lunes, 21 de julio de 2014

El estrés y la depresión influyen en cómo el cuerpo procesa la grasa

CHICAGO.- El estrés y la depresión están asociados con un aumento del riesgo de engordar, pero un nuevo estudio explica cómo alteran la forma en que procesamos los alimentos grasos.

Las mujeres con estrés queman las calorías y la grasa más despacio que las mujeres sin estrés en las siete horas después de comer lo que equivale a un menú con hamburguesa promedio.
"El estrés promueve el aumento del peso al frenar el metabolismo", dijo la autora principal, Janice Kiecolt-Glaser, investigadora de la Facultad de Medicina de The Ohio State University.
"La diferencia entre haber estado expuesta o no a un factor estresante el día previo es 104 calorías, algo que no preocupa en un día, pero que en un año suma hasta 5,5 kg", agregó.
En la revista Biological Psychology, el equipo de Kiecolt-Glaser publicó los resultados obtenidos en 58 mujeres de mediana edad que consumieron comidas ricas en grasa dos días mientras les monitoreaban el metabolismo.
Las mujeres recibieron tres comidas diarias para el hogar los días previos al ingreso al Centro Médico Wexnner de la Universidad de Ohio.
Cada día que duró el estudio, las participantes respondieron cuestionarios para evaluar los síntomas depresivos, la alimentación y la actividad física. Además, indicaron si habían tenido alguna experiencia estresante recientemente.
Los autores determinaron cuántas calorías consumían en reposo. Luego, las mujeres recibieron una comida prueba con huevos, salchicha de pavo, galletitas y salsa.
Cada comida aportaba 930 calorías y 60 g de grasa, lo que equivale a una hamburguesa doble y patatas fritas de las principales cadenas de comida rápida.
Un día, las participantes recibieron una versión del menú rica en grasas saturadas y otro día, una comida rica en grasas monoinsaturadas derivadas de aceite de girasol.
En las siete horas posteriores a la comida, los autores realizaron cada hora las pruebas metabólicas para determinar la velocidad con la que el organismo quema la grasa y las calorías.
Además, observaron los niveles de la hormona del estrés cortisol, la insulina, la glucosa y las grasas en sangre.
En total, 31 mujeres habían tenido por lo menos una situación estresante el día anterior al control y 21 lo mencionaron en los dos controles. Seis participantes no habían estado expuestas al estrés.
Las mujeres que habían vivido situaciones estresantes quemaron, en promedio, 104 calorías menos que aquellas sin experiencias estresantes durante las siete horas posteriores a las comidas ricas en grasa.
Las participantes con estrés del día previo al control tenían valores de insulina más altos y quemaban menos grasa, dos condiciones que promueven la acumulación de grasa y están asociadas con el aumento de peso.
La depresión no pareció alterar el metabolismo, aunque las mujeres con depresión tendieron a tener altos niveles de cortisol, algo que promueve la acumulación abdominal de grasa especialmente dañina.
Las participantes con depresión y estresores tendían a mostrar un aumento sostenido de las grasas en sangre inmediatamente después de comer.
La única diferencia entre los resultados posteriores a la comida rica en grasa saturada y la versión rica en grasa monoinsaturada fue el aumento del azúcar en sangre después de ese último tipo de comida, algo que sorprendió a los autores y merece más estudio.
"Esta investigación demuestra que existe otro mecanismo de la obesidad", dijo Brian Baldo, investigador del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Wisconsin y que no participó del estudio.
Agregó que los resultados prueban que el estrés reciente afecta los procesos físicos que inducen la obesidad, como la reducción del gasto calórico en reposo y de la cantidad de grasa que quema el organismo.
De hecho, según dijo, "el estrés fuerza el consumo de alimentos ricos en grasa y, además, impide que el cuerpo queme esa grasa y, por lo tanto, queda almacenada. Es un problema doble".

jueves, 17 de julio de 2014

El camino hacia la obesidad pasa más por la falta de ejercicio que por la ingesta de calorías

WASHINGTON.- El estilo de vida y no la ingesta de calorías parece claro que puede ser el culpable del aumento de la obesidad, al menos en EE.UU., según un nuevo análisis de los datos del Examen de Salud y Nutrición, Encuesta Nacional (NHANES).

Además, un estudio publicado en ‘The American Journal of Medicine’ revela que en los últimos 20 años ha habido un fuerte descenso en el ejercicio físico y un aumento de la media del índice de masa corporal (IMC), mientras que la ingesta de calorías se ha mantenido estable. 
Por eso los investigadores han concluido que una caída a nivel nacional de la actividad física en el tiempo libre, especialmente entre las mujeres jóvenes, puede ser responsable de la tendencia al alza en las tasas de obesidad.
Al analizar los datos de NHANES de los últimos 20 años, los investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que el número de mujeres adultas estadounidenses que afirmaron no tener actividad física aumentó de 19,1% en 1994 al 51,7% en 2010. Para los hombres, el incremento fue de 11,4% en 1994 al 43,5% en 2010. Durante ese período, el IMC promedio se ha incrementado en todos los ámbitos, sobre todo entre las mujeres jóvenes de 18 a 39.
«Estos cambios en la masa corporal se han producido en el contexto de una subida sustancial en la proporción de adultos que no hacen actividad física en su tiempo libre, pero en ausencia de cambios significativos a nivel de la población en el promedio de la ingesta calórica diaria», explica el investigador principal, Uri Ladabaum, profesor asociado de Medicina (Gastroenterología y Hepatología) de la Escuela Universitaria de Medicina de Stanford. «A nivel poblacional, se encontró una asociación significativa entre el nivel de actividad física en el tiempo libre y los aumentos tanto en el IMC como de la circunferencia de la cintura que no estaban relacionados con la ingesta calórica», agrega.
Los investigadores también hicieron un seguimiento del aumento de la obesidad abdominal, que es un indicador independiente de mortalidad, incluso entre las personas con un IMC normales.  
La obesidad abdominal se define por la circunferencia de la cintura, de 88 cm o mayor para las mujeres y de 102 cm o más para los hombres. Los datos mostraron que la circunferencia de la cintura media se incrementó en un 0,37% anual para las mujeres y un 0,27% por año para los hombres. Al igual que el aumento de índice de masa corporal promedio, el grupo más afectado por el aumento de las tasas de obesidad abdominal fue el femenino.
«La prevalencia de la obesidad abdominal ha aumentado entre las mujeres de peso normal y las mujeres y los hombres con sobrepeso. Y aunque aun se sigue discutiendo sobre si el sobrepeso aumenta el riesgo de mortalidad por sí solo, está claro que esta tendencia hacia una obesidad abdominal entre las personas con sobrepeso es preocupante a la luz de los riesgos asociados con el aumento de la circunferencia de la cintura», afirma el investigador.
Y es que existen estudios que relacionan el cáncer de colon, por ejemplo, con la grasa abdominal, pronóstico que empeora si además se padece diabetes tipo 2.

Hallan una radiación menos agresiva contra el cáncer de pulmón

PARÍS.- Un equipo de investigadores franceses ha desarrollado una nueva técnica de radiación para los pacientes con cáncer de pulmón denominada 'Flash', que se dirige de manera efectiva al tumor sin afectar al tejido del paciente, como suele ser habitual en estos casos, y sin ocasionar los graves efectos secundarios que suponía hasta ahora. 

El tratamiento con radiación es complicado para aquellos pacientes cuyo tumor está en los pulmones o cerca de otros órganos vitales como el corazón, porque puede dañar el tejido sano que les rodea. Los oncólogos han estado siempre muy preocupados por este asunto, ya que, aunque su efectividad es óptima, los efectos secundarios en ocasiones son irreversibles.
Así, este hallazgo podría ser la vía para el desarrollo de tratamientos con radiación menos tóxicos para pacientes con cáncer. El estudio, publicado ayer en la revista 'Science Translational Medicine', asegura que 'Flash' utiliza un tipo de radiación mucho más rápida que la convencional, aunque es igual de efectiva. En cambio, hace menos daño al tejido sano y no causa cicatrización o fibrosis. El avance, liderado por el investigador Vincent Favaudon, señala que 'Flash' funciona como otras terapias de radiación y mata a las células cancerígenas mediante la destrucción de su ADN.
La diferencia es que 'Flash' permite la liberación de la radiación en pulsaciones extremadamente rápidas en lugar de un destello continuo, como ocurre con las técnicas actuales, a través de un acelerador lineal de electrones con el que están experimentando. Los científicos probaron esta técnica en ratones con fibrosis pulmonar y demostraron que este tratamiento salvaba el tejido de los animales a inmediato y largo plazo, además de ayudar a la erradicación de los tumores.
Las conclusiones apuntan a la posibilidad de evitar los efectos secundarios de la radiación convencional, como los problemas en la piel parecidos a las quemaduras por el sol, la pérdida de pelo en el área donde entra la radiación al cuerpo, cansancio, náuseas y falta de apetito.
A pesar de que los resultados del estudio demuestran que 'Flash' mejora drásticamente la radioterapia, se necesitan más estudios que determinen si este avance se puede aplicar en otros tipos de tumores y, sobre todo, en seres humanos. Además, esta tecnología presenta como principal inconveniente que actualmente no hay forma de realizar la irradiación que propone 'Flash' con los aceleradores lineales de electrones utilizados en las instalaciones de radioterapia convencionales.

El estrés hace que el organismo tarde más en quemar las grasas

CHICAGO.- El estrés y la depresión se han asociado desde hace tiempo a un mayor riesgo de obesidad y ahora un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, ha descubierto que estos trastornos mentales alteran el ritmo al que el organismo procesa los alimentos grasos, lo que podría explicar esta relación.

