces, se usan fármacos que no son los habituales pero que por las características específicas del tumor se puede obtener una respuesta positiva.
Son dos las líneas de trabajo para conseguir un tratamiento individualizado. Por un lado, la biología molecular de los tumores, que consiste en poder secuenciar y conocer perfectamente todos los genes de las células malignas del pacientes, "de una manera rápida, eficaz y bien interpretada"; y, por otra parte, en modelos animales e 'in vitro' que ayudan a conocer la quimiosensibilidad a la hora de poner el tratamiento.
Hay que tener en cuenta que cada tumor tiene muchas mutaciones, entre 15 y 20 mutaciones diferentes, pero hay pacientes que puede tener entre 60 y 70 mutaciones, y esto implica una serie de características intrínsecas de su tumor que no tienen otros tumores. Hay tumores de pulmón que pueden actuar mejor ante un fármaco para el cáncer de colón, porque hay características genéticas que les hace más susceptibles a responder.
"Hasta ahora se intentaba buscar pacientes para los fármacos, lo que empezamos a hacer ahora es poner todos los fármacos que hay disponibles, los mejores; el paciente se encuentra en el centro del proceso, todo va en función del paciente y de su tumor concreto y específico que es único", señala.
Así, antes de prescribir un fármaco al paciente, se intenta tener el dato de cuál de los 10 ó 20 fármacos que se están evaluando potencialmente beneficiosos le van a ayudar más. "Hay que guiarse por las características individuales moleculares de cada tumor de cada paciente", ha añadido.
"Esto no está extendido pero sabemos dónde queremos llegar y vamos dando pasos, de una forma quizá más genérica ya se empiezan a dar tratamientos en función de las mutaciones más importantes. Hay camino por recorrer pero el cambio en el 'chip mental' los oncólogos ya los hemos hecho", ha concluido.

Profesor Cantó, psicólogo: 'Crecen los trastornos asociados a la crisis económica y la situación de desempleo'

 El profesor Joaquín Cantó es uno de los psicólogos de moda en España porque pertenece a una nueva generación de profesionales que, instalados en la naturalidad como método de análisis, proporciona instrumentos y herramientas terapéuticas al alcance de cualquiera para alejar a sus pacientes de situaciones límite. Hasta su consulta de Alicante acuden en busca de solución a males imaginarios, fundamentalmente directivos y empresarios de todo el país, y también mujeres, que luego han corrido la voz sobre la ubicación de esta especie de 'oráculo' de su especialidad, la psicología clínica de adultos, entre amigos y conocidos atrapados en la crisis económica y el desempleo.

¿Crecen las consultas en los gabinetes de psicología como consecuencia de la actual crisis?

Diría que sí, aunque la crisis económica nos afecta a todos, han aumentado los casos de personas en situación de desempleo que presentan algún tipo de trastorno psicológico, ya que su situación los hace más vulnerables a padecerlos.

¿Recomienda la farmacología como tratamiento?

Por su puesto, si. ¿Por qué no ayudarnos de instrumentos testados clínicamente y probados en su eficacia? Ahora bien, la intervención farmacológica debe ir precedida por un buen análisis físico y psicológico, y por supuesto, “siempre acompañado de psicoterapia”. Debe ser una intervención controlada por el médico y el psicólogo. Este tipo de intervenciones pueden mostrar algún inconveniente si sólo se sustenta en el apoyo farmacológico.

¿Incrementa la crisis económica los casos de acoso laboral? 

Ante una situación prolongada de incertidumbre y estrés, como la actual crisis económica, todos los índices psicológicos se disparan. Y esto se manifiesta también en las relaciones socio-laborales, incrementando los casos de mobbing. Los recortes de plantilla y una mala organización del trabajo, son un “caldo de cultivo” para situaciones de estrés y conductas de acoso. Según destaca Alfonso Rodríguez, psicólogo de la Federación de Servicios Públicos del sindicato UGT, existe la “paradoja” de que en el sector público, sobre todo en los ámbitos relacionados con la Educación y la Sanidad, es donde más situaciones de este tipo se registran.

¿Entonces, significa esto que otros tipos de acoso como el de género y el mal trato a niños aumentan por derivación de la crisis económica?

Hace pocas semanas leí en una revista que publica el Colegio de Psicólogos, las declaraciones del Decano del Colegio de Psicólogos de Baleares (Javier Torres), que avisaba de un aumento de la violencia de género en la islas. “Estar en paro no es justificante pero sí un elemento a tener en cuenta”. El aumento de sustancias tóxicas como inhibidoras de la realidad, la depresión y la frustración ante las expectativas de vida, actúan como detonante de la hostilidad hacia uno mismo o sus congéneres. La situación económica condena a seguir viviendo bajo el mismo techo a parejas que desean divorciarse, por no tener posibilidades de crear un nuevo hogar libre de tensiones y hostilidades, y esto puede aumentar las conductas de violencia.

En cuanto al maltrato infantil, en España no tenemos datos que avalen un incremento de los mismos, pero puede deberse a que no se han realizado estudios que nos informen en una u otra dirección. Por otro lado, sí existen datos de Estados Unidos sobre el aumento del mal trato a niños y la crisis, que indican que las condiciones de pobreza y/o estrés aumentan los casos de traumatismos craneoencefálicos. Por lo que es lógico pensar que los factores culturales y una prolongada exposición al estrés puedan contribuir al aumento de este tipo de violencia.

¿Acusa el sexo la crisis?

Por su puesto, la preocupación y la presión provocan un estrés mantenido que impide un deseo sexual saludable. Como muy bien describe Robert M. Sapolsky en su fantástico libro, “Por qué las cebras no tienen úlcera”."... lo que realmente queremos saber es por qué, cuando estamos estresados, el ciclo menstrual se vuelve irregular, es más difícil alcanzar una erección y perdemos el interés por el sexo".

Es decir cuando la gente está preocupada por su vida, cuando hay problemas de trabajo, vivienda, deudas, etcétera, es perfectamente normal que no se preste atención al sexo y generar problemas de pareja. Hay razones psicofisiológicas para ello.

¿Y qué podemos hacer…?

En primer lugar hay que tratar de despertar el deseo, hay que salir a buscarlo. Resultar atractivo a tu pareja, recuperar conductas del cortejo, mandar sms subidos de tono, buscar lugares nuevos para mantener contacto sexual, leer libros eróticos. En definitiva, procurar nuevas conductas que propicien el sexo.

Pero cuidado: no hay que forzarlo. Cuando así lo hacemos no funciona. Pero un error de igual calibre es no hacer nada. Así el deseo no vuelve. Hay que pensar en el sexo y en lo que significa de comunicación y placer. Según el psicólogo y sexólogo Andrés López de la Llave (director del proyecto de divulgación y educación sexual de la UNED), “la ansiedad es el origen del 90% de los problemas y dificultades sexuales humanas”

Además es un fantástico antídoto contra el desanimo y el mal humor, un maravilloso revitalizador físico y optimizador mental.

¿Si el entorno es tan hostil y la crisis nos afecta de forma tan compleja, que nos recomienda usted?

En primer lugar habría que tener en cuenta lo que señalamos los psicólogos como la interpretación de la realidad: la intensidad de la respuesta de estrés o mal estar, no sólo depende del estímulo estresante o de la personalidad del individuo, (que también...) depende además, de las estrategias que adopte la persona para afrontar el estímulo ansiógeno. Es decir que la mayoría de las veces los problemas surgen en mayor medida de cómo los interpretamos y de las estrategias que llevamos a cabo para modificarlos.

En segundo lugar, según estudios recientes, se revela que "la mayor diferencia entre quienes se declaran más felices y los menos felices es su vivencia de las relaciones personales". Con lo que se destaca que el apoyo social (la familia, conocer gente nueva, mostrar y recibir afecto, tener alguien con quien compartir las dudas y problemas, ser escuchado...) es un elemento crucial y determinante para la felicidad.

En tercer lugar, la investigación científica ha demostrado que la risa es capaz de reducir el estrés y la ansiedad y mejorar así la calidad de vida y la salud, permite liberar tensiones y disipar preocupaciones. El humor es una de las maneras más fáciles, rápidas, seguras, económicas, y socialmente aceptables de generar una sensación positiva. Produce una sensación de placer y bienestar que en sus versiones más intensas se ha comparado con el sexo.