De hecho, según los resultados del trabajo que publica la revista 'Biological Psychology', han visto que las mujeres con estrés quemaron en siete horas 104 calorías menos cuando comían una cantidad de grasa similar a la que ingerirían una hamburguesa en cualquiera de las principales cadenas de comida rápida.
Un hallazgo que, según reconoce Janice Kiecolt-Glaser, autora del estudio, probaría que "el estrés puede promover el aumento de peso al disminuir el metabolismo de las grasas".
En concreto, la diferencia entre una persona con estrés y otra sin nada está en 104 calorías, una diferencia que en un día no es significativa "pero que si va sumando al cabo del año puede suponer hasta 11 libras" (más de 5 kilos aproximadamente).
En su trabajo reclutaron a 56 mujeres de mediana edad para que comieran alimentos de alto contenido en grasas durante dos días distintos en los que su metabolismo fue controlado. Cada día, las participantes completaron una serie de cuestionarios para evaluar posibles síntomas depresivos o de estrés, así como sus hábitos alimenticios y la actividad física.
Los investigadores comenzaron midiendo la cantidad de calorías que cada mujer quemaba en reposo. A continuación, a las mujeres se les dio una comida de prueba con huevos, una salchicha de pavo con salsas, y galletas. En total, contenían alrededor de 930 calorías y unos 60 gramos de grasa, la misma cantidad de grasas y calorías que las de una hamburguesa doble con queso y patatas fritas que venden la mayoría de restaurantes de comida rápida.
En uno de los días, las mujeres se les dio una versión de la comida de prueba que era alta en grasas saturadas, mientras que en el segundo día ingirieron una comida rica en grasas monoinsaturadas de aceite de girasol.
Las pruebas metabólicas para ver el ritmo al que estaban quemando las grasas y las calorías se repitieron cada hora durante siete horas después de terminar de comer. Además, los investigadores midieron los niveles de la hormona del estrés cortisol, además de la insulina, la glucosa y la grasa en la sangre.
Al finalizar el estudio y analizar los datos, vieron que 31 mujeres habían mencionado algún momento estresante el día anterior a la prueba y hasta 21 en ambas visitas. De media, estas mujeres quemaron 104 calorías menos que el resto siete horas después de terminar de comer.
Los investigadores también encontraron que las mujeres con más tensión arterial tenían niveles más altos de insulina, y quemaron la grasa también a un ritmo más lento.
Los antecedentes depresivos no afectaron a la tasa metabólica de las mujeres, aunque solían tener niveles más altos de cortisol, lo que se cree que puede promover el almacenamiento de grasa no saludable en la cintura.
La única diferencia entre los resultados entre una comida con alto contenido de grasas saturadas y monoinsaturadas fue un aumento más pronunciado de azúcar en sangre después de la segunda, un hallazgo que los autores admiten que habrá que estudiar en futuras investigaciones.

martes, 15 de julio de 2014

Los amigos se parecen genéticamente entre sí

SAN DIEGO.- Un estudio de la Universidad de California, San Diego, y la Universidad de Yale, ambas instituciones en Estados Unidos, ha descubierto que los amigos que no están biológicamente relacionados se parecen entre sí genéticamente. Publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', este análisis de todo el genoma revela así similitudes genéticas entre amigos.

   "Nos encontramos con que, en promedio, somos genéticamente similares a nuestros amigos. Tenemos más ADN en común con la gente que tomamos como amigos de lo que nos parecemos a extraños en la misma población", explica uno de los autores del trabajo, James Fowler, profesor de Genética Médica y Ciencias Políticas en la Universidad de California en San Diego.
   El estudio consiste en un análisis de todo el genoma de casi 1,5 millones de marcadores de variación genética y se basa en los datos del 'Framingham Heart Study', el conjunto de datos más grande, dominado por información de personas de origen europeo. Los investigadores se centraron en 1.932 sujetos únicos y los compararon con parejas de amigos no relacionados y pares de extraños no relacionados, utilizando las mismas personas, que no eran ni parientes ni cónyuges, en ambos tipos de muestras.
   Los investigadores también controlaron la ascendencia de los participantes. En promedio, Fowler y Nicholas Christakis, otro de los autores y profesor de Sociología, Biología Evolutiva y Medicina en Yale, encontraron que los amigos están "vinculados" como primos cuartos o personas que comparten tatarabuelos, lo que se traduce en que tienen aproximadamente el 1 por ciento de sus genes iguales. "Puede no parecer mucho --señala Christakis-- pero para los genetistas se trata de un número importante y extraordinario. La mayoría de las personas ni siquiera conoce a sus primos cuartos".
   En el estudio, Fowler y Christakis también desarrollan lo que ellos llaman una "puntuación de la amistad", que se puede utilizar para predecir quiénes serán los amigos más o menos al mismo nivel de confianza con el que los científicos predicen en la actualidad, a partir de los genes, que una persona tiene posibilidades de desarrollar obesidad o esquizofrenia.
   Compartir atributos entre amigos o "parentesco funcional" puede conferir una variedad de ventajas evolutivas. Como un ejemplo simple, los investigadores señalan que si un amigo siente frío cuando las temperaturas son bajas y enciende un fuego, ambas personas se benefician, o el caso de que algunos rasgos sólo funcionarán si nuestro amigo también los tiene.
   En concreto, los científicos hallaron que los amigos son más similares en los genes que afectan al sentido del olfato, mientras que muestran menos similitudes en los genes que controlan la inmunidad. El hallazgo sobre la inmunidad tiene una ventaja evolutiva: tener conexiones con las personas que son capaces de soportar diferentes patógenos reduce la difusión de las enfermedades entre las personas, aunque todavía no está claro cómo se selecciona a las personas que nos aportan este beneficio.
   También está abierto a debate y requiere mayor investigación el motivo por el que es posible ser más parecidos a nuestros amigos en los genes olfativos. Según Fowler, podría ser que nuestro sentido del olfato nos atrae hacia ambientes similares, como, por ejemplo, el olor a café y, por tanto, pasar el rato en las cafeterías, aunque los investigadores sospechan que hay más historia detrás de esta similitud.
   Quizás el resultado más interesante del estudio es que los genes que fueron más similares entre amigos parecen estar evolucionando más rápidamente que otros. Fowler y Christakis consideran que esto puede ayudar a explicar por qué la evolución humana parece haberse acelerado en los últimos 30.000 años y sugieren que el propio entorno social es una fuerza evolutiva.
   "En el documento también se da apoyo a la visión de los seres humanos como 'metagenómicos' --afirma Christakis--, no sólo con respecto a los microbios dentro de nosotros, sino también a las personas que nos rodean. Parece que nuestra salud no sólo depende de nuestra constituciones genéticas propias sino también de las constituciones genéticas de nuestros amigos".

Los trastornos del sueño pueden avisar precozmente del inicio del Parkinson

BERLÍN.- Los trastornos del sueño son habituales en pacientes con Parkinson y van desde problemas para dormir hasta una excesiva somnolencia y, según un grupo de Investigadores de la Facultad de Medicina Carl Gustav Carus de la Technische Universität Dresden, su aparición puede considerarse como un indicador precoz del inicio de la enfermedad.

   Los autores han recordado en el último número de la revista 'Journal of Parkinson's Disease' que hasta el 70 por ciento de los afectados por esta enfermedad neurológica tiene problemas de sueño que suelen tener un alto impacto negativo en su calidad de vida.
   De hecho, cuando hay una somnolencia excesiva aumenta el riesgo de caídas o lesiones y es aconsejable que los pacientes dejen de conducir. Además, también puede afectar a su nivel de concentración y capacidad cognitiva, aumentando el riesgo de depresión y condicionando en muchos casos su capacidad laboral.
Por ello, en el trabajo los investigadores querían analizar las causas de estos problemas para saber si existe alguna relación con la propia enfermedad o con los medicamentos que consumen muchos de estos pacientes, ya que en algunos casos puede tener amplios efectos adversos y empeorar a medida que la enfermedad avanza.
   "El diagnóstico, el tratamiento y la gestión eficaz de estos problemas son esenciales para mejorar la calidad de vida de estos pacientes", ha reconocido Wiebke Schrempf, del Departamento de Neurología de la División de Enfermedades Neurodegenerativas de Dresden y principal autor del estudio.
   En su trabajo observaron que algunos trastornos del sueño están relacionados con los medicamentos dopaminérgicos utilizados para tratar los síntomas motores. De hecho, unas dosis más bajas de levodopa o agonistas de la dopamina son capaces de mejorar la calidad del sueño, en parte mediante la reducción de los síntomas motores como hipoquinesia nocturna (movimiento corporal disminuido), disquinesia (movimientos voluntarios anormales) o temblor (temblor involuntario), que interfiere con el sueño normal. Sin embargo, los mismos medicamentos también pueden causar una excesiva somnolencia diurna.
   En todos estos casos, los investigadores creen que el cambio de medicamento, la dosis, la duración o la pauta de administración pueden servir para mejorar los resultados.
   Pero los problemas del sueño también pueden ser precursores de una futura enfermedad neurodegenerativa, apuntan los autores, ya que cuando aparecen estos trastornos se da una pérdida intermitente de la relajación muscular normal durante el sueño REM y pueden tener comportamientos anormales que les lleven a gritar, reír o dar patadas o manotazos.
   "Los trastornos del sueño parecen ser un buen predictor clínico de las enfermedades neurodegenerativas emergentes con una alta especificidad y baja sensibilidad, mientras que otras características clínicas iniciales del Parkinson, como la disfunción olfativa y el estreñimiento, son menos específicos", ha reconocido Schrempf.
   Por ello, este experto cree que estas primeras pistas pueden ayudar a identificar a los pacientes con Parkinson "antes de que aparezcan los síntomas motores, cuando el tratamiento de la enfermedad puede ser más beneficioso".

lunes, 14 de julio de 2014

Desvelan la causa de la alergia alimentaria

NUEVA YORK.- Una nueva investigación publicada en 'Nature Genetics' identifica una nueva vía genética y molecular en el esófago que causa la esofagitis eosinofílica (EOE), abriendo posibles nuevas estrategias terapéuticas para la enigmática y difícil de tratar alergia a los alimentos.