También sabemos, que es muy contagiosa…a través de su expresión: la risa. Y que fomenta el refuerzo social mediante la cohesión interpersonal. Además motiva y está asociada al juego (se acuerda de los niños…) Por eso recomiendo que hagan uso frecuente de esta herramienta para reducir aquellos momentos difíciles que nos generan tanta desazón y malestar emocional.

Además les dejo con algunas consideraciones que los que saben nos recomiendan...

La felicidad no es un estado, es una actitud. Póngase el objetivo de ser feliz. Crea en sus posibilidades. Acepte las cosas que no puede cambiar y luche por las que usted puede modificar. Busque actividades que le diviertan y disfrute del tiempo libre cuanto pueda. Cultive el sentido del humor (se aprende). Apóyese en su familia y amigos para comunicar sus miedos y pesares. Y por último ayude a otros en la medida de sus posibilidades (es muy satisfactorio recibir de los demás el ánimo que nosotros ofrecemos).

¿Tiene límite la esperanza de vida? / Miguel Artime

El transhumanismo es un concepto filosófico cada vez más en boga. Sus defensores creen que las nuevas ciencias y tecnologías se aplicarán en la mejora de las capacidades físicas y mentales de los humanos, ayudándonos a vencer los aspectos más indeseables de nuestra frágil condición, como son: la enfermedad, el sufrimiento, el envejecimiento y, finalmente, la muerte.

Algunos de sus gurús, como Ray Kurzweil, creen que durante las próximas décadas el término "esperanza de vida" pasará a ser del todo irrelevante, puesto que para entonces, los avances médicos y la nanotecnología nos permitirán cambiar "el miembro averiado" por uno nuevo, y seguir viviendo jóvenes eternamente.

Sin embargo, algunos somos escépticos respecto a la inmediatez de alcanzar dicho logro. Los gurús suelen pecar de exceso de optimismo demasiado a menudo. De lo que no cabe duda, porque es constatable y comprobable, es que la esperanza de vida en el siglo XX ha experimentado un boom de dimensiones sorprendentes. De hecho, esta cifra prácticamente se ha doblado en los países avanzados.

Durante la primera mitad del siglo XX la mejora se debió a los avances en pediatría, que lograron una mejora espectacular en la lucha contra la mortalidad infantil. En cambio, durante la segunda mitad del siglo XX, la mejora en la esperanza de vida vino provocada por las mejoras en gerontología y la prolongación de la así llamada "tercera edad".

Hoy en día, ya no es noticia que una persona supere los 100, e incluso los 110 años. Por poner un ejemplo, en Suiza durante la década de 1990, un total de 413 personas superaron los 110 años. Apenas una década después, en la del año 2000, los ancianos que alcanzaron o superaron las 11 décadas fueron 796. ¡Prácticamente el doble!

Y sin embargo, hay un fenómeno que parece constatar que existe cierto dato que no ha cambiado a lo largo de la últimas décadas. Y es que todo parece indicar que existe un "límite" natural para la edad alcanzada por un humano, y esa cifra es la de 114 años. Superar ese punto, aunque no resulta imposible, es desde el punto de vista estadístico toda una heroicidad.

El año pasado, en junio de 2011, una anciana profesora de la escuela de Georgia (EE.UU.) llamada Beese Cooper, se convirtió en la persona más longeva del mundo. Por aquel entonces tenía 114 años, y sustituyó a otra mujer brasileña llamada María Gomes Valentim, que tenía 114 años en el momento de su muerte.

Cooper sigue viva, y si sigue viva al llegar el próximo 26 de agosto, cumplirá los 116 años. Toda una rareza, si tenemos en cuenta que ocho de los últimos nueve "abuelos del mundo" fallecieron a la edad de 114. Solo uno alcanzó los 115, la misma edad que ahora mismo tiene Beese Cooper.

Sorprende verdaderamente lo consistente que resulta este límite y el número de personas que alcanzan esta edad en los países desarrollados. Hasta el momento, en los registros de un grupo de investigación en gerontología estadounidense especializado en "supercentenarios", el número de personas que superan los 115 y cuya edad es verificable mediante documentos, ha permanecido estable en solo siete personas en aquel país.

Como curiosidad, la persona más longeva de la que se tiene constancia fue una mujer francesa llamada Jeanne Calment, que murió en 1997 a la edad de 122 años.

A este fenónemo se le conoce como "rectangularización de la curva de mortalidad". Para ilustrarlo veamos lo que sucede en Japón. En 1990, en Japón había unas 3.000 personas que superaban el centenario, siendo entonces la más anciana una mujer de 114 años de edad. Veinte años después, la cifra de personas que superaron los 100 años en Japón ascendió espectacularmente a 44.000, pero el más anciano en ese momento tenía exactamente 114 años.

¿De verdad venimos programados para "la desconexión" cuando se alcanza esa barrera? Para algunos expertos, el límite en 114 es símplemente un artefacto estadístico. Steve Austad, de la Universidad de Texas, cree que a medida que los ancianos que se beneficiaron de los avances en nutrición y medicina del siglo XX vayan superando el centenario, dicho límite saltará por los aires.

De hecho, está tan convencido que bromeó con su colega gerontólogo S. Jay Olshansky, apostando 500 millones de dólares a que alguien nacido en el año 2000 cumplirá los 150 años. Creemos que ninguno de los dos llegará a ver quién ganó la apuesta.

Olshansky es más escéptico, y opina que ni siquiera descubriendo la cura contra el cáncer o las enfermedades cardíacas servirá de mucho para extender la esperanza máxima de vida en humanos. En su opinión, simplemente existen demasiados riesgos acechando a un anciano de 115 años. Cree que el "culpable" de que estas extraordinarias personas alcanzaran una edad tan avanzada son sus "rarísimos" genes y no simplemente un buen estado de salud. De hecho, la anteriormente citada francesa Calment, por ejemplo, fumó hasta los 96 años.

En su opinión, para superar dicho punto, hará falta un gran logro tecnológico, tal vez en el campo de la genética, capaz de ralentizar el proceso de envejecimiento.

¿Hay esperanzas de que dicho descubrimiento se alcance pronto? Los científicos no se atreven a contestar, pero tal vez entre nosotros viva ya el verdadero hombre bicentenario.

El test de sangre en heces, tan eficaz como la colonoscopia para detectar el cáncer colorrectal

Investigadores del Hopital Universitario de Canarias en Tenerife y el Hospital Clínic de Barcelona han demostrado que el test de sangre oculta en heces es igual de eficaz que la colonoscopia a la hora de detectar precozmente el cáncer colorrectal, al tiempo que ofrece unas ventajas adicionales ya que no es invasivo y es "mucho más barato".

   Así se desprende de los primeros resultados de un estudio con 60.000 individuos que publica en su último número la prestigiosa revista 'The New England Journal of Medicine', con el que se pretendía comparar la eficacia de ambas pruebas para el diagnóstico de este tumor, que causará este año unas 14.000 muertes en España.
   "Esto son unos 275 fallecimientos por semana", según ha reconocido el jefe del Servicio Digestivo del Complejo Hospitalario de Canarias y uno de los autores del estudio, Enrique Quintero.
   Además, en 2012 se detectarán unos 30.000 nuevos casos, unos 600 por semana, de los que "hasta un 90 por ciento se podrían curar con una detección temprana".
   El estudio, financiado conjuntamente por la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc) y el Instituto de Salud Carlos III, incluyó a 60.000 individuos sanos de entre 50 y 69 años pertenecientes a ocho comunidades españolas (Aragón, Canarias, Cataluña, Galicia, Madrid, Murcia, País Vasco y Comunidad Valenciana).
   De forma aleatoria, fueron divididos en dos grupos a los que se les ofreció la posibilidad de someterse bien a una colonoscopia bien a un test de sangre oculta en heces, que se puede realizar en el próximo domicilio y, de salir positivo, requiere una colonoscopia para confirmar los resultados.
   El grado de aceptación fue mayor en el caso del test en sangre (34% acudieron a hacérsela, frente al 25% que fueron invitados a someterse a la colonoscopia). Además, cuando se ofreció la posibilidad de cambiar, 1.600 participantes del grupo de la colonoscopia se pasaron al test en sangre, un proceso que a la inversa sólo eligieron 100 individuos.
   Una vez realizadas las pruebas, los resultados revelaron como, en ambos casos, el número de cánceres detectados fue similar (33 con colonoscopia y 30 con test en sangre), el 85 por ciento en fases iniciales.  
   Asimismo, con la colonoscopia se detectaron unos 500 pólipos --tumor benigno que se puede extirpar en la misma colonoscopia y que puede derivar en cáncer--, el doble que con el test de sangre en heces.
   No obstante, y aunque el director del Instituto de Enfermedades Digestivas del Hospital Clínic y codirector del estudio, Antoni Castells, ha reconocido que "con los test de sangre se puede pasar algún pólipo", asegura que "si se realizan cada dos años, se puede detectar en la siguiente exploración".
   Además, según ha añadido, "dado que se trata de un tumor con un crecimiento muy lento --tarda unos 10 años en desarrollarse--, la demora de dos años no importa", de modo que no afecta al pronóstico del cáncer.
   "Por cada 10 colonoscopias realizadas detectamos un caso de cáncer, de ahí que el test de sangre oculta en heces lo que permite es seleccionar a quienes deben hacerse esta prueba", ya que, según explica Castells, "al ser invasiva es menos tolerada por los ciudadanos, al tiempo que puede acarrear complicaciones como perforaciones o sangrados".
   De igual modo, con el test de sangre en heces se consigue un "importante ahorro" ya que, mientras que la colonoscopia cuesta entre 150 y 180 euros, el test apenas cuesta dos euros.
   En este sentido, ambos expertos han reivindicado la necesidad de que en España se implante un programa general de cribado o detección precoz del cáncer colorrectal, a través de este test y en personas de más de 50 años, algo que "apenas costaría 22 millones de euros", frente a los 900 millones que cuesta tratar los cánceres avanzados que se producen en España, advierte Quintero.
   Actualmente, en España sólo hay nueve comunidades con programas de cribado (Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Canarias, País Vasco, Cantabria, Extremadura, Castilla y León y La Rioja), pero los criterios de inclusión no son homogéneos.
   Además, la participación es baja, sobre todo en comparación con la que actualmente tienen los programas de detección precoz del cáncer de mama --participan el 85 por ciento de las mujeres incluidas en los mismos-- pese a que "son más coste-eficaces que estos", según Castells.
   "Hay barreras sociales, falta información, dar a conocer que es un cáncer que si se detecta se puede curar", admite este experto, que apuesta primero por "conseguir que se pongan en marcha estos programas de cribado a nivel nacional y, posteriormente, pedir un esfuerzo a la población para conseguir tasas de cobertura similares a las del cáncer de mama".

jueves, 23 de febrero de 2012

Describen los ritmos cardiacos que conducen a la muerte súbita

La muerte cardiaca súbita -la parada catastrófica e inesperada del corazón- tiene más probabilidades de ocurrir temprano por la mañana, o bien entrada la noche. En un informe publicado en la revista 'Nature', un consorcio internacional de investigadores de diferentes centros -entre los que se encuentran la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, y el Colegio Baylor de Medicina (CBM)- ha explicado la relación molecular entre el reloj circadiano y los ritmos cardiacos mortales que conducen a la muerte súbita. 

   La descripción comienza con un controlador del reloj circadiano - un factor 15 similar a Krüppel (Klf15)- que ha sido el objetivo, a largo plazo, del laboratorio del doctor Mukesh Jain, de la Case Western, según explica el doctor Xander Wehrens, profesor de Fisiología y Biofísica Molecular y Cardiología en el CBM. Klf15, a su vez, controla el nivel de una proteína (KChIP2),  que interactúa con el canal de potasio -que afecta a la forma en que el potasio fluye hacia el exterior de las células del músculo cardíaco, llamadas miocitos cardíacos.
   Debido a que el nivel de esta proteína KChIP2 fluctúa durante el ciclo circadiano diario, puede cambiar el tamaño de la corriente de potasio en los miocitos cardíacos -los cambios en esta subunidad Klf15 pueden afectar a la corriente de potasio que regula la repolarización del miocito cardíaco. En general, este proceso puede acortar o alargar el tiempo en el que el músculo del corazón tiene que vaciar la cámara de bombeo cardiaco (ventrículo). Este intervalo de tiempo para la repolarización es crítico, demasiado o muy poco tiempo, puede causar ritmos cardíacos anormales, llamados arritmias. A medida que el corazón pierde la regularidad de los latidos, éste no puede bombear sangre eficientemente.
   Los estudios sobre ratones que carecían de Klf15, y ratones con un cambio genético que les hizo tener más Klf15 de lo normal, aumentó el riesgo de arritmias mortales. Según Wehrens, "este el primer ejemplo de un mecanismo molecular para el cambio circadiano en la susceptibilidad a las arritmias cardíacas. Con escaso, o demasiado Klf15, los ratones experimentaban un riesgo para el desarrollo de arritmias".
   Debido a que Klf15 está regulado por el reloj circadiano, la tasa de flujo a través del canal de potasio sube y baja y, si se estropea, puede dar lugar a un cambio que produce uno de los dos problemas cardíacos conocidos vinculados a la muerte súbita -el síndrome QT largo o el síndrome QT corto (QT se refiere a un intervalo de medida a partir de un electrocardiograma o ECG, que corresponde al tiempo de recuperación eléctrica del corazón).

Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere tratamiento

Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere de tratamiento, si bien menos del cuatro por ciento sigue una terapia hormonal, según han expuesto este miércoles diversos especialistas reunidos en el 'II Curso de Climaterio y Menopausia', que se ha celebrado en Granada, en el que han detallado que alrededor de un millón y medio de andaluzas tiene más de 50 años, la edad en la que suele aparecer la menopausia.

   El coordinador de este curso, Nicolás Mendoza, quien además es miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), ha recordado que con la menopausia "llegan trastornos y patologías asociadas, como la osteoporosis, problemas cardiovasculares, incontinencia urinaria o sofocos".
   De hecho, ha recalcado que una de cada cuatro mujeres necesita ayuda terapéutica para afrontar esta etapa con calidad de vida y tratar todos los problemas de salud asociados al climaterio, aunque ha apuntado a la "falta de información" como la principal causa de que "sólo un cuatro por ciento de estas mujeres siga una terapia hormonal".
   Ha sostenido que la terapia hormonal alivia los síntomas vasomotores y favorece una acción preventiva de la osteoporosis. "Es importante trasladar a las pacientes las opciones terapéuticas de las que disponen para garantizarles una buena calidad de vida, y para ello es fundamental la coordinación entre ginecólogos, endocrinos, urólogos y médicos de atención primaria para que la mujer reciba una atención integral durante el climaterio", ha ahondado.
   Por su parte, el presidente de la AEEM, el doctor Rafael Sánchez Borrego, se ha referido a la necesidad de actualizar varios protocolos de tratamiento en la atención sanitaria que recibe la mujer "para que podamos aplicarlos de manera individualizada a cada paciente".
   Se trata, ha prosguido, "de fomentar la coordinación y formación de los especialistas implicados en el tratamiento de los posibles trastornos que pueden presentarse en la mujer madura y promover el conocimiento de la mujer en esa etapa de su vida".
   Según la AEEM, la creencia de que las terapias hormonales son perjudiciales para la salud ha sido la razón fundamental por la que sólo el cuatro por ciento% de las mujeres españolas opte por comenzar un tratamiento, si bien estos expertos insisten en que aplicándose en la dosis adecuada, el tiempo necesario y bajo control médico, no existe ningún problema.
   "En cualquier caso, debemos cubrir las necesidades de la mujer en cada momento y etapa del climaterio, reevaluando sus necesidades de forma conjunta con cada paciente y enfocando cualquier acción a aportar bienestar a su vida", ha señalado al respecto.
   Para llegar a la madurez con calidad de vida, los especialistas destacan también la importancia de poner en práctica la medicina preventiva.
   "Desde el momento en que la mujer empieza a tener desarreglos menstruales debe continuar con los hábitos de vida saludables recomendados para cualquier otra persona o adoptarlos si no los tenía anteriormente. Así, se debe realizar ejercicio físico de forma continuada, dejar hábitos como fumar o el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio", ha concluido.