   La EOE es un trastorno inflamatorio crónico del esófago provocado por hipersensibilidad alérgica a ciertos alimentos y exceso de acumulación en el esófago de glóbulos blancos llamados eosinófilos (parte del sistema inmune del cuerpo). Puede causar una variedad de síntomas gastrointestinales que incluyen síntomas de reflujo como vómitos, dificultad para tragar, cicatrización del tejido, fibrosis, formación de estenosis y otras complicaciones médicas.
   Los autores del trabajo, un equipo multiinstitucional de investigadores dirigidos por científicos del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, identificaron una vía molecular específica del tejido epitelial en el esófago que implica a un gen llamado CAPN14, que encontraron que está dramáticamente elevado en el proceso de la enfermedad.
   Las células epiteliales ayudan a formar la membrana del esófago. Los científicos informan que cuando estas células fueron expuestas a un activador molecular conocido de EOE, una hormona inmune llamada interleuquina 13 (IL-13), causó un dramático incremento de CAPN14. Los investigadores dicen que esto sucedió en lo que describieron como un "punto caliente" epigenético para la EOE en los cromosomas de las células.
   CAPN14 codifica una enzima del esófago que es parte del proceso de la enfermedad denominada calpain14, según Marc E. Rothenberg, investigador principal del estudio y director del Centro de Desórdenes Eosinófilos en el Cincinnati Children. Como caplain14 puede ser un objetivo inhibido mediante  fármacos, el estudio abre nuevas estrategias terapéuticas para los investigadores.
   "En pocas palabras, hemos utilizado el filoanálisis genómico del ADN del paciente, así como análisis de genes y proteínas para explicar por qué las personas desarrollan EOE --explica Rothenberg--. Éste es un gran avance para esta condición y nos da una nueva manera de desarrollar estrategias terapéuticas mediante la modificación de la expresión de caplain14 y su actividad. Nuestros resultados son de aplicación inmediata a la EOE y tienen amplias implicaciones para la comprensión de desórdenes eosinófilos, así como las alergias en general".
   El estudio es el resultado de años investigación en la EOE por el laboratorio de Rothenberg, incluyendo el desarrollo de nuevos sistemas de modelado para la enfermedad, y es fruto de una amplia colaboración multiinstitucional de expertos a través de los Institutos Nacionales de la Salud del Consorcio de Alergia Alimentaria.
   Hace años, el laboratorio de Rothenberg identificó IL-13 como un contribuyente molecular clave para el proceso de reacción alérgica en la EOE. Su equipo ya ha encontrado una serie de genes relacionados y vías moleculares vinculadas con la enfermedad y ha probado fármacos que inhiben la IL-13 en un intento de manejar la gravedad de la EOE.
   "El estudio actual vincula respuestas alérgicas mediadas a través de IL-13 con una vía específica del esófago y responde a una pregunta de larga duración en el campo de la alergia de por qué las personas desarrollan manifestaciones patológicas específicas en el tejido", detalla el primer autor, Leah Kottyan, investigador en el Hospital de Niños de Cincinnati.
   "Hemos descubierto que esto se puede explicar por la interacción de elementos genéticos de susceptibilidad en las vías de sensibilización alérgica con la ruta específica del esófago recién descubierta. Por lo tanto, se necesitan dos pasos: uno dictado por la alergia y otro marcado por calpain14 en el esófago", agrega.
   Los investigadores utilizaron la bioinformática para llevar a cabo un estudio de asociación amplia del genoma que analizó 2,5 millones de variantes genéticas en miles de individuos con y sin EOE. Esto permitió a los autores identificar la susceptibilidad genética en el gen CAPN14 y aprender que CAPN14 se expresa específicamente en el esófago, en comparación con otros 130 tejidos del cuerpo analizados.
   Rothenberg considera que los hallazgos abren una nueva manera de considerar las opciones terapéuticas porque calpain14 es una enzima que puede ser inhibida mediante fármacos, lo que significa que es posible modificar su expresión y actividad. Algunos compuestos químicos existentes bloquean la actividad de las calpaínas.

sábado, 5 de julio de 2014

Los tumores remodelan su entorno para crecer

SAN FRANCISCO.- Un equipo de científicos del Instituto Burnham de Investigaciones Médicas Sanford (Sanford-Burnham), en La Jolla, California, Estados Unidos, ha detectado que la pérdida de una proteína llamada p62 en las células y el tejido que rodea a un tumor puede mejorar el crecimiento y la progresión del mismo.

   El estudio, cuyos resultados se publican en la edición de esta semana de la revista 'Cancer Cell' sugiere que las terapias dirigidas al microambiente tumoral pueden ser tan importantes como la orientación del propio tumor.  La investigación contribuyen al creciente reconocimiento de que las células y los tejidos que rodean un tumor, el estroma, son una parte integral del inicio del cáncer, el crecimiento y la expansión.
   "Nuestro estudio revela un mecanismo preciso que las células del estroma utilizan para fomentar el proceso tumoral de las células de cáncer epitelial", resume Jorge Moscat, director del Programa de Redes de Muerte Celular y Supervivencia de Sanford-Burnham. "Hemos demostrado que en el estroma, p62 actúa como un supresor tumoral antiinflamatorio, controlando el ambiente inflamatorio y las señales que promueven el cáncer. Ante la ausencia de p62, los tumores crecen más grandes y están más inclinados a hacer metástasis", añade.
   Anteriormente, Moscat y sus colegas demostraron que la activación de p62 en el cáncer de próstata y de las células epiteliales de pulmón tuvo efectos de promoción de los tumores. Los cánceres de las células epiteliales se denominan carcinomas y, aproximadamente, el 85 por ciento de todos los cánceres son carcinomas.
   En el estudio actual, el equipo estudió los efectos de p62 en el tejido adyacente al tumor y descubrió que tenía efectos contrarios. "Estas son observaciones muy significativas ya que p62 activa otra proteína llamada mTOR, que es un objetivo biológico de muchos ensayos clínicos en curso en el cáncer en este momento", señala María Díaz-Meco, profesora en Sanford-Burnham y coautora del estudio.
   "Potencialmente, esto significa que las estrategias terapéuticas dirigidas a reducir p62 en un organismo y la inhibición de mTOR en las células que rodean el tumor pueden realmente beneficiar al tumor, al desactivarse las fuciones que suprimen el tumor. También puede explicar por qué las terapias dirigidas a bloquear mTOR están mostrando una eficacia clínica limitada", subraya Díaz-Meco.
   La sugerencia inicial de que p62 en el estroma influye en el crecimiento del tumor proviene de analizar más de 200 tumores de próstata humanos con puntuaciones de Gleason, un sistema de clasificación del diagnóstico de cáncer de próstata, que van de 2 a 10.
   En concreto, Gleason es una asignación numérica dada a los tumores de próstata basándose en la patología, con las puntuaciones más altas (10 máximo) que indica que el cáncer es muy probable que se propague. El equipo de investigación encontró que los niveles de p62 en el estroma fueron significativamente más bajos en las muestras con las más altas puntuaciones de Gleason, lo que sugiere un papel protector de p62.
   Para entender cómo funciona el p62, el equipo de investigación introdujo células cancerosas de la próstata y analizó la formación de tumores en ratones normales y ratones genéticamente modificados para carecer de p62. Los ratones sin p62, tenía tumores de próstata más grandes en comparación con los roedores normales, apoyando la noción de que la ausencia de p62 en un organismo promueve el crecimiento del cáncer.
   Los investigadores demostraron también que estos animales a los que se les retiró p62 tenían mayores niveles de IL-6, una citoquina proinflamatoria (una molécula de señalización), que aumenta la proliferación de células tumorales e inhibe la muerte celular. Los eventos genéticos que relacionan el agotamiento de p62 al aumento de los niveles de IL-6 en ratones se reflejan en los seres humanos.
   "Nuestras observaciones apoyan un enfoque más integral para el tratamiento del cáncer, uno que se basa en la comprensión de las comunicaciones entre un tumor y su entorno", agrega Moscat. "Es concebible que los tratamientos que inhiben las señales inflamatorias promotoras de tumores asociados a objetivos específicos puedan mejorar los resultados del cáncer", concluye.

Joan Massagué cree que en cinco años un análisis de sangre podrá detectar el cáncer

SANTANDER.- El científico español Joan Massagué, una de los primeras autoridades mundiales en la investigación del cáncer, cree que en cinco años será posible detectar muchos tipos de tumores con sólo un análisis de sangre, una revolución, dice, en la detección precoz de una enfermedad que va camino de normalizarse.

"Lo llamo revolución porque puede ir muy rápido, es económico e implementable en todo el mundo, como lo fue en su día Internet o la telefonía móvil", afirma el director del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York.
Según Massagué, esa revolución está en sus comienzos y se empieza a implementar ahora pero va tan rápido que aplicar esta técnica "podría ser cosa de poco tiempo, de cuatro o cinco años".
"Ahora que las técnicas de secuenciación del ADN de los tumores han avanzado tantísimo y son tan económicas, uno puede hacer análisis de sangre para ver si hay restos de ADN de algún tumor que tengamos en el organismo. No sabemos dónde, pero está soltando células, algunas de ellas se deshacen, mueren y su contenido de ADN con sus mutaciones está en la circulación", explica.
El nivel de mutación cancerígena en sangre se puede leer con técnicas "altamente sensibles" y, a partir de esos indicadores, ver la posibilidad de que el paciente esté desarrollando un tumor maligno en alguna parte de su organismo, que habría que localizar después con un chequeo a fondo.
"Esto suena complejo pero vale para decir que estamos probablemente ante una revolución en la detección precoz aplicable a muchos cánceres, no sólo al de mama y al de colon", ha apuntado.
Massagué ha inaugurado esta semana los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) con un mensaje esperanzador: antes de que pasen 50 años el cáncer estará dominado como lo están desde mediados del siglo XX las enfermedades infecciosas.
Y asegura que incluso el horizonte de 2050 es "conservador" porque va a ser antes cuando se llegue "a un nivel de satisfacción bastante importante en nuestra relación con el cáncer y nuestra capacidad de gestionarlo".
Ese objetivo se conseguirá, por un lado, convirtiendo en rutinaria la secuenciación, es decir la lectura completa y a fondo, del tumor que se haya extraído en el quirófano. El oncólogo tiene así una información "exquisita y medicamentos que puede aplicar o no según lo que esta información le dice", apunta.
Otro de los frentes abiertos en la batalla de la ciencia contra el cáncer es la inmunoterapia, que ya ha empezado a aplicarse y "va a aumentar de manera muy importante como terapia normal del cáncer en general".
"Nuestro organismo constantemente hace pequeños errores de intentar generar tumores, no adrede sino por accidente, con tantas células y tantos tejidos que están constantemente renovándose. Y nuestro sistema inmunitario está constantemente limpiándonos de estos prototumores. El cáncer que sale es porque sorteó, se escapó de esta vigilancia", explica.
Y añade: "Si reforzamos el sistema inmunitario para que acabe de atacar aquel cáncer, vamos a eliminar cánceres gracias a nuestras propias defensas".
Luego están los avances que se están produciendo a la hora de entender la metástasis, en como reacciona la prole de un tumor que se ha esparcido por órganos que para las células del cáncer "son muy nuevos y muy hostiles", por lo que se pueden "cazar y atrapar mejor" que cuando forman parte de un tumor que está creciendo activamente.
Es la convergencia de esos tres elementos y de otros la que, a su juicio, ya está transformando la relación del ser humano con el cáncer en "normal" como sucedió con las infecciones, aunque algunas de ellas sean muy serias y causen muchas víctimas.
Massague considera que es hora de un cambio de mentalidad y dice que un ejemplo de la mala relación que aún se tiene con el cáncer es que en los medios de comunicación "las personas todavía dudan en decir tengo un cáncer de tal".
 "¿Por qué? -se pregunta- No es ninguna vergüenza y empezamos a entender la enfermedad".
Recuerda que en el siglo XVI a quien tenía una infección le llamaban apestado y señala que en el cáncer se está saliendo todavía "de la época del oscurantismo". Se debe a que la sociedad "se afana en explicar lo que no conoce y se inventa cosas", explicaciones esotéricas, religiosas o seudocientíficas.
Pero ahí entra la ciencia: "La ciencia explica y una vez explicado eso se ve claro y a nadie le llaman apestado o lo van a decir cosas que todavía se dicen a los pobres pacientes de cáncer".
Massegué cree que le ha tocado vivir "la época más apasionante de la oncología, la gran inflexión", después de décadas de promesas que han causado "frustración" a una sociedad a la que a comienzos de los sesenta se le anunció que comenzaba la gran batalla para acabar con el cáncer. Fue el reto que en 1971 lanzó el presidente estadounidense Richard Nixon y, junto a él, la comunidad internacional.
"Estamos en aquel momento que la promesa había vaticinado", anuncia.

El ayuno, ¿nueva herramienta contra la diabetes?

NUEVA YORK.- Una nueva investigación sobre el ayuno periódico, presentada en la reunión anual de la Asociación Americana de la Diabetes, ha identificado un proceso biológico en el cuerpo que convierte el colesterol malo en las células de grasa en energía, de modo que combate los factores de riesgo para la diabetes.

Investigadores del Instituto del Corazón del Centro Médico Intermountain en Murray, Utah, Estados Unidos, han descubierto que tras entre 10 y 12 horas de ayuno, el cuerpo comienza a rebuscar para encontrar otras fuentes de energía para mantenerse a sí mismo, de forma que termina extrayendo el colesterol LDL (colesterol malo) de las células de grasa y lo utiliza como energía.
"El ayuno tiene el potencial de convertirse en una importante intervención para la diabetes", dice Benjamin Horne, director de Epidemiología Cardiovascular y Genética del Instituto del Corazón de Intermountain y principal investigador del estudio. "Aunque hemos estudiado el ayuno y sus beneficios para la salud durante años, no sabíamos por qué el ayuno podría proporcionar los beneficios para la salud relacionados con el riesgo que observamos de la diabetes", añade.
Prediabetes significa que la cantidad de glucosa, también llamado azúcar en la sangre, es más alta de lo normal pero no lo suficientemente elevada para llamarse diabetes. Antes de la investigación realizada por el doctor Horne y su equipo en 2011 centrada en las personas sanas durante un día de ayuno, sólo el agua en ayunas se había asociado con niveles más bajos de glucosa y pérdida de peso.
"Cuando estudiamos los efectos del ayuno en personas aparentemente sanas, los niveles de colesterol aumentaron durante un tiempo de 24 horas de ayuno", subraya Horne. "Los cambios que fueron más interesantes o inesperados estaban relacionados con riesgos para la salud y la diabetes metabólica.
Nuestros estudios anteriores en los que mostramos que décadas de ayuno de forma rutinaria se relacionaron con un menor riesgo de diabetes y enfermedad de las arterias coronarias nos llevaron a pensar que el ayuno es más impactante en la disminución del riesgo de diabetes y los problemas metabólicos relacionados", agrega.
Debido a los hallazgos en 2011, Horne se involucró en este nuevo estudio para analizar los efectos del ayuno en los prediabéticos durante un mayor periodo de tiempo. Los participantes de este trabajo eran prediabéticos, hombres y mujeres de 30 a 69 años, con por lo menos tres factores de riesgo metabólicos.
Los factores de riesgo podían ser una gran cintura, también conocida como obesidad abdominal o "tener forma de manzana"; un nivel alto de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre, y un bajo nivel de colesterol HDL, el colesterol "bueno", que eleva el riesgo de enfermedades del corazón.
Otros factores de riesgo eran la presión arterial alta, la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias cuando el corazón bombea sangre, y un nivel alto de azúcar en sangre en ayunas, que puede ser un signo temprano de diabetes.
En el grupo de participantes del estudio había personas con diferentes pesos, algunos obesos y otros no. En otros análisis previos sobre el ayuno realizados por algunas otras instituciones, sólo se examinó a participantes obesos y se centraron en la pérdida de peso debido al ayuno.
En el estudio de Intermountain, aunque los participantes perdieron unos 1,36 kilogramos en seis semanas, el foco principal del estudio fue la interención en la diabetes."Durante los días reales de ayuno, el colesterol subió ligeramente en este estudio, al igual que en nuestro análisis previo de las personas sanas, pero vimos que en el periodo de seis semanas los niveles de colesterol disminueron un 12 por ciento además de perder peso", destaca Horne.
"Como esperamos que el colesterol se usara para la energía durante los episodios de ayuno y probablemente proviniera de las células grasas, esto nos lleva a creer que el ayuno puede ser una intervención eficaz para la diabetes", valora.
El proceso de extracción de colesterol LDL de las células de grasa para la energía debería ayudar a evitar la resistencia a la insulina. En la resistencia a la insulina, el páncreas produce más insulina, hasta que no se puede seguir produciendo insulina suficiente para las demandas del cuerpo, por lo que se eleva el azúcar en la sangre.
"Las propias células de grasa son un contribuyente importante a la resistencia a la insulina, lo cual puede llevar a la diabetes. Debido a que el ayuno puede eliminar y ayudar a romper las células de grasa, la resistencia a la insulina puede verse frustrada por el ayuno", explica Horne, quien señala también la necesidad de realizar más estudios en este sentido.
"Aunque el ayuno puede proteger contra la diabetes --advierte Horne--, es importante tener en cuenta que estos resultados no eran instantáneos en los estudios realizados que realizamos. Lleva su tiempo".

miércoles, 2 de julio de 2014

Joan Massagué: ´En menos de 50 años dominaremos el cáncer´

SANTANDER.- El científico español Joan Massagué ha vaticinado que en menos de 50 años el cáncer será dominado como lo han sido las infecciones desde que a mediados del siglo XX se descubrieron los microorganismos que las causan y los antibióticos para combatirlas.

Así lo ha afirmado el director del Memorial Sloan Kettering Cancer de Nueva York, una de las mayores autoridades mundiales en la investigación del cáncer, en la inauguración de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Massagué ha pedido a la sociedad que "se autoeduque" y entienda que se está saliendo "del oscurantismo, del reino de las opiniones" para entrar en la fase del conocimiento y de la ciencia.
Y también en la fase, ha dicho, del "beneficio y la alegría" para el paciente, para sus familiares y para "el país que desarrolla la industria, la riqueza y el orgullo nacional" que sale de la investigación sobre el cáncer.
Es el mensaje con el que ha cerrado su conferencia, que ha comenzado recordando los encuentros que le reunieron en esta misma universidad con otros investigadores españoles en la década de los ochenta, cuando se empezaba a hablar de los oncogenes y la ciencia aún "no sabía nada".
Según Massagué, la "gran revolución" en la lucha contra el cáncer ha empezado hace unos pocos años, de la mano, a su vez, de la revolución de la genómica.
El "gran punto de inflexión" fue la secuenciación del genoma humano, que ha abierto la puerta para comprender lo que pasa en cada tumor y tratarlo con la terapia adecuada.
El científico español ha hecho en su lección inaugural un paralelismo entre las dos grandes campañas que lanzaron los presidentes Kennedy y Nixon con una década de diferencia, el primero para conseguir que el hombre pisara la Luna y el segundo, diez años después, para ganarle la guerra al cáncer.
Entonces, en 1971, se pensó que iba a ser cosa de una década pero ha pasado medio siglo desde que se lanzó aquel reto público y "aún estamos en ello", ha apuntado.
Fue una década lo que se tardó en identificar los primeros genes que podrían estar involucrados en generar las muchas enfermedades que hoy se siguen llamando cáncer, genes que rompen las "reglas de urbanidad" que rigen el comportamiento ordenado de las células.
Después aparecieron los primeros fármacos para atacar las dianas que habían sido identificadas y empezaron a normalizarse los tratamientos, aunque de forma "lentísima" hasta que llegó la secuenciación del génoma como gran punto de inflexión.
Para Massagué, si el reto de vencer al cáncer es cinco o diez veces más difícil que conseguir poner un hombre en la Luna es porque el cáncer es el resultado de la alteración de un proceso lleno de "complejidades" y de "fragilidades", la constante regeneración celular que hace que el ser humano sea lo que es.
El cáncer causa 95.000 muertes al año en España y casi ocho millones en todo el mundo pero si cuando empezó la batalla contra la enfermedad había en Estados Unidos 4,5 millones de supervivientes, hoy ya son 14 millones, ha señalado.
Hoy el problema más importante de esa batalla es la metástasis, que es la causa del 90 por ciento de las muertes por cáncer, mientras el tumor "se queda en el congelador del patólogo". Y, según Massagué, el proceso de la metástasis se puede explicar, tiene moléculas que se pueden identificar y si se conocen esas moléculas se pueden desarrollar fármacos.
"La mayoría de esos fármacos van a fracasar pero no todos y de eso está surgiendo la revolución en la oncología que hemos empezado a vivir hace dos años", ha añadido.
En su conferencia ha hecho hincapié en que el cáncer es, como todo aquello que "no se entiende bien", algo sobre lo que todo el mundo tiene una opinión, "como sobre la abdicación o la LOMCE", cuando "no es opinable y hay que resolverlo a través de la ciencia".
Ha explicado, por ejemplo, que el único aspecto científico demostrado que se relaciona con la dieta y el cáncer es la inflamación que producen las calorías, independientemente de si proceden de la dieta mediterránea o de otro tipo de alimentos.
Y ha destacado que el cáncer es consecuencia de "tener trillones de células" que cometen "errores tipográficos" cuando se copian pero que detrás hay también hábitos como el tabaco -que lleva a un despegue del cáncer de pulmón en aquellas comunidades que empiezan a fumar 25 años después- o la forma de preparar los alimentos. De hecho la incidencia del de estómago de desplomó cuando se inventó el refrigerador, dejando atrás salazones y ahumados.