La endometriosis aumenta el riesgo de desarrollar tres tipos de cáncer de ovario

Las mujeres con endometriosis tienen un riesgo significativamente mayor de padecer hasta tres tipos específicos de cáncer de ovario --el de células claras, el endometrioide y el seroso de bajo grado--, según un estudio de la University of Southern California, en Los Ángeles, que publica en su último número la revista 'The Lancet Oncology'.

   Aunque varios estudios habían sugerido que la endometriosis, trastorno ginecológico que afecta a aproximadamente al 10 por ciento de las mujeres en edad reproductiva, podría estar asociado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario epitelial (el más frecuente y mortal de estos tumores), esta investigación ha confirmado su relación con otros subtipos específicos.
   El hallazgo se basó en un análisis combinado de 13 estudios con datos de más de 23.000 mujeres, de las que 7.911 desarrollaron un cáncer de ovario invasivo y otras 1.907 tumores periféricos.
   Tras analizar estos datos, los investigadores estimaron que la endometriosis está relacionada con una probabilidad tres veces superior de desarrollar cánceres de células claras de ovario, y se asocia con un el doble de riesgo de desarrollar tumores endometrioides.
   Asimismo, el estudio también ha revelado por primera vez una asociación entre la endometriosis y el subtipo seroso de bajo grado, que se traduce en aumento del riesgo de más del doble en aquellas mujeres con antecedentes familiares de esta enfermedad ginecológica.
   En cambio, añaden las autoras, no se encontró ninguna relación entre la endometriosis y otros tumores ováricos, como los serosos de alto grado, el mucinoso, el seroso 'borderline', o los mucinosos 'borderline'.
   "Este hallazgo podría conllevar una mejor identificación de las mujeres con mayor riesgo de cáncer de ovario, y podría servir de base para controlar un incremento de casos, permitiendo una mejor individualización de la prevención y la detección precoz", ha explicado Celeste Leigh Pearce, autora principal del estudio.
   No obstante, esta experta y su equipo reconocen que, pese a esta asociación, la mayoría de las mujeres con endometriosis no desarrollan cáncer de ovario.

El miedo a quedarse en paro acaba afectando negativamente al rendimiento de los trabajadores

Una investigación de la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia muestra como la inseguridad laboral y el temor de muchos trabajadores por quedarse sin empleo acaba afectando negativamente a su rendimiento profesional, ya que genera insatisfacción y falta de compromiso en su trabajo.

   Así se desprende de los resultados publicados en la última edición de la revista 'The Spanish Journal of Psychology', que también revelan que las consecuencias de dicha inseguridad son distintas según el grupo ocupacional al que se pertenezca.
   La investigación se basó en una encuesta a 321 trabajadores, de los que el 51,4 por ciento trabajaba en hospitales, el 25,7 por ciento desempeñaba labores en supermercados y compañías de distribución comercial y el 22,9 por ciento eran empleados de empresas de trabajo temporal (ETTs).
   La edad media de los encuestados fue de 32 años y, de ellos, el 66 por ciento disponía un contrato permanente y sólo el 34 por ciento tenían otros contratos, por ejemplo, temporales.
   De este modo, observaron que la sensación de que se va a perder el puesto de trabajo empeora los niveles de satisfacción sobre otros aspectos de la vida, como la familia, la salud, la situación económica y el balance entre trabajo y tiempo libre.
   Además, y según explica Amparo Caballer, coautora del estudio, en declaraciones al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), recogidas por Europa Press, a medida que aumenta el temor al desempleo, mayor es el nivel de inseguridad laboral. "Las personas están menos satisfechas con su vida personal, laboral, familiar y están menos comprometidas con su trabajo".
   En el estudio, Caballer y su equipo también consiguieron distinguir tres grupos de trabajadores a los que denominaron de 'cuello azul', de 'cuello blanco' y 'profesionales'.
   En el primer grupo se enmarcan las personas con un puesto que no necesita una alta cualificación, como reponedores de supermercado o celadores de hospital; al segundo grupo pertenecen los trabajadores de oficina, administrativos, dependientes y cajeros de supermercado; y el grupo de los 'profesionales' lo componen médicos, ingenieros y enfermeras.
   De este modo, observaron que cuando existe incertidumbre sobre el empleo, los trabajadores de cuello azul "tienen menos satisfacción vital y rinden menos y peor que el resto de los grupos estudiados", explica Caballer.
   Por su parte, ante la inestabilidad, los trabajadores de cuello blanco son los que muestran más insatisfacción laboral.
   A la vista de los resultados del estudio, los autores concluyen que "no todos los empleados reaccionan a la inseguridad de la misma forma". Algunos grupos son más propensos a reaccionar de más negativamente a la percepción de inseguridad en el empleo, de ahí que aconsejen no tratar el problema de la misma manera en los diferentes grupos de una empresa.

Investigadores españoles hallan biomarcadores claves para controlar el Chagas

Científicos de la Red de Investigación en Enfermedades Tropicales (RICET) del Instituto de Salud Carlos III han descubierto biomarcadores claves para controlar la Enfermedad de Chagas. En concreto, permiten averiguar si el tratamiento está funcionando y detectar posibles recaídas. Los hallazgos han sido publicados en las revistas científicas 'BMC Infectious Diseases' y 'Clinical and Vaccine Inmunology'.

   La enfermedad de Chagas afecta a más de 10 millones de personas en todo el mundo y a cerca de 30.000 en España, donde han aumentado los casos en las últimas décadas por la llegada de inmigrantes procedentes de áreas endémicas, pues las mujeres gestantes de estas poblaciones son la principal fuente de su posible transmisión.
    Esta patología tiene una primera fase aguda, con síntomas similares a los de una gripe. Si el Chagas no se trata en esta primera fase, los pacientes pasan durante 20 ó 30 años por una fase crónica indeterminada, en la que entre el 20 y el 30 por ciento de los pacientes desarrollan alteraciones cardiacas; un 10 por ciento problemas digestivos o ambas y, en menor porcentaje, una forma neurológica. En la fase indeterminada, el parásito se reproduce y causa daños en el organismo.
    Hasta ahora no existían marcadores que indicaran cómo estaban siendo afectados los tejidos durante los 20 a 30 años en los que la enfermedad es asintomática. Tampoco se podía saber cómo evolucionaba el Chagas, ya que la velocidad a la que progresa depende de la capacidad de respuesta del sistema inmunológico de cada persona frente a la actividad del parásito.
   Cuando se diagnostica Chagas a un paciente, el primer problema que se le plantea al médico es si tratarlo o no tratarlo, porque no saben hasta qué grado está afectada por la enfermedad. Además tampoco se sabe si los tejidos de la persona están siendo afectados o el parásito se encuentra latente, pero si causar daños.
   Los fármacos para el Chagas son tóxicos --producen hipersensibilidades y alergias, entre otros problemas-- y hasta ahora tampoco existían marcadores que pudieran indicar al médico qué hacer en cada caso concreto.
   Además, una vez puesto el tratamiento, tampoco existían marcadores para que los médicos conocieran si el tratamiento estaba resultando eficaz o no. La serología, o prueba que permite comprobar la presencia de anticuerpos específicos de Chagas en sangre, tarda en cambiar y no se modifica por estar recibiendo tratamiento. Esto significa que los afectados de Chagas hasta ahora podían estar recibiendo tratamientos durante años sin que el médico supiera si se estaban curando o no.
   Otro de los aspectos desconocidos hasta ahora por los médicos era si los pacientes realmente tomaban la medicación. Los indicadores descubiertos han hecho aflorar casos en que no se estaba realizando el cumplimiento terapéutico.
   Los investigadores de la RICET han hallado unos biomarcadores que permiten identificar la caída de anticuerpos cuando el tratamiento está o no resultando eficaz. Con este sistema saben, primero si está tomando o no el tratamiento y segundo, si está en vía o no de curación. Además, el biomarcador detecta posibles recaídas de la enfermedad.
   Los biomarcadores descubiertos tendrán una fácil aplicación práctica a los pacientes. Bastará una técnica serológica no convencional de sencilla realización y coste no elevado, basada en la determinación del nivel de anticuerpos existente en el suero de los pacientes de Chagas. Para ello será necesaria la participación de una empresa dispuesta a desarrollar el 'kit' de medición y a distribuirlo en el sistema sanitario español, según destacan desde el Instituto de Salud Carlos III.
   En 1998, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fijo 2010 como año para la eliminación de la transmisión de Chagas. Sin embargo, según el doctor Agustín Benito Llanes, coordinador de la RICET y director del Centro Nacional de Medicina Tropical --dependientes del Instituto de Salud Carlos III--, "esto no se ha producido entre otras cosas por una falta de inversión económica".
   "Es necesario invertir en I+D de la enfermedad de Chagas, no solo en los países endémicos sino también en España, porque suponen muchos pacientes y una sobrecarga para el sistema sanitario. Haciendo un tratamiento adecuado, correctamente seguido y aplicado solo a quien lo necesita, entre 5.000 y 10.000 personas se evitarán por ejemplo tener alteraciones cardíacas que van a terminar necesitando entre otras cosas más de 1.000 marcapasos", concluye.

Una fuerte "barrera" intestinal podría prevenir el cáncer en el resto del cuerpo

Un equipo de investigadores, de la Universidad Thomas Jefferson, ha observado que el silenciamiento de los receptores hormonales debilita la barrera intestinal, haciendo que el cuerpo sea más susceptible al cáncer. El estudio sugiere que la permeabilidad intestinal puede ser la raíz de algunos tipos de cáncer, que se forman en el resto del cuerpo, según han publicado los expertos en 'PLoS ONE'.

   Parece ser que el receptor de la hormona guanilato ciclasa C (GC-C) -un supresor de tumores, identificado previamente, que se encuentra en el tracto intestinal- desempeña un papel clave en el fortalecimiento de la barrera intestinal, que ayuda a separar el intestino del resto del cuerpo y, posiblemente, mantiene a raya el cáncer. Sin el receptor, la barrera se debilita.
   El equipo, dirigido por el doctor Scott Waldman, director del Departamento de Farmacología y Terapéutica Experimental en Jefferson, y director del Programa de Cáncer Gastrointestinal en el Centro Kimmel del Cáncer, descubrió, en un estudio pre-clínico, que el silenciamiento de la GC-C en ratones comprometía la integridad de la barrera intestinal.
   Este silenciamiento permitió que se produjera la inflamación, y que los agentes causantes del cáncer se filtraran hacia el cuerpo, dañando el ADN y favoreciendo la formación de cáncer fuera del intestino, incluyendo el hígado, el pulmón y los ganglios linfáticos. Por el contrario, la estimulación de la GC-C, en los intestinos de los ratones, reforzó la barrera intestinal, logrando que ésta hiciera frente a estos cambios patológicos.
   Una barrera intestinal debilitada se ha relacionado con muchas enfermedades, como la enfermedad inflamatoria intestinal, el asma y las alergias a los alimentos, pero este estudio ofrece nueva evidencia de que la GC-C juega un papel importante en la integridad del intestino. Su fortalecimiento, afirman los investigadores, podría proteger a las personas contra la inflamación y el cáncer en el resto del cuerpo.
"Si la barrera intestinal se rompe, se convierte en un portal para que elementos del mundo exterior se filtren en el interior", explica Waldman, "cuando estos mundos chocan, pueden ocasionarse muchas enfermedades, como la inflamación y el cáncer". El doctor Waldman y su  equipo ya habían demostrado, previamente, el  papel de la GC-C como supresor tumoral, y como marcador biológico para revelar metástasis ocultas en los ganglios linfáticos.
Un nuevo medicamento que contiene GC-C está a punto de salir al mercado, sin embargo, su propósito será el de tratar el estreñimiento. Este estudio ayudará a preparar el terreno, según Waldman, a futuros estudios pre-clínicos y clínicos que investiguen otras capacidades del GC-C en los seres humanos, incluida la prevención y el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal, y el cáncer.

La mujer, más propensa al ataque cardíaco sin dolor en el pecho

Las mujeres, especialmente las jóvenes, son más propensas que los hombres a acudir a los hospitales sin dolor o malestar en el pecho tras sufrir un ataque cardíaco, y también tienen más probabilidad de morir por esta dolencia que los hombres de su misma edad, según un estudio estadounidense.

La falta de síntomas puede ser resultado de una atención médica tardía y de diferencias en el tratamiento, dijeron los investigadores, cuyos hallazgos fueron publicados en el Journal of the American Medical Association.
"Es posible que ni siquiera sepan que están sufriendo un ataque cardíaco", declaró John Canto, de la Watson Clinic en Lakeland (Florida), y quien trabajó en el trabajo.
El investigador destacó que aunque los resultados están basados en un estudio de más de un millón de pacientes que sufrieron ataques de corazón, éstos aún son preliminares.
Sin embargo, agregó que desafían la noción de que el malestar y el dolor en el pecho deberían ser considerados los "síntomas clave" para todos los pacientes con ataques cardíacos.
"Si nuestros resultados de hecho son ciertos, yo argumentaría que en lugar del mensaje que apunta a que el síntoma agrupa todos los casos, consideremos ese mensaje para decir también que las mujeres menores de 55 años tienen mayor riesgo de presentar síntomas atípicos", dijo.
Tales "síntomas atípicos" pueden incluir problemas para respirar o dolor en zonas como la mandíbula, el cuello, los brazos, la espalda y el estómago.
Canto y sus colegas analizaron antecedentes médicos en una base de datos nacional de pacientes con ataques cardíacos entre 1994 y 2006, incluyendo alrededor de 1,1 millones de personas tratadas en cerca de 2.000 hospitales.
Los investigadores hallaron que el 31 por ciento de los pacientes hombres y el 42 por ciento de las mujeres no presentó dolor o malestar en el pecho.
La probabilidad de esta clase de "síntomas atípicos" difiere más entre mujeres y hombres jóvenes, dijeron los investigadores.
Las mujeres también tienden a ser mayores que los hombres cuando sufren su primer ataque cardíaco. En este estudio, el promedio de diferencia de edad fue de siete años.
Las mujeres menores de 45 años tenían un 30 por ciento más de probabilidad que los hombres de su mismo grupo de edad de sufrir un ataque sin presentar dolor en el pecho. La cifra cayó a un 25 por ciento para edades de entre 45 y 65, y la diferencia desapareció después de los 75 años.
Un patrón similar fue visto en la probabilidad de muerte por ataque cardíaco, aunque con diferencias menores entre los géneros.
Al menos una parte de aquella diferencia podría deberse a la falta de acción de pacientes y doctores cuando los síntomas son inusuales, dijo Patrick O''Malley, internista del Uniformed Services University of the Health Sciences en Bethesda, Maryland.
"No tendemos a pensar en un ataque al corazón en mujeres jóvenes si no presentan dolor en el pecho (...) y por lo tanto no somos tan agresivos. Eso retrasa el tratamiento", dijo el médico, quien no participó en el estudio.

Los bebés de las madres que toman cafeína pueden padecer insomnio e irritabilidad

Los bebés no son capaces de metabolizar y eliminar la cafeína como un adulto, por lo que la ingesta de esta sustancia por parte de la madre que amamanta a su hijo puede provocar que experimente síntomas como insomnio e irritabilidad, según la publicación 'Caffeine Research'.

"Normalmente una madre, especialmente si está amamantando, debe limitar su consumo de cafeína", advierte la doctora Ruth Lawrence, del Departamento de Pediatría de la Universidad Rochester School de Estados Unidos, quien insiste en que, después de dar a luz, las madres "deberían consumir todo tipo de alimentos pero con moderación".
El bebé que es amamantado por la madre, que consume cafeína mediante la ingesta de café, té, chocolate, bebidas deportivas y ciertos medicamentos, acumula esta sustancia en su organismo, por lo que se produce este tipo de reacciones.