Diez consejos para prevenir el ictus

MADRID.- Es la primera causa de muerte entre mujeres y la primera causa de discapacidad en nuestro país. Los casos de ICTUS aumentan y no sólo porque la población envejece, sino también porque los estilos de vida, alimentación, sedentarismo, estrés han cambiado. De hecho cada vez afecta a personas más jóvenes. 

Ayer se celebró el día internacional del ICTUS y los expertos recuerdan que entre el 60 y el 80% de los ICTUS se pueden prevenir. Algunas personas pueden contar con una predisposición  genética pero en términos generales todos los factores de riesgo, a excepción de la edad, se pueden eliminar o controlar. Aquí tenemos un decálogo para prevenir los ICTUS y paliar sus efectos. 
  1. Conocer la tensión arterial
La hipertensión es el principal factor de riesgo en la aparición de los ICTUS. Tener la tensión arterial alta puede multiplicar por cuatro las probabilidades de sufrir un ICTUS ya que obliga a nuestro corazón y arterias a hacer un esfuerzo extra para que la sangre llegue a todas las células de nuestro cerebro. Conviene tenerla vigilada y controlada. 
  1. Realizar ejercicio físico con regularidad
El ejercicio físico es clave para mantener un corazón fuerte y unas arterias limpias, los mejores aliados en la prevención del ICTUS. Evitar el sedentarismo es una prioridad. No hace falta hacer salto con pértiga. Con caminar una hora a diario el corazón recibe la dosis de ejercicio que necesita. 
  1. Dejar el tabaco
El tabaco eleva de una manera vertiginosa el riesgo de sufrir un ICTUS y es el principal factor de riesgo que se encuentra en personas jóvenes que lo han sufrido. 
  1. Conocer los niveles de colesterol y tensión.
El colesterol, junto con el tabaco son los principales causantes de creación de placa arteroesclerótica, favoreciendo la aparición de obstrucciones en las arterias que riegan el cerebro. Una sencilla analítica puede ayudarnos a conocer nuestros niveles y reducir el nivel de colesterol. 
  1. El peso a raya
La obesidad suele llevar asociada problemas como el colesterol o el sedentarismo y también enfermedad coronaria. Bajar 5 kilos puede reducir significativamente estos factores de riesgo.

  1. Control de azúcar
La diabetes, además de reducir la capacidad del páncreas para producir insulina, afecta a los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, haciendo que aumente la probabilidad de sufrir un ICTUS. 
  1. Reducir el estrés
El estrés crónico aumenta por cuatro la posibilidad de sufrir un ICTUS a lo largo de la vida. Tener un carácter “temperamental” con picos de estrés (patrón de personalidad tipo A), también aumenta la probabilidad de sufrir una crisis hipertensiva y de tener un ICTUS. 
  1. Mantener un ánimo sereno y positivo
Cultivar emociones como la serenidad, la calma, y mantener un estadod e ánimo tranquilo y positivo pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir un ICTUS ya que ayudan a reducir la tensión arterial y reparar el sistema cardiovascular. 
  1. Conocer las señales de alarma
Detectar un ICTUS a tiempo puede salvarte la vida y prevenir la aparición de secuelas. Ante estas señales no dudes en ponerte en contacto con emergencias y decir. “Creo que me está dando un ICTUS”. Experimentar la sensación de acorchamiento en la mano, o pierna o en la mitad del cuerpo. Balbucear y no ser capaz de hablar, o decir palabras sin sentido. Sentir un lado de la cara dormido. Perder la visión de un lado. Dolor de cabeza persistente acompañado de vómitos que no identificamos como habitual en nosotros.  
  1. Aumentar la reserva cognitiva
Leer, aprender un idioma, aprender cosas nuevas, escribir un diario, hacer tareas bimanuales, son experiencias que hacen a nuestro cerebro más resistente frente a las posibles secuelas de un ICTUS. Es lo que se conoce como reserva cognitiva. Hacer toas estas cosas no puede ayudarte a prevenir un accidente cerebrovascular, pero sí puede ayudarte a minimizar tus secuelas y hacer que tu recuperación sea significativamente mejor.

lunes, 30 de junio de 2014

La reanimación cardiaca, una cuestión de tiempo

MADRID.- Cada minuto de retraso en una reanimación cardiaca disminuye un 10% las posibilidades de supervivencia, según han asegurado expertos con motivo de la instalación de desfibriladores automáticos (DEA) en las unidades móviles de los servicios de Teleasistencia.

El principal motivo de incluir esta herramienta es el hecho de que un porcentaje considerable de las emergencias que se asisten en los hogares se originan por patologías cardiacas o complicaciones de otras enfermedades que provocan fallos en el corazón.
En concreto, la desfibrilación emite un impulso eléctrico directo al corazón que restablece el ritmo cardiaco normal, por lo que es el único tratamiento eficaz para la fibrilación ventricular y el paro cardiaco. Si este procedimiento se aplica al inicio de la secuencia de resucitación, las personas que experimentan un ataque cardíaco tienen más probabilidades de sobrevivir.
Un aspecto importante en cuanto al éxito de la desfibrilación es el tiempo y, por ello, una de las principales ventajas de los servicios de teleasistencia es la "rápida intervención" de sus unidades móviles, posible gracias a la custodia de las llaves de los domicilios de los usuarios, lo que posibilita la entrada a los mismos sin necesidad de forzar la puerta.
La compañía da servicios a personas en situación de dependencia y atiende presencialmente un elevado número de emergencias a través de sus Unidades Móviles de intervención. En concreto durante el año 2013 se auxiliaron más de 2.800 emergencias en el domicilio de los usuarios. Por ello, cada uno de profesionales que asisten a los pacientes en sus hogares debe contar con un equipo completo y cualificado que dé respuesta a cualquier necesidad de atención primaria.

domingo, 29 de junio de 2014

El bazo tendría un papel en la aparición de la diabetes

NUEVA YORK.- Un estudio nacional de Taiwán sugiere que el bazo participaría del proceso de aparición de la diabetes.

Pacientes traumatizados sometidos a una esplenectomía quedarían expuestos a un aumento del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 postquirúrgica, quizás, en parte, porque el bazo comparte la función endocrina del páncreas y media en el control neurohumoral, según publica el equipo en The American Journal of Surgery.
"Además, nuestros resultados aportan evidencia que respalda el rescate clínico del bazo en el manejo de las lesiones del órgano", escriben los autores.
"Es un hallazgo sorprendente por la escasez de estudios sobre seres humanos. También sorprende que extirpar células madres pluripotentes tenga un efecto tan marcado lejos de la embriogénesis y ante la ausencia de lesiones en el principal órgano secretor de insulina, el páncreas".
"Esto sugiere que el bazo tendría una función endocrina más relevante con el envejecimiento, como dicen los autores", indicó la doctora Leslie Kobayashi, de la Facultad de Medicina de UC San Diego, La Jolla, California, y que no participó del estudio.
Pero advirtió: "Un sólo estudio retrospectivo, en especial con una base de datos administrativa con códigos diagnósticos (ICD-9), sin información fisiológica granular no debería ser lo que motive la práctica clínica (…) Los cirujanos especializados en trauma, en especial los pediátricos, prefieren rescatar el bazo, sobre todo en situaciones fisiológicas extremas".
El equipo de Shih-Chi Wu, del Hospital de la Universidad Médica de China, Taichung, Taiwán, realizó lo que denomina el primer gran estudio sobre este tema con datos poblacionales de las prestaciones de hospitalización del Seguro Nacional de Salud de Taiwán. 
Con esa información, hizo dos estudios. Uno sobre 3.723 pacientes operados (esplenectomía) versus 3.723 pacientes con otras cirugías abdominales y otro sobre 5.996 pacientes con una lesión de bazo (sin operar) versus 5.996 pacientes con otras lesiones abdominales (grupo control).
Al calcular el valor de HR para la diabetes con un modelo de riesgo proporcional (Cox), el equipo halló que, a los tres años, los pacientes sometidos a una esplenectomía tenían dos veces más riesgo de desarrollar diabetes que los pacientes con otras cirugías abdominales.
En los hombres y los menores de 50 años,  los participantes con una esplenectomía tenían más riesgo de desarrollar diabetes mellitus (aHR=1,89 en hombres y 1,79 en menores de 50).
En los grupos con y sin lesiones de bazo, pero sin cirugía, el equipo no detectó diferencias en el nivel de riesgo de desarrollar diabetes. Tampoco halló diferencias en la incidencia de la enfermedad entre los grupos con lesión de bazo y con otros tipos de lesiones abdominales.
Los autores señalaron varias limitaciones del estudio, incluida su naturaleza retrospectiva, el reducido tamaño de la muestra, el sesgo potencial de la selección de los casos y "la falta de datos sobre el control glucémico en el corto plazo cercano a la cirugía, en el que la reacción a las hormonas del estrés (epinefrina, cortisol) es un precursor importante", por lo que instaron a seguir investigando.

El 80% de la población mayor de 60 años muestra signos de estenosis

MADRID.- Al menos un 80% de la población mayor de 60 años tiene signos de estenosis o estrechamiento del canal lumbar, aunque solo la mitad tiene síntomas de este proceso degenerativo, asociado al envejecimiento de los elementos que forman la columna vertebral y afecta a la región lumbar y cervical.

"Dado que la solución en muchos casos requiere una cirugía, los especialistas debemos tener amplios conocimientos no solo sobre la anatomía del conducto vertebral, sino también comprender su biomecánica y clasificación, su posible evolución y complicaciones" indica del doctor Francisco Villarejo, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Niño Jesús.
Para dar respuesta a las dudas que pueden surgir, y profundizar en los aspectos clínicos y terapéuticos de esta patología, un total de 36 expertos en neurocirugía, radiología, cirugía traumatológica y reumatología coordinados por el doctor Francisco Villarejo participan en el libro 'Estenosis de canal lumbar'.
El canal raquimedular es el conducto por donde circulan las raíces nerviosas que llegan a las extremidades inferiores, por lo que cuando se produce la estenosis -o estrechamiento -, los síntomas más frecuentes son fuertes dolores lumbares y trastornos de sensibilidad o adormecimiento en las extremidades inferiores.
Uno de cada mil pacientes requiere una intervención quirúrgica, por esta circunstancia, de gran impacto en la calidad de vida del paciente y en los costes sanitarios, hace imprescindible afinar en el diagnóstico diferencial, según se pone de manifiesto el manual.
"Es preciso insistir en estos aspectos para intentar optimizar los tratamientos. No debemos olvidar que el gasto global que supone la patología lumbar degenerativa equivale al 1% del producto interior bruto, esto es, alrededor de 6.000 millones de euros al año en España", ha insistido.
Una de las principales dificultades en el estudio de la estenosis es la ausencia de criterios diagnósticos universalmente aceptados que la definan. No obstante, el diagnóstico solo debe establecerse si el paciente presenta síndrome clínico (lumbalgia, dolor y parestesias en extremidades inferiores -adormecimiento, hormigueo-) y se confirma mediante pruebas de diagnóstico por imagen.
Aunque en ocasiones la estenosis de canal es congénita, habitualmente es un proceso degenerativo que empieza a partir de los 45 años. En estos pacientes, el canal estrecho es el resultado gradual del envejecimiento y el desgaste de la columna.
Los expertos señalan que los hombres se ven afectados por esta patología de forma más precoz que las mujeres entre los 50 y 70 años, pero esta tendencia se invierte con la edad y la incidencia aumenta en las mujeres a partir de los 70 años, debido al efecto degenerativo de la osteoporosis.
"La estenosis de canal es objeto de múltiples controversias en su tratamiento. Aunque el diagnóstico es fácil de realizar basándonos en la clínica del paciente y las técnicas de diagnóstico por imagen, las dudas surgen en el tipo de tratamiento a seguir", aclara el doctor Villarejo.
Es precisamente en el tratamiento donde el manual pretende aclarar muchas de las dudas, "y muestra que no existe una decisión uniforme para todo el mundo, porque cada enfermo tiene su tratamiento", explica.
En los últimos años, la cirugía de la estenosis de canal ha cambiado drásticamente y hoy en día, las nuevas técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas y biomecánicamente óptimas permiten un tratamiento individualizado de la estenosis del canal lumbar y la recuperación inmediata, a la vez que evitan los procedimientos agresivos en pacientes mayores.
Aunque el tratamiento inicial de la estenosis es la rehabilitación, la terapia con fármacos y la educación postural para aliviar el dolor, gran parte de los pacientes requiere cirugía, especialmente en los casos de población envejecida y con estructura muy desgastada, o en los pacientes que han realizado esfuerzos constantes de sobrecarga en lumbar.

martes, 24 de junio de 2014

Un estudio asocia un intervalo corto entre embarazos con el parto prematuro

CHICAGO/NUEVA YORK.- Un estudio muestra que las mujeres que vuelven a quedar embarazadas menos de 18 meses después de tener un bebé son más propensas a que el segundo parto sea prematuro.

Los autores señalan que más de un tercio de los embarazos en Estados Unidos ocurren en ese intervalo.
El estudio "recuerda la importancia de espaciar los embarazos adecuadamente como una manera modificable de que las mujeres, en especial de alto riesgo, reduzcan las posibilidades de tener un bebé prematuro", dijo la autora Emily DeFranco, del Hospital de Niños de Cincinnati, en Ohio.
"Las mujeres con alto riesgo de parto prematuro son las que ya tuvieron un bebé prematuro, así que (para ellas es) especialmente importante optimizar el intervalo gestacional", agregó DeFranco.
Los resultados sugieren que un intervalo corto también está asociado con el riesgo de que el bebé nazca una o dos semanas antes de término, aunque no técnicamente prematuro. Estos partos tempranos, con 37 y 38 semanas de gestación (39-40 semanas es a término), pueden ser negativos para la salud materna.
El equipo de DeFranco analizó datos del período 2006-2011 de los registros de nacimientos de Ohio. Los autores pudieron determinar el intervalo gestacional de unos 450.000 bebés de mujeres que habían tenido hijos previamente.
Un 11 por ciento de los nacimientos habían ocurrido después de entre 12 y 18 meses de un parto previo y el 2 por ciento, antes de los 12 meses.
El 53 por ciento de las mujeres con el intervalo más breve daban a luz antes de las 39 semanas de gestación, comparado con el 38 por ciento de las mujeres con un intervalo de por lo menos 18 meses.
El 20 por ciento de las mujeres con los intervalos más cortos tuvieron bebés prematuros (antes de la semana 37 de gestación), comparado con el 10 por ciento de las madres que habían esperado entre 12 y 18 meses y el 8 por ciento de aquellas con un intervalo mayor entre embarazos.
Las madres afroamericanas eran más propensas a tener intervalos gestacionales cortos y partos prematuros, aun cuando los embarazos ocurrían con 18 meses o más de intervalo, según publica el equipo en BJOG: An International Journal of Obstetrics and Gynaecology.
DeFranco comentó que aún no hay certeza del motivo de estos resultados, pero lo atribuyó probablemente a deficiencias nutricionales, que están asociadas con múltiples complicaciones gestacionales.
Por eso, recordó la importancia del uso de un método anticonceptivo y la planificación del intervalo gestacional adecuado.
"Me encanta este estudio y pienso que demuestra que debemos prestarle atención al intervalo gestacional y tratar de ayudar a nuestras pacientes a definir cuáles son sus planes", dijo la doctora Mary Rosser, obstetra y ginecóloga del Centro Médico Montefiore, en Nueva York, quien no participó del estudio.

Superar el estigma de la enfermedad mental

MADRID.- Ansiedad, depresión, trastorno bipolar, fobia, adicción, son enfermedades tan comunes como diabetes, hipertensión, insuficiencia renal o asma y los fármacos que las tratan se encuentran como los de estas últimas entre los más vendidos. Sin embargo, la carga de prejuicios que rodea los trastornos de salud mental determina el apoyo social que reciben quienes las sufren e incluso impide que busquen tratamiento.

El estigma consiste en una imagen negativa que una persona genera sobre otra porque ésta posee una característica peculiar o personal que se piensa, o en realidad es, desventajosa (un estereotipo negativo). "Por desgracia, las actitudes y creencias negativas hacia la gente que tiene un trastorno de salud mental son comunes", continúan los especialistas norteamericanos.
El estigma puede conducir a discriminación y ésta puede ser directa, como un comentario negativo sobre la enfermedad mental o el tratamiento, o sin intención o sutil, como la evitación porque piensan que la persona podría ser inestable, violenta o peligrosa debido a su trastorno. Incluso el paciente puede juzgarse a sí mismo.
Entre los efectos perjudiciales del estigma, se encuentran la reticencia a buscar ayuda o tratamiento; la carencia de comprensión por parte de familia, amigos, colegas de trabajo u otras personas en sus círculos; menores oportunidades de trabajo, actividades sociales o escolares o problemas buscando alojamiento; acoso, violencia física o hostigamiento; asistencia sanitaria que no cubre de forma adecuada el tratamiento de la enfermedad mental y la creencia de que nunca se conseguirán ciertos retos o que la situación no mejorará.
Especialistas sugieren que las medidas para combatir el estigma podrían ser admitir la necesidad de tratamiento y conseguirlo; no avergonzarse ni crear dudas acerca de la capacidad personal; no aislarse; no denominarse a sí mismo despectivamente con el nombre de la enfermedad; acudir a grupos de apoyo; lograr ayuda en la escuela en el caso de tratarse de niños; hablar en contra del estigma y educar al público sobre la enfermedad mental.

Un reloj inteligente mide el azúcar en sangre sin necesidad de un pinchazo

VALENCIA.- Una de las opciones que muchas compañías e instituciones llegan persiguiendo tiempo es de crear aparatos que sirvan para medir las constantes vitales de pacientes crónicos de la manera menos intrusión posible, como pueden ser los diabéticos. 