Cuatro tazas diarias de café mejora el rendimiento cognitivo

Cuatro tazas diarias de café o el equivalente a 400 miligramos de cafeína aumenta la velocidad de respuesta, la precisión, y hace que la persona cometa menos errores, afirma Ana Adán, profesora del Instituto de Investigación en Cerebro, Cognición y Conducta de la Universidad de Barcelona, quien asegura que su ingesta también previene la aparición del Alzheimer.

   La experta ha realizado estas afirmaciones después de realizar un trabajo, impulsado por el Centro de Información Café y salud (CICLOS), consistente en la revisión de los estudios científicos más relevantes sobre esta materia.
   Así, explica que la cafeína ayuda a vencer la somnolencia y a mejorar el rendimiento cognitivo, especialmente cuando la persona está fatigada o tiene falta de sueño. En sus palabras, la persona que ingiere esta sustancia procesa mejor la información y mejora su ánimo subjetivo. En definitiva, se siente "más eficiente, vigoroso y motivados por el trabajo", precisa.
   No obstante, recuerda que para mantener un "buen estado de alerta" es "imprescindible" haber dormido las horas necesarias, "pero cuando este descanso no se produce, ciertas sustancias como la cafeína, pueden ayudar a mejorar el estado de vigilia siempre y cuando se utilice de forma responsable".
   En este sentido, asegura que 400 miligramos de cafeína es "una dosis responsable que no genera riesgos para la salud" y que su ingesta está indicada para apnea prematura, somnolencia, fatiga y agotamiento.
   La investigadora subraya las propiedades antioxidantes de la cafeína "que neutralizan a los radicales libres" y que, por tanto, actúan contra el envejecimiento, el cáncer de faringe y esófago, y la demencia. No obstante, puntualiza que este fenómeno se produce "si alguien tiene el hábito, pero que si se tienen los síntomas no vas a obtener beneficios".
   En contraposición, Adán advierte de que una dosis superior a 400 miligramos es una "cantidad abusiva" y que, en personas de riesgo, puede provocar taquicardias o insomnio, y empeora el tiempo y la calidad del sueño.
   Asimismo, su consumo está contraindicado en mujeres embarazadas, que no pueden excederse de los 600 miligramos, "ya que aumenta el riesgo de aborto". Tampoco, en personas que padezcan alteraciones cardiovasculares o gastrointestinales, insomnio, insuficiencia hepática o trastornos de ansiedad. Su ingesta tampoco está recomendada en niños menores de 12 años y personas que padezcan insuficiencia renal.
   Por otro lado, Adán reconoce que la combinación ideal es la de cafeína y glucosa, por lo que recomienda la ingesta de esta sustancia con bajas dosis de glucosa --menos de 25 gramos--, especialmente en adultos jóvenes, ya que una ingesta excesiva de azúcar predispone a desarrollar obesidad y síndrome metabólico.
   Además, la ingesta de café supone una hidratación añadida, "fundamental para el correcto rendimiento del cerebro", precisa la experta. "En estados de fatiga, tomar un café, que además de agua contiene cafeína puede ser una buena alternativa y una estrategia eficaz para aumentar el rendimiento", argumenta.
   Por último, esta experta explica que, una vez producida la ingesta de cafeína, a los 30-45 minutos esta sustancia llega a la sangre y se producen las reacciones, que suelen durar entre tres y seis horas. Precisa además que su metabolización y expulsión varía en función de la edad. "La gente mayor tarda más que la joven", concluye.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Presentan nuevo manual de traumatología para la práctica clínica

La Sociedad Española para las Fracturas Osteoporóticas (SEFRAOS) ha publicado un nuevo 'Manual de Traumatología', patrocinado por Servier, con el que pretende dar una visión completa de la especialidad que se realiza actualmente en España. 

Esta guía, que ha sido coordinada por los doctores Javier Granero Xiberta, del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, de Badalona; Rafael Otero Fernández, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; y Luis Peidro Garcés, del Hospital Clínico Universitario de Barcelona, ayuda al clínico en el abordaje diagnóstico y terapéutico diario de los problemas relacionados con esta especialidad.
La intención de los autores, señalan, "ha sido crear un instrumento de utilidad para sus compañeros, que cubra el vacío editorial que existe en este campo". Así, se espera que sea consultado en las guardias y en los servicios asistenciales, tanto por los residentes de Cirugía, Ortopedia y Traumatología (COT) como por otros especialistas interesados en el tema.
Según Granero, el valor principal de este manual es "su gran utilidad, puesto que es lo suficientemente completo para abarcar toda la inmensa variedad de lesiones traumáticas, y lo suficientemente conciso para que sea manejable y útil para muchos otros profesionales médicos aparte de los traumatólogos".
Asimismo, añade que este documento es un libro "para ser utilizado en Urgencias, donde se necesita más soporte informativo para definir la clasificación y la orientación terapéutica de las muchas y diferentes lesiones traumáticas del Aparato Locomotor".

Vacunar contra la gripe a las mujeres embarazadas ayuda a sus bebés

La vacunación de mujeres embarazadas contra el virus de la gripe parece tener un efecto positivo significativo en el peso al nacer de los bebés, según un estudio publicado en el 'Canadian Medical Association Journal'.

   El estudio fue realizado por un equipo de investigadores de Estados Unidos y Bangladesh; del Hospital Infantil del Centro Médico de Cincinnati, la Universidad Johns Hopkins, la Universidad de Emory, el Centro Internacional de Investigaciones sobre Enfermedades Diarreicas y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU.
   El estudio, un ensayo controlado aleatorio de 340 mujeres sanas embarazadas de Bangladesh, en su tercer trimestre, examinó el efecto de inmunización de la vacuna contra la gripe en los bebés nacidos de madres vacunadas.
   Este estudio fue parte del proyecto Mother'sGift, que analiza la seguridad y eficacia de las vacunas contra el neumococo y la gripe en mujeres embarazadas de Bangladesh. Las participantes fueron divididas en dos grupos, uno con 170 mujeres, que recibieron la vacuna contra la gripe, y otro que recibió la vacuna contra el neumococo, como control. Los investigadores compararon el peso de los bebés nacidos en dos períodos, uno en el que hubo circulación de un virus de la gripe y otro con circulación limitada.
   Los investigadores observaron que hubo un menor número de bebés con poco peso para su edad gestacional nacidos de madres en el grupo de la vacuna contra la gripe, cuando el virus estaba circulando -un 25,9% nacieron con bajo peso, en comparación con el 44,8% en el grupo control-.
   Cuando el virus se encontraba latente, la proporción de bebés con bajo peso para su edad gestacional fue similar en ambos grupos. Durante el período de circulación del virus de la gripe, el peso promedio de los bebés al nacer fue de 3 kilos y 178 gramos en el grupo de la vacuna de la gripe, y de 2 kilos y 978 gramos en el grupo control. La tasa de nacimientos prematuros fue también menor en el grupo de la vacuna de la gripe.
   "Hemos observado que la inmunización contra la gripe durante el embarazo tuvo un efecto sustancial en el peso medio al nacer", afirma el doctor Marcos Steinhoff, del Hospital Infantil del Centro Médico de Cincinnati, en Ohio, quien agrega que "los datos sugieren que la prevención de la infección por gripe estacional en las mujeres embarazadas, mediante la vacunación, puede influir en el crecimiento fetal".
   Los autores sugieren que, si otras investigaciones apoyan sus conclusiones, la adición de la vacuna contra la gripe a los programas de vacunación de rutina, durante el embarazo, podría ayudar a los niños a tener un mejor comienzo en la vida, ya que los bebés con bajo peso al nacer tienen más probabilidades de padecer problemas de salud en el futuro.

El farmacéutico puede ayudar a reducir un 50% los errores de prescripción

Los farmacéuticos pueden ayudar a los médicos a reducir hasta en un 50 por ciento los errores de prescripción, según ha demostrado un estudio sobre posibles métodos para evitar errores de prescripción que puedan dañar la salud de los pacientes. Los resultados de este trabajo, realizado en Reino Unido por investigadores británicos y neozelandeses, se publica en 'The Lancet'.