ImasD Tecnología, una empresa de ingeniería valenciana, parece haber dado con la clave y ha patentado una tecnología que ahorre a estos enfermos el incómodo pero necesario pinchazo para controlar el nivel de azúcar en sangre. Además de la glucosa, el reloj también permitirá supervisar el oxígeno o el pulso.
"El primer dispositivo orientado a convertirse en un dispositivo médico", aclara Pedro Peláez, uno de los responsables de la compañía, que hoy presentó el proyecto en el foro The App Date que se celebra en Madrid. "En principio queríamos crear un sistema para monitorizar enfermos de Alzheimer o con cardiopatías pero acabamos yendo más allá", recuerda Peláez.
"Los sensores para el cardio ya estaban bastante probados y desarrollados pero vimos que en el caso de la glucosa había una oportunidad, ya que, a pesar de que se había intentado, no se logró todo", confiesa este ingeniero.
El sistema calienta la piel del usuario para abrir los poros de manera "casi imperceptible" y se deja caer dentro una microgota que posteriormente se recupera y proporciona los datos.
"Es una tecnología similar a la que se utiliza en los cabezales de las impresoras. De la misma manera que un cartucho puede disponer la tinta sobre el papel, también se puede hacer sobre la piel", explica. El reloj cuenta con un consumible que se tiene que cambiar cada siete días, a razón de cuatro o cinco mediciones al día.
La información se podrá consultar desde el 'smartphone' pero es completamente autónomo: "Si el usuario tiene 80 años y no sabe utilizar el móvil, no hay ningún problema".
También reconoce que, a pesar de todo el trabajo para patentarlo y desarrollarlo, ellos no tiene la capacidad para comercializarlo y conseguir la bendición de las autoridades sanitarias para que sea homologado con un dispositivo médico. "Es prácticamente imposible que nosotros hiciésemos ese negocio", admite. "Solamente las certificaciones cuestan muchísimo", aclara a la par que recuerda que todavía quedan "muchas pruebas de campo".
De momento ya han desarrollado un prototipo de gran tamaño y se han reunido con dos grandes farmacéuticas interesadas en el mismo. Ahora el próximo paso es reducir la escala hasta convertirlo en un dispositivo 'weareable'. "Lo bonito de todo esto es poder llevarlo en la muñeca y poder programarlo desde una web de manera sencilla", afirma.

lunes, 23 de junio de 2014

Apple, Google y Samsung invierten en la medición de glucosa en sangre

MADRID.- Durante décadas, y con escaso éxito, las empresas de tecnología han buscado formas para que los diabéticos puedan comprobar sus niveles de azúcar en la sangre con facilidad y de forma no invasiva. Ahora, entre estas empresas se cuentan algunos gigantes como Apple, Samsung o Google, que participan activamente en la búsqueda de aplicaciones de monitorización de glucosa para adaptarlas a sus nuevos relojes o pulseras inteligentes.

Estas compañías están contratando científicos médicos e ingenieros, y preguntando a los reguladores estadounidenses sobre la posibilidad de incluir o desarrollar sistemas de supervisión y medición de glucosa en sus futuros dispositivos portátiles.
Con el porcentaje de diabéticos tipo 2 -los adultos- aumentando cada año, según la consultora Global Data, el mercado del seguimiento del azúcar en sangre podría rondar los 12.000 millones de dólares en 2017. Sólo en Norteamérica, la diabetes afecta a 29 millones de personas y le supuso a la economía nacional un desembolso de 245.000 millones en 2012, un 41 por ciento más que cinco años antes.
Muchos diabéticos se pinchan los dedos hasta 10 veces al día para comprobar su glucemia en sangre. Lo próximo, la tecnología no invasiva, podría tomar muchas formas, por ejemplo, la medición a través de la piel mediante electricidad o ultrasonido, con un punto de luz y un espectroscopio.
"Todas las grandes quieren medidores de glucosa en sus teléfonos", dijo John Smith, ex director científico de LifeScan, división de Johnson&Johnson encargada de fabricar dispositivos de monitorización de glucosa. "Hay una enorme recompensa por hacer las cosas bien".
En una reunión con los ejecutivos de Apple en diciembre de 2013, la Food and Drug Administration (FDA) describió cómo regular un glucómetro para medir el azúcar en la sangre. Tal dispositivo podría evitar la regulación si se utiliza para, por ejemplo, la nutrición, pero si se comercializa para un público diabético, sería probablemente regulado como un dispositivo médico.
Las empresas de tecnología son propensos a empezar en este terreno centrándose en aplicaciones no médicas, como la gimnasia o la educación nutricional. Incluso un dispositivo educativo tendría un gran avance de la tecnología actual, sin embargo, algunos actores de la industria médica sostienen que estas empresas de tecnología, nuevas en el mundo de la medicina, no entienden los retos fundamentales.
"Hay un cementerio lleno de esfuerzos" por medir la glucosa de una manera no invasiva, dijo a la agencia norteamericana Terrance Gregg, presidente ejecutivo de la firma DexCom. Para tener éxito, dice, requerirían invertir "varios cientos de millones de dólares o incluso de miles de millones de dólares". Pero esto no parece suponer un gran problema para este tipo de empresas.
Stephen Oesterle, vicepresidente Senior de Medicina y Tecnología de Medtronic, fabricante de, por ejemplo, bombas de insulina inalámbricas, dijo recientemente que considera a Google como el próximo gran rival de esta firma de dispositivos médicos, gracias a su financiación para la investigación y el desarrollo. "En Medtronic gastamos 1.500 millones al año en I+D, y es sobre todo desarrollo", dijo a la audiencia en una conferencia reciente. "Google está gastando unos ocho mil millones al año en I+D y, en la medida de lo que puedo decir, es sobre todo investigación". Google ha hecho ya públicos algunos de sus planes, por ejemplo, la lente de contacto inteligente que mide la glucosa.
Apple, por su parte, centra sus esfuerzos en el iWatch, que se supone llegará en octubre. Aún no está claro si la versión inicial incorporará sensores de glucosa, sin embargo, sí es notorio que ha contratado a ejecutivos e ingenieros de empresas biomédicas como Vital Connect o C8 MediSensors. "Ha fichado a muchas de las personas con más talento y experiencia en lo relativo a la glucosa", confirmó a Reuters George Palikaras, CEO de Mediwise, una joven empresa que pretende medir los niveles de azúcar en la sangre mediante la transmisión de ondas de radio a través de una sección del cuerpo humano.
Por su parte, otras fuentes -particularmente blogs en internet- han especulado con que Samsung está trabajando con nuevas empresas para poner en práctica, en los próximos relojes inteligentes Galaxy, una especie de "semáforo" capaz de lanzar alertar sobre el azúcar en sangre, cuando esté alta o baja. Sí es público en cambio que Samsung Ventures ha realizado una serie de inversiones en empresas como Glooko, que ayuda a los médicos a acceder a lecturas de glucosa de sus pacientes.
Después de décadas de intentos y fracasos, muchos científicos y médicos confían en que estas empresas hagan posible un gran avance en la monitorización de la glucosa. A esto se une el poder de los procesadores actuales, la miniaturización de los sensores, el bajo costo de la electrónica y la rápida proliferación de dispositivos móviles han dado lugar a nuevas oportunidades que se materializan en docenas de nuevas start-up dedicadas, en exclusiva, a intentar medir la glucosa en sangre de un modo revolucionario. ¿Será este el año?

Una terapia española contra la leucemia

MADRID.- El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ya tiene una nueva diana terapéutica. Un nuevo camino para intentar atajar algunas neoplasias mieloproliferativas, enfermedades provocadas porque la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos. 

En el caso del CNIC, sus objetivos son la leucemia mielomonocítica crónica, la leucemia mielomonocítica juvenil y la leucemia mielógena crónica atípica. ¿Cómo? Gracias a la investigación del grupo de Fisiopatología del nicho de células madre dirigido por el doctor Simón Méndez-Ferrer, que ha descubierto que el microambiente que controla las células madre hematopoyéticas puede ser una diana terapéutica para estas enfermedades.
El descubrimiento del CNIC, publicado ayer en Nature, demuestra que estas leucemias solo se manifiestan tras producirse un daño en el microambiente que sustenta y controla a las células troncales productoras de las células sanguíneas y del sistema inmunitario, es decir, las llamadas células madre hematopoyéticas. Por lo tanto, proteger este microambiente o 'nicho' supondría una nueva vía para tratar estas enfermedades, para las que hasta ahora no existe un tratamiento totalmente efectivo. «En condiciones normales, el microambiente es capaz de controlar la proliferación, diferenciación y migración de la célula madre hematopoyética. Cuando esta célula sufre una mutación determinada, se produce un daño inflamatorio en el microambiente y se pierde el control sobre ella. El estudio demuestra que este daño puede prevenirse o revertirse mediante tratamientos dirigidos sobre el nicho», explicó Méndez-Ferrer.
Los investigadores que han impulsado este proyecto también demostraron la eficacia de un potencial tratamiento novedoso para estas enfermedades, que ha sido patentado desde el CNIC. Se trata de un nuevo uso de fármacos clínicamente aprobados para el tratamiento de otras enfermedades, por lo que, según los autores, «no debería estar asociado con efectos secundarios adversos».
La nueva vía terapéutica ha sido probada en animales y se ha obtenido la financiación necesaria para realizar un ensayo clínico multicéntrico en fase II. «Es muy relevante el potencial traslacional y clínico de este estudio, ya que los actuales tratamientos están dirigidos a prevenir la trombosis y los episodios cardiovasculares fatales», destaca la doctora Lorena Arranz, primera autora del trabajo.

domingo, 15 de junio de 2014

Después de una cirugía mayor, aplicar hielo reduce el dolor

NUEVA YORK.- Los pacientes a los que se les aplicó hielo durante las 24 horas posteriores a una cirugía abdominal mayor dijeron sentir alivio del dolor y no necesitaron tantos analgésicos narcóticos durante un estudio en Estados Unidos.

"No estamos hablando de darle un poco de hielo a un paciente y dejar de utilizar analgésicos. El hielo sirve sólo para mejorar la atención de los pacientes", explicó el autor principal, el doctor Viraj Master, urólogo y profesor de Emory University, en Atlanta.
"La idea era que los pacientes no sintieran dolor y no padecieran el uso de tantos narcóticos. Los médicos podían recetar cualquier medicamento; sólo agregamos el hielo", agregó.
El uso de hielo para tratar las heridas quirúrgicas, o crioterapia, no es nuevo. El frío reduce el dolor porque controla la inflamación. Esto permite que las células recibanmás oxígeno y reduce la velocidad del metabolismo celular, lo que disminuye la demanda de oxígeno.
Además, las terminaciones nerviosas pierden sensibilidad aldolor. La crioterapia es común después de la cirugías ortopédicas o de hernias, según publica el equipo de Master en Journal of the American College of Surgeons.
Los autores estudiaron a 55 pacientes con cirugías abdominales mayores programadas. La mayoría era para extirpar tumores en el hígado, el páncreas, el colon y otros órganos.
Después, al azar, los organizaron en dos grupos: los 27 pacientes del grupo tratado con crioterapia recibió hielo para aplicar sobre la herida después de la cirugía durante 24 horas y los 28 restantes no recibieron hielo.
También se registró el uso de analgésicos narcóticos en ese período. Los autores no detectaron una diferencia significativa en la duración de la estancia en el hospital entre los grupos y una hora después de las cirugías, los niveles de dolor eran similares.
Pero después de la primera hora y durante tres días, los pacientes tratados con crioterapia sintieron menos dolor que el grupo control. La primera mañana posterior a la cirugía, por ejemplo, los usuarios de hielo calificaron el nivel de dolor con tres puntos, mientras que el grupo control le asignó cinco puntos, sobre diez.
El equipo considera que la crioterapia debería complementar otra estrategia de gestión del dolor porque es fácil de utilizar, es económica, los pacientes la reciben bien y posee toxicidad mínima o nula.

Dos investigaciones vinculan los lunares con el riesgo de cáncer mamario

NUEVA YORK.- La cantidad de lunares que tiene una mujer podría estar asociado con el riesgo que tiene de desarrollar cáncer de mama, según sugieren dos nuevos estudios.

Los resultados no prueban que los lunares causen la enfermedad o que las mujeres con muchos lunares padecerán el cáncer, sino que sugieren que existiría una pequeña relación genética u hormonal entre ambos.
"Las mujeres con lunares no deben preocupares porque no pensamos que sea una relación causal", aclaró la autora principal de uno de los estudios, Marina Kvaskoff, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM, por su nombre en francés) y la Universidad París 11.
"Necesitamos descubrir más causas del cáncer y del cáncer mamario en particular. Si más estudios detectan que los lunares están asociados con el riesgo de padecer cáncer de pecho, entonces se volverían un marcador de riesgo de la enfermedad", explicó.
En uno de los estudios, el equipo de Mingfeng Zhang, del Hospital de Brigham y las Mujeres, en Boston, utilizó datos de 74.523 enfermeras obtenidos entre 1986 y 2010 para determinar el nivel de riesgo de desarrollar cáncer de pecho por la cantidad de lunares en sus brazos.
Las mujeres sin lunares tenían un 8,5 por ciento de posibilidades de desarrollar la enfermedad durante el estudio, comparado con un 11,4 por ciento de riesgo en las participantes con 15 o más lunares en su brazo izquierdo.
En las mujeres menopáusicas, el equipo observó que las participantes con seis o más lunares tenían niveles de estrógeno en sangre más altos que las mujeres sin lunares. Tras considerar esa diferencia hormonal, la relación entre los lunares y el cáncer de pecho desapareció.
En el segundo estudio, el equipo de Kvaskoff descubrió entre 89.902 participantes francesas que las que decían tener "muchos lunares" eran un 13 por ciento más propensas a desarrollar cáncer de mama entre 1990 y 2008 que las mujeres sin lunares.
La relación también se desvaneció tras considerar otros factores de riesgo del cáncer mamario, incluidos los antecedentes familiares de la enfermedad.
Para Kvaskoff, los resultados sugieren que la relación entre la cantidad de lunares que tiene una mujer y su riesgo de desarrollar el cáncer podría ser genética u hormonal. Su equipo no contó con la información necesaria para incluir los valores hormonales en el estudio.
Las dos investigaciones, publicadas en PLOS Medicine, comparten otra limitación: los datos originales provenían principalmente de mujeres blancas. Además, en un estudio, fueron las propias mujeres las que informaron cuántos lunares tenían.

sábado, 14 de junio de 2014

El mapa de los sueños y las enfermedades que modifican su contenido

MADRID.- Existen muchas cuestiones sin respuesta en lo que se refiere al contenido de los sueños. Hay personas que los recuerdan vívidamente mientras otras dicen no soñar. Los trastornos del sueño se encuentran entre los más prevalentes en la población española y algunos de ellos se relacionan con cambios en aquello que soñamos.

   Según explica el doctor Hernando Pérez, Coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología (SEN), aún desconocemos cuál es la función de lo onírico lo que sí se sabe es que el contenido de los sueños se ve modificado por determinadas patologías, que conducen a sueños muy característicos.
   Pérez añade que la biografía y las vivencias previas de la persona, más allá de las interpretaciones simbolistas, quedan implícitas en el contenido de sus sueños. Si bien es también cierto que existen sueños de contenido llamativo que se repiten en distintas personas y para los que no se encuentra explicación científica, como por ejemplo los sueños en los que se pierden los dientes.
   Las funciones del sueño son el descanso, la formación y consolidación de la memoria y el rendimiento cognitivo, expone el especialista. De acuerdo a los datos manejados por la SEN, aproximadamente el 30% de la población sufre algún tipo de patología del sueño y un 4% padece un trastorno del sueño de forma crónica.
   Según apunta Pérez, el sueño va en virtud del grado de evolución de las especies: es una conducta universal y se cumple la regla de que cuanto menos volumen tiene un animal más duerme. Existen casos curiosos como el del delfín, que cuando duerme sólo desactiva medio cerebro, lo que le permite seguir en movimiento.
   El ser humano necesita entre 7 y 8 horas de media para dormir cuando no existen patologías, señala el especialista, que apunta a que con indiferencia de las costumbres personales dormir menos de 5 horas es excesivo. Pérez recomienda además que las siestas no duren más de 20 a 30 minutos para que no interfieran con los ritmos naturales marcados por los ciclos de luz y oscuridad.
   Aunque en términos generales somos animales diurnos, señala el especialista, existen personas que están más activas por la mañana mientras que otras lo están por la tarde, son los denominados cronotipos de alondras y búhos respectivamente.
   Fases del sueño
Pero el sueño es una parte básica de la salud del individuo, los trastornos asociados como insomnio, apneas, el síndrome de las piernas inquietas o dormir demasiado poco se consideran factores de riesgo cardiovascular, añade Pérez, experto del Instituto de Especialidades Neurológicas (IENSA) del Hospital Quirón Sagrado Corazón, de Sevilla.
   El ciclo del sueño dura aproximadamente entre 90 y 120 minutos e incluye cuatro fases: fase I, fase II y fase III (sueño no REM) y fase REM (siglas en inglés de movimientos oculares rápidos). La fase III no REM es aquella en la que el sueño es más profundo y produce un mayor efecto reparador que es superior a primera hora de la noche pero que tiende a disminuir junto a la duración de esta fase conforme transcurre la noche.
El sueño REM gana en representación a medida que avanza la madrugada y aproximadamente entre las 6 y las 8 de la mañana es cuando es más expresivo en lo que se refiere a su contenido, ya que existe mucha actividad cerebral aunque el cuerpo está paralizado (atonía muscular).
   Trastorno de conducta del sueño REM
Suele aparecer en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y otras demencias. Así, estas personas sufren sueños que se vuelven agitados y violentos y se refieren a caídas, precipicios o peleas, por ejemplo.
En esta fase del sueño en una persona sana existe una atonía muscular sin embargo en estos pacientes el tono muscular está preservado por lo que el paciente vivencia el sueño con golpes, patadas o gestos.
El trastorno en una persona sana es un signo precoz de enfermedades neurodegenerativas que pueden desarrollarse 15 o 20 años después, pues evidencia signos premotores de estos trastornos. Estas personas podrían convertirse en candidatos para probar nuevos tratamientos protectores frente a las enfermedades neurodegenerativas.
Parasomnias no REM
Los denominados trastornos del despertar suelen producirse durante el sueño no REM, en la que los sueños son más cortos y más directos, explica Pérez. Son el despertar confusional, los terrores nocturnos y el sonambulismo, tres trastornos que se consideran parte de un continuo pues comparten muchas características.
En el despertar confusional la persona se despierta de pronto y no sabe dónde se encuentra o qué hora es. Los terrores nocturnos infantiles también forman parte de esta fase, se producen en las primeras horas de la noche y se caracterizan por gritos y llantos de los niños que en realidad están dormidos.
En el sonambulismo las personas afectadas deambulan mientras permanecen dormidas. Aproximadamente el 13% de los niños son sonámbulos, sin embargo el trastorno desaparece con la edad, después de los 18 años se pasa a 6 por cada 1.000 habitantes y a partir de los 40 es raro encontrar a personas sonámbulas.
Si la persona sonámbula sufre ansiedad o algún tipo de fobia experimenta sueños en los que tiene que huir y su deambular va ligado a esta huída, lo que puede entrañar riesgos para la persona dependiendo de la premura para salir de una situación en el sueño.
En el sonambulismo intervienen áreas cerebrales implicadas en las conductas automáticas primarias y la parte del cerebro más ligada a la conciencia y a lo asociativo sigue inactiva. Así, el sonámbulo puede no sólo caminar, sino comer o practicar sexo como parte de su trastorno.
Según explica Pérez, existe la falsa creencia de que si despertamos a un sonámbulo su vida se pone en riesgo. Lo que realmente sucede es que la persona suele encontrarse agitada y dado que está dormida de forma profunda necesitamos ser enérgicos para despertarle y así puede integrarnos en su sueño y aumentar su estado de angustia al sentirse atacado.
   Apnea del sueño, depresión y epilepsia
Quienes padecen apnea del sueño y sufren paradas respiratorias en la fase REM, aquella en la que existe atonía muscular, suelen tener sueños asociados a la frustración, en los que corren sin que les respondan las piernas o suben montañas y van perdiendo la capacidad de respirar.
Estas personas trasladan de este modo sus dificultades respiratorias y la incapacidad para moverse ligada a la atonía muscular propia de esta fase al contenido del sueño.
   La biografía personal se traslada al mundo onírico y quienes pasan por un estado anímico depresivo sueñan con catástrofes, la muerte de un ser querido o cementerios. Los pacientes de epilepsia pueden también presentar pesadillas recurrentes como manifestación clínica de sus crisis epilépticas que se producen durante las horas de sueño.