   La investigación, dirigida por el profesor de Cuidados en Atención Primaria de la University of Nottingham Tony Avery, fundador del Programa de Investigación en Seguridad del Paciente del Departamento de Salud de Reino Unido, se basó en pacientes en riesgo en 72 prácticas generales en las que tomaron los fármacos asociados con más frecuencia y consistencia a los errores en la medicación.
   Estas prácticas generales fueron divididas y asignadas para recibir o un 'feedback' por ordenador de los pacientes en riesgo o un 'feedback' por ordenador con respaldo de un farmacéutico, para corregir cualquier error detectado. Tras seis meses de seguimiento, las prácticas generales que recibieron respaldo de farmacéuticos registraron un numero significativamente menor de errores de prescripción.
   Para el profesor Avery, "su estudio ha mostrado una notable reducción de los errores de prescripción a partir de una aproximación que podría, fácilmente, ser extendida a las prácticas generales en Reino Unido".
 "La mayoría de las prácticas generales cuentan ya con el apoyo de un farmacéutico, pero gran parte de su tiempo lo emplean en controlar los costes de la prescripción", explica.
   "Lo que se necesita es que estos farmacéuticos dediquen más tiempo a la seguridad de los pacientes. Con esto no sólo se ayudaría a prevenir los daños innecesarios a los pacientes, podría incluso reducir los costes asociados con el manejo de los errores de prescripción, que algunas veces requieren ingresos hospitalarios", añade.
   El equipo de Avery, compuesto por investigadores de la University of Manchester; la University of Reading; la University of Otago, en Nueva Zelanda, y la University of Edinburgh, estudiaron las prácticas de medicina general en Nottinghamshire, Staffordshire y Cheshire Centro y Este, en Reino Unido.
   En concreto, sus resultados mostraron que los médicos generalistas tenían al menos la mitad de probabilidades de cometer errores en el control de los mayores que tomaban inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés) o diuréticos.
   También eran un 42 por ciento menos propensos a cometer errores a la hora de prescribir fármacos antiinflamatorios no esteroidales a pacientes con un historial de úlcera péptica (incluida la úlcera de estómago) y un 27 por ciento menos de probabilidades de cometer errores en la prescripción de beta-bloqueantes a pacientes con asma.
   "Sabemos que la medicina generalista es consciente de los riesgos de los fármacos que con más frecuencia se asocian con eventos adversos, pero los fallos ocurren y nuestro estudio ha mostrado una forma eficaz de manejarlos. Creemos que existe una necesidad urgente de extender estas intervenciones lideradas por farmacéuticos las prácticas generales en todo el país para evitar errores innecesarios en el futuro", concluye.

Detectan en el aceite recalentado compuestos tóxicos sospechosos de provocar enfermedades

Investigadoras de la Universidad del País Vasco han detectado en el aceite recalentado determinados aldehídos, unos compuestos tóxicos sospechosos de estar detrás de enfermedades neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer. Asimismo, han observado que a temperatura de fritura el aceite de girasol genera más compuestos nocivos que el de oliva. 

  "Se sabía que el aceite a temperatura de fritura emite aldehídos que contaminan la atmósfera y que se pueden inhalar, así que decidimos investigar si estos compuestos todavía permanecen en el aceite después de calentarlo y efectivamente, así es", ha señalado la profesora del departamento de Farmacia y Tecnología de los Alimentos de la UPV y coautora del trabajo, María Dolores Guillén, a la plataforma de investigación SINC.
   La investigación, que publica la revista 'Food Chemistry', ha consistido en calentar a 190 ºC en una freidora industrial tres tipos de aceite: de oliva, girasol y lino. La operación se realizó durante 40 horas (8 horas al día) en los dos primeros y en 20 horas para el caso del aceite lino. Este último no se usa habitualmente para cocinar en occidente, pero se ha seleccionado por su alto contenido en grupos omega 3.
   Hasta ahora estas sustancias tóxicas solo se habían citado en estudios biomédicos, donde se relaciona su existencia en el organismo con diversos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas, como el Alzhéimer y el Párkinson.
   Uno de los principales problemas es que los aldehídos tóxicos, que se generan como consecuencia de la degradación de los ácidos grasos del aceite, se pueden incorporar a los alimentos cocinados. Como son compuestos muy reactivos pueden reaccionar con proteínas, hormonas y enzimas del organismo e impedir su buen funcionamiento.
   "No se trata de alarmar a la población, pero los datos son los que son y hay que tenerlos en cuenta", advierte Guillén, que apunta la necesidad de seguir investigando para establecer unos límites claros sobre la peligrosidad de estos compuestos. "En algunas ocasiones la dosis hace el veneno", recuerda la investigadora.
   El trabajo cuantifica todos los aldehídos, que no todos son nocivos, que aparecen durante la fritura. Además, sus autoras presentan un modelo que permite predecir cómo evolucionará en las mismas condiciones cualquier aceite hipotético del que se conozca su composición inicial de ácidos grasos.
    Entre los tóxicos encontraron los del grupo de los 'oxigenados', 'insaturados', como el 4-hidroxi-[E]-2nonenal. Además, dos de ellos se describen por primera vez en alimentos (4-oxo-[E]-2-decenal y 4-oxo-[E]-2-undecenal).
   En estudios anteriores, según informa el servicio de información y noticias científicas, las mismas investigadoras encontraron que en los aceites sometidos a temperatura de fritura también se forman otras sustancias tóxicas, los alquibencenos (hidrocarburos aromáticos), y concluyeron que el aceite de oliva es el que menos cantidad genera entre los que ellas estudiaron.

Hasta el 7% de los menores pueden sufrir reacciones adversas por errores en su medicación

Entre el 2 y el 7 por ciento de los niños y adolescentes en tratamiento médico podría sufrir alguna reacción adversa derivada de errores cometidos en la prescripción, dispensación o administración de sus medicamentos. Sin embargo, se notifican menos del 10 por ciento de estas reacciones, una situación que preocupa a los expertos de la Asociación Española de Pediatría (AEP), quienes reclaman la creación de un Registro Nacional de Reacciones Adversas e Incidentes en menores.

   Según el presidente de la AEP, Serafín Málaga, en los últimos años se han logrado "mejoras sustanciales" en el ámbito de la seguridad del paciente pediátricos, con avances en las exploraciones médicas, los procedimientos diagnósticos y en la aplicación de terapias. Por ello, en la actualidad, el nivel de calidad asistencial de estos pacientes en España "es alto", según dice.
  Sin embargo, "hay que seguir mejorando" en relación con la seguridad de los menores ante las reacciones adversas e incidentes, pues en muchos casos podrían evitarse si se contara con un protocolo de actuación único para toda España.
   Además, para el coordinador del Grupo de Trabajo de Calidad Asistencial y Seguridad en el Paciente de la AEP, Antonio Urda, "los fallos en la prescripción, dispensación, administración y la documentación se ven favorecidos, en ocasiones, por una escritura poco legible o una escasa información sobre la dosificación y frecuencia de su uso".
   Para evitar estos problemas, la AEP apuesta por la implantación de una historia clínica electrónica y una tarjeta sanitaria única, además de por la prescripción electrónica en la asistencia al paciente pediátricos, tanto en el hospital como en la consulta de Atención Primaria.
   Contando con estas herramientas, según los expertos, se podrían evitar errores administrativos, de diagnóstico, de procedimientos y en el proceso asistencial, duplicidades terapéuticas y dosis excesivas, insuficientes o mal ajustadas.
   Otra de las situaciones que preocupan a los pediatras en relación con la seguridad del paciente infantil es el escaso porcentaje de reacciones adversas e incidentes que se notifican. Según el doctor Antonio Jurado, miembro de la Junta Directiva de la AEP, en España "se notifican menos del 10 por ciento de las reacciones adversas a los medicamentos", lo que impide aprender de antiguos fallos.
   Para solventar esta situación, la AEP propone al Ministerio de Sanidad la creación de un Registro Nacional de Reacciones Adversas e Incidentes en población infantil. Esta iniciativa permitiría facilitar la notificación de este tipo de incidencias y conocer qué se puede mejorar, cuáles son los procesos que pueden suscitar más errores y en qué fase del proceso asistencial suelen darse.
   En la actualidad, ninguna comunidad autónoma cuenta con un registro infantil de este tipo y tampoco lo tienen los países de nuestro entorno, sólo Canadá.
   Otras medidas para mejorar la seguridad del paciente pediátricos que apuntan desde la AEP son la elaboración de una lista de medicamentos de alto riesgo, con un etiquetado sencillo, llamativo y de fácil identificación; la creación de prospectos claros, que especifiquen los efectos adversos que se pueden derivar de su uso o la correcta identificación del paciente y el procedimiento al que se va a someter.

Los expertos estiman que "en 2050 la fibrosis quística será curada"

Los expertos en la materia han asegurado en la presentación del 'Tratado de Fibrosis Quística' que se ha realizado en Madrid que "en 2050 la enfermedad será curada". Uno de los editores de la obra, el doctor Antonio Salcedo, ha asegurado también que los niños nacidos con la enfermedad en el año 2000 "vivirán 50 años", superando así la media de supervivencia actual de 40 años.

   Estas previsiones positivas se deben a los avances acaecidos en torno a esta patología, como "la mejora en los tratamientos con el descubrimiento de nuevos fármacos y antibióticos para curar la infección pulmonar", explica el autor del prólogo, el doctor Nicolás Cobos. A su juicio, los pacientes de esta enfermedad están de enhorabuena, ya que "la media de supervivencia en los años 80 era de sólo 25 años".
   La fibrosis quística pulmonar es una enfermedad hereditaria, congénita, multisistémica e incurable. "Afecta al aparato respiratorio, digestivo y óseo, entre otros", explica. Sin embargo, en el pasado se hacía más cruenta para el enfermo, ya que "se diagnosticaba cuando la enfermedad estaba muy evolucionada. Ya había lesiones irreversibles", sentencia.
   En la actualidad, el diagnóstico precoz "ha cambiado la enfermedad, ya que la mayoría de los enfermos son ahora adultos", argumenta una de las editoras del 'Tratado de Fibrosis Quística', la doctora Silvia Gartner. Una de las claves para haberlo conseguido es que "12 comunidades autónomas españolas ya realizan la prueba de diagnóstico del cribado en niños. Con ello, entre los 30 y 45 días de vida del bebé ya se detecta la enfermedad", sostiene.
   No obstante, la especialista no se muestra totalmente satisfecha y, por ello, están "luchando" para que esta medida se amplíe al resto del territorio nacional. "A la comunidad autónoma le cuesta más dinero tratar la enfermedad que hacer la prueba de diagnóstico", subraya.
   En lo que sí se siente conforme es en el conocimiento y la divulgación que está teniendo la fibrosis quística en los últimos años. "Antes la enfermedad ocupaba un párrafo en los libros de pediatría, ahora tenemos un tratado", explica. Además, ha hecho hincapié en el tratamiento multidisciplinar que ahora se realiza, ya que "médicos, enfermeras e investigadores están implicados", afirma.
   En cuanto a las líneas terapéuticas que se están siguiendo, la doctora Gartner califica a la terapia contra la proteína anómala como "la gran esperanza". En referencia a ella, explica que "ya hay resultados positivos en la fase 4 de ensayo clínico. Va a ser una revolución", sentencia.
   Sin embargo, con la terapia génica se ha mostrado más cautelosa, ya que "a pesar de las expectativas, aún no se ha conseguido introducir un gen bueno en la célula". A su juicio, "esta terapia va a tardar" en funcionar, lamenta.
   Por su parte, el doctor Salcedo ha resaltado la importancia de los avances producidos en el tratamiento inhalado. "Antes duraba unos 20 minutos, ahora en 2 o 3 la terapia está finalizada", mantiene. En este sentido, el especialista recuerda que "el tiempo de tratamiento es un tiempo ganado a la enfermedad".
   Por último, los expertos han destacado la importancia de la obra que han presentado. "El neumólogo no está tan al día de todo como de su propia especialidad, por lo que el libro adquiere una gran importancia", manifiesta el doctor Cobos.
   El rigor de la obra queda avalado con el apoyo de la Sociedad Española de Aparato Respiratorio y Cirugía Torácica (SEPAR), la Sociedad Española de Fibrosis Quística (SEFQ), la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) y la Sociedad Española de Gastroenterología (SEGHNP). Todos sus representantes han destacado el papel del libro, que "debería estar en las bibliotecas de las secciones de Neumología y Pediatría de todos los hospitales", concluye el presidente de la SENP, el doctor Manuel Sánchez.

Hacer deporte sólo en fin de semana es perjudicial para la salud cardiovascular

El cardiólogo de USP San Jaime de Torrevieja, Rafael Florenciano, ha resaltado que la regularidad a la hora de hacer ejercicio físico "es determinante para el riesgo cardiovascular, de forma que las posibilidades de padecer un infarto durante un ejercicio físico intenso se duplican en pacientes que realizan menos de cuatro horas semanales de ejercicio", por lo que es "igualmente desaconsejable realizar ejercicio de forma intensa sólo durante los fines de semana".

   Rafael Florenciano participará este sábado en la charla sobre 'Medicina Deportiva: ¿Practicamos deporte seguro?', que se celebrará en el Salón de Conferencias del Hospital USP San Jaime, y en la que se debatirá sobre cómo practicar deporte de forma segura y las ventajas de tener un control médico adecuado cuando se practica ejercicio de forma regular, para no sufrir lesiones ni complicaciones en la salud.
   La charla se celebrará a las 18.30 horas y contará con la participación del doctor Manuel Ballester, responsable del Instituto del Deporte de USP San Jaime y el doctor Jeroni Llorca, del Centro de Traumatología del deporte USP Arena
  El especialista de USP San Jaime ha avanzado que la regularidad "es muy importante porque existe un umbral de gasto energético semanal mínimo para conseguir el objetivo de la disminución del riesgo de problemas cardiovasculares". Las actividades físicas de moderada-alta densidad con un consumo de más de 1.000 kilocalorías a la semana son las más beneficiosas, especialmente si se reparten a lo largo de cinco o seis días, en tiempos de ejercicio no muy largos.
  "La razón de esta distribución es que existen estudios en los que se ha comprobado que el riesgo de padecer un infarto durante un ejercicio físico intenso o en la hora siguiente se duplica si el paciente hace menos de cuatro horas semanales de ejercicio en comparación con aquellos que hacen más de cuatro horas", ha dicho.
   En este sentido, ha advertido de que estos estudios "irían en contra de la práctica de ejercicio intensa sólo los fines de semana, practica bastante habitual hoy en día".
   El hecho de no practicar deporte de forma regular y moderada "tiene graves consecuencias para la salud, como el aumento de la obesidad o la aparición de hipertensión, colesterol y otras patologías derivadas del sedentarismo, pero también es perjudicial realizar un exceso de ejercicio físico prolongado en el tiempo, o una actividad muy intensa cuando no se está acostumbrado".
  Este tipo de ejercicio "puede provocar alteraciones en la estructura y función del corazón que favorecerían la aparición de fibrosis, y consecuentemente, de arritmias y muerte súbita", ha avisado. La muerte súbita es "la manifestación más frecuente de una enfermedad cardiovascular oculta, que podría manifestarse al hacer ejercicio".
   De ahí la conveniencia de "realizar chequeos previos en personas que ya realicen o que pretendan iniciar una actividad física regular y de moderada intensidad". "Sin duda, la práctica de ejercicio físico es recomendada porque beneficia la salud cardiovascular" y "aunque existen riesgos, el balance entre riesgo y beneficio va a favor del beneficio, especialmente si el ejercicio es regular", ha puntualizado.
   Una actividad física que suponga el consumo de 1.000 kilocalorías a la semana o 150 Kilocalorías al día para un varón de unos 70 kilogramos de peso, "se correspondería con ejercicios de intensidad moderada como: caminar rápidamente --entre 4,8 y 6,4 kilómetros por hora--; practicar ciclismo a 13 kilómetros por hora; nadar con esfuerzo moderado, jugar al golf o cortar el césped. Al tratarse de actividades que pueden ser realizadas a distinta intensidad, la duración del ejercicio sería inversa a la intensidad del esfuerzo realizado.
  "Está claro que la vida sedentaria es perjudicial y que debemos practicar ejercicio, pero hemos de hacerlo de forma juiciosa, pero sobre todo, regular", ha concluido el doctor Florenciano